T3E9 ¿Cómo Afecta la Relación de tus Padres en tu Amor Propio? | Ana María Arizti

Duración: 1:01:29

Hoy en Charlando y Conectando, Ana María Arizti, psicoterapeuta con más de 15 años de experiencia, nos ayuda a entender cómo la relación entre nuestros padres influye en nuestra forma de ver el amor, la ansiedad que sentimos y las decisiones que tomamos en la adolescencia.

¡Ya disponible en Youtube y en todas tus plataformas favoritas!

Especialista del Episodio

Hola, buenos días, buenas tardes, buenas noches. Bienvenidos a este su podcast Charlando y Conectando. El día de hoy tenemos una invitada que de verdad yo ahorita platicaba y le decía que tiene una manera de transmitir el conocimiento, eh de darnos herramientas, de darnos eh pues transmitir como todo eso que necesitamos muchos muchas veces saber de distintos temas. Y el tema de hoy, eh, creo que muchas veces pensaríamos que no tiene nada que ver con uno, pero tiene todo que ver con nosotros. Eh, si alguna vez te has preguntado por qué tienes ciertas reacciones y a lo mejor no tienes una explicación o por qué me cuesta confiar en determinadas personas y no sabes por qué, hoy Ana María Aristic está aquí con nosotros, gran invitada, eh, con mucha experiencia, lleva 15 años tratando parejas, tratando adolescentes y invitadaa de muchísimos programas. Eh, la invitan hoy. Entonces, estamos muy contentos de que esté hoy aquí con nosotros. Entonces, eh pues Ana María, bienvenida en estar hoy aquí y en platicar en este tema, este tema que creo que nos va a servir muchísimo a todos. Entonces, bienvenida. Ay, gracias, Rox, qué linda por invitarme, la verdad. Yo feliz y feliz que me que me abras los micrófonos y me con toda tu audiencia y me des como entrada. Eso para mí es como superimportante y gracias por decir que lo que transmito lo transmito con cariño, porque luego no creas, eh, los haters no creen eso, pero bueno, porque dices cosas que a lo mejor no queremos oír. Sí, la verdad es que sí, Rox. De repente como que apretamos botones, ¿no? Exactamente. Y decimos cosas que híjole, nos pueden doler o nos pueden lastimar mucho, pero ay, cuando te duele, o sea, si tú, yo creo que si nosotros escuchamos algo en las redes y nos aprietan un botón, es que ahí hay un temita en el que podríamos trabajar, la verdad. Correcto. Como es el tema del día de hoy. ¿De qué tema nos vas a platicar el día de hoy? Pues de las parejas, Rox. Exactamente, no vamos a hablar de parejas, que luego eso es un tema que a todo el mundo nos interesa, todos queremos una pareja, ¿no? Correctísimo. Todos estamos en búsqueda o tenemos una pareja y entonces a lo mejor, ¿cómo mantenerla o cómo no caer en determinadas situaciones que de repente sin saber caemos? Y a mí también me gustaría hablar hoy de cómo eh puede impactar a un adolescente o a un niño esa relación de papás. Sí. cómo permea eh las decisiones que muchas veces tomamos como adultos en nuestros niños, en nuestros adolescentes. Entonces, y esa a lo mejor me gustaría hacer iniciar con esa pregunta. ¿Cómo impacta eh una relación de padres en la seguridad emocional de un adolescente o de un niño? Híjole, Rox. Pues ay, ya diste en el ahora sí que pusiste el dedo en la llaga, ¿no? Porque definitivamente impacta muchísimo. Es como yo veo que mi mamá trata a mi papá, es como yo voy a tratar a los hombres en la vida si es que soy mujer. Y también otro punto es, como yo veo que mi papá, mi mamá se deja tratar por mi papá, es como yo como mujer me voy a dejar tratar por los hombres en la vida. Ess significativo. Es como si estoy viendo la relación de cómo ellos se llevan, desde ahí estoy aprendiendo cómo son las relaciones humanas, qué puedo y qué no puedo aguantar. Luego muchas veces decimos, «Es que me quedo en este matrimonio por mis hijos.» Sí. No has oído eso y aparte lo hace mucho así como con esto de no importa por mis hijos. Pero la verdad es que también te puedes quedar en un matrimonio con tus por tus hijos, pero les estás enseñando que hay que aguantar, que a lo mejor puedes aguantar faltas de respeto, que a lo mejor puedes aguantar que no te miren, que te pisoteen o que haya violencia, ¿no? Y es que tanto yo quiero enseñarles a través de mi lenguaje no verbal a mis hijos una cosa como esa, ¿no? Porque los niños, o sea, o los adolescentes o los que viven en casa, muchas veces, aunque no eh esté no se dé la pelea de manera a lo mejor verbal, explícita, el ambiente muchas veces también los puede permear. Entonces, muchas veces vives en un ambiente hostil, en un ambiente que no sabes qué pasa en casa, pero no es el ambiente a lo mejor idóneo para que una persona se esté desarrollando. Entonces, yo creo que sí. Eh, ¿y qué les dirías a esas personas que por qué no toman la decisión por falta de valor, por miedo, por el qué dirán, no? La sociedad muchas veces, yo he oído mucha gente muchas veces cerca de mí que me dice, «No, estoy enseñando que el matrimonio es para toda la vida.» Ah, sí, claro. Entonces, pero ¿qué tipo de matrimonio tienes? ¿Qué tipo de ejemplo? como tú estás ahorita comentando, les estoy transmitiendo eh a mis hijos, ¿no? Entonces, eh tú qué le dirías a esa persona o sea, o por qué por qué se da eso por qué no tienen la decisión eh o qué le qué falta en una persona para poder llegar a tomar eh riendas en ese sentido y decir, «Hasta aquí llegué.» Híjole, fíjate que lo describes superb, Rox, lo describes muy muy bien, porque muchas veces es a lo mejor puede ser que no se diga mucho dentro del ambiente familiar, pero se siente, ¿no? Cómo empiezas a sentir esta tensión, este ambiente que lo cortas con un cuchillo, que dices, «Híjole, no voy a decir nada porque en cualquier momento aquí está ya la bomba o no vaya yo a decir nada porque no eh me van a regañar, me van a juzgar, me van a calificar. Entonces, yo he descubierto, Rox, y fíjate que me parece supertriste que en todos estos ambientes donde hay demasiada tensión y demasiado nerviosismo, lo que se empieza a suceder en el adolescente es que empieza a vivir con demasiada ansiedad. Sí. Entonces, todo me da ansiedad. Me da ansiedad la escuela, pero entonces me dan ansiedad los amigos porque no encuentro un lugar seguro, no encuentro un lugar donde me digo, «Ay, bueno, aquí puedo estar y puedo estar bien y tranquilo y en paz.» Muchas veces eso no lo encuentran los adolescentes. Y creo que hay muchísimos factores por los que no dejamos a estos estos sistemas o estos matrimonios a veces. Y es que creemos que cuando nos casamos es como ya la base segura de mi infancia la recuperé, ¿no? Es como voy a estar con alguien que se va a hacer cargo de mí por el resto de la vida o yo me voy a hacer cargo de esa otra persona y vamos a formar una familia. Pero en el camino pasan muchas cosas, ¿no? A lo mejor vamos cambiando, no somos los mismos de antes, ya no pensamos igual, porque también las parejas lo que vamos haciendo es que hay unos que vamos subiendo escalones muy rápido y los otros no. Entonces, si tú no tienes una pareja que vaya creciendo a a como contigo o acompañándote o desde luego puede ser también respetar tu crecimiento y él a lo mejor ir a otro ritmo o ella ir a otro ritmo y cuando hay una buena comunicación todo eso se puede solucionar, pero de pronto es decir, bueno, voy a buscar a alguien que me necesite, porque cuando encuentro a alguien que me necesite pues no se va a ir. Y creo, Rox, que uno de los errores más grandes que hemos cometido hoy por hoy las mujeres es ser económicamente dependientes de los hombres. Mm. Hoy hay una corriente de hombres que están tratando de recuperar como toda esta parte de la masculinidad, eh, del macho alfa, ¿no? Y sí, a ver, yo estoy de acuerdo, ¿no? Muchas veces hay que dividir las tareas en un sistema familiar. Si tú tienes hijos, pues a lo mejor y estás de acuerdo en eso, bueno, pues entonces yo voy a educar a los hijos y el hombre a lo mejor se dedica a la parte de proveeduría. El problema, Rox, es que si somos honestas, ¿qué tan fácil es hoy sostener un sistema familiar con dos hijos donde solamente trabaje uno de los miembros de la pareja? La verdad no está fácil, Rox. Entonces, ¿qué sucede? Eh, la mujer en el momento en el que empieza a depender económicamente del hombre, si el hombre quiere abusar, es muy fácil que abuse. ¿Okay? Mm. Porque, a ver, esta frase es horrible, Rox, pero el que paga manda, ¿no? Y la hemos visto muchísimas veces, ¿no? Y yo creo, y de eso sí estoy convencida, fíjate, y eso desde mi experiencia personal, cuando una mujer es económicamente independiente, la relación de pareja es completamente distinta. Estamos desde otro punto, a lo mejor observando, viendo y relacionándonos desde otro nivel. Totalmente, porque sabes, estoy contigo por gusto, no por necesidad. Entonces, eso me abre una cantidad de posibilidades maravillosas. Te disfruto, trabajo en la relación, quiero estar contigo. Eh, también yo puedo consentirte, puedo apoyarte. que si tú tienes un proyecto, yo te acompaño en eso. Creo que las mujeres nos ponemos en otro lugar y no se trata de ver en la pareja quién tiene más o quién da más, porque pues hay situaciones y hay momentos y hay etapas en la vida distintas, ¿no? Pero creo que eso es una principal rox por lo que muchas mujeres no pueden salirse de un matrimonio. Okay. Ahora, la parte económica creo que tomaste dos puntos fundamentales. Uno una buena comunicación. Yo creo que primero tenemos que partir de que todos queremos tener una buena relación de pareja. Claro. Sí. O sea, eh digo, si permea los hijos también esa buena relación, pero entonces tocaste un tema fundamental, comunicación y igualdad, ¿no? O sea, estar, o sea, que a tu pareja la tengas que ver igual siempre para que podamos crecer juntos, ¿no? Compartiendo o lo que cada uno ya establezca en en su relación. Entonces, ¿qué otra elemento nos faltaría para poder tener una buena relación de pareja? Pues mira, creo que como tú lo mencionas, la comunicación de entrada es la más importante. El problema aquí es que tanto nos sabemos comunicarm porque un punto es saber escuchar y para poder escuchar al otro, yo tengo que hacer un silencio interno. Tengo que hacerme a un lado mi el el diálogo mental que traigo todo el tiempo. Lo ideal podría ser, a ver si te voy a escuchar y voy a hacer silencio y de verdad voy a validar lo que tú estás diciéndome, porque lo que tú me dices pues es tu verdad, ¿no? Y es lo que tú sientes. Eso es es como super importante. Y creo que también aprender a respetar los espacios del otro, no porque seamos pareja, quiere decir que tenemos que ir como muéganos por la vida a todos lados. Sí. Creo que es indispensable que los dos miembros de la pareja tengan un proyecto individual de vida, algo que no tenga que ver con la pareja. Okay. O sea, eso es sano. O sea, este respetar ese individualismo de la persona en actividad. Sí. En actividades. Por ejemplo, a lo mejor a ti te encantan los maratones y te echas todos los maratones de la Ciudad de México. Yo no. La verdad es que a mí ni los maratones, ni correr, ni salir a hacer ejercicio de los sábados me gusta, ¿no? Este, yo te voy a decir que yo para mí los pilates son maravillosos. Ah, bueno, pues entonces ya ahí no estamos compartiendo lo mismo, pero son cosas que que nos pueden unir eh a lo mejor en conversaciones de ay, ¿cómo te fue hoy? ¿Qué hiciste? yo te apoyo para que tú logres el maratón que quieres y yo estoy haciendo este reto por acá. Pero pero sí, un no amigos, por ejemplo, Rox, no necesariamente tenemos que tener los mismos amigos. No se vale que yo me vaya a cenar un día con mis amigas muy rico, que tú te vayas a echar la copa a lo mejor, ¿eh? No, al dominó. Sí, sí, sí. Porque luego es que nos da por esto de cómo los señores tienen su club de Tobi una vez a la semana. Yo digo que es indispensable el club de Toby, ¿no? Es ellos recargan baterías, esta parte de la parte masculina de estar juntos, este, la testosterona se alimenta, hasta nos viene bien después a nosotras, ¿no? Hasta llegan de buen humor. Hasta llegan de buen humor porque claro, necesitan como este estos espacios propios y nosotras también, ¿no? Nosotras necesitamos también nuestro propio espacio, nuestras propias relaciones, nuestros propios hobbies que no tengan que ver siempre con los del otro, ¿no? Okay. Me encanta, me encanta esto. Ahora, a ver, la relación, ahí va, ahí va caminando. Eh, ¿qué alertas o qué focos rojos tengo yo que observar en mi relación? O sea, decir, «Ah, algo anda mal aquí, hay que echarle más ganas.» O sea, cuando yo me doy cuenta que mi relación no va tan bien como yo pensaría, que yo he tenido personas y te te mi caso lo puedo poner, yo pensé que iba todo de maravilla y de repente, ¿cómo no? Pues esto, esto yo así, o sea, ¿en qué momento? Y entonces a lo mejor te cae esa cubet esa cubeta de agua fría en y no sabes ni por dónde ni cómo. Entonces, ¿cómo podemos nosotros saber que la relación no va como tú crees que va? Que sí hay focos rojos que hay que atender? Fíjate que una de las cosas que más nos afecta es enamorarnos, porque tú Yo siempre he pensado que cuando uno se enamora está en un estado alterado de conciencia donde todo lo ves hermosísimo, ¿no? Todo es maravilloso y creo que a las relaciones hay que darles tiempo y espacio. Sí, es como, ¿no? A ver, ¿cómo funciona este hombre? ¿Cómo funciona esta mujer? Porque podemos aventarnos a ir a una relación de pareja demasiado rápido, sin conocernos. Y ya cuando estamos adentro dices, «Híjole, ¿cómo no me fijé?» No. Y este espacio de poder ser amigos, este espacio de salir más tiempo para ya después decir, «Oye, ¿sabes que sí? Sí me interesa estar contigo y me interesa construir contigo. No, nos vamos demasiado rápido. Ahora hay tres focos rojos. rocks superimportantes en toda relación que son el dinero, la sexualidad y la familia política. Okay, esos son así focos rojísimos que tenemos, ¿no? Entonces, tienes que ir viendo cómo vamos a irnos relacionando, qué pasa con nosotros con el dinero y cómo nos relacionamos con él. eh cómo es nuestra vida sexual, ¿no? Porque muchas veces podemos pensar que nuestra sexualidad es maravillosa, pero que tanto hablamos de sexualidad hoy. Nos atrevemos a hablar de sexualidad y de cómo la estamos experimentando en pareja, de oye, es que a mí me gustaría esto, me gustaría lo otro porque también creo que muchas de las heridas que tenemos de la infancia o con las que hemos ido creciendo, pues en la cama salen. Sí, claro, claro, claro. No, a lo mejor es una necesidad. Tabús también, tabús también, porque claro, esto que tú dices, ¿no? El el tabú es super importante. Muchas veces dices, «Ay, no, en estos en estas épocas y en estos tiempos vivimos una sexualidad superfácil, superliberal y no Rox, la verdad que no. Yo que doy cursos prematrimoniales me doy mucho cuenta en el curso prematrimonial. O sea, claro que no. Sigue habiendo mucho tema tabú ahí. Okay. Entonces, salen esos tres, esos tres puntos serían los que nosotros tendríamos que eh atender de más a lo mejor o poner especial atención para que la relación vaya caminando sana. Ahora, estamos hablando como de relaciones un poquito ya más formales, ya si tocara esto, si un adolescente hoy nos estuviera escuchando, eh, ¿qué focos rojos o qué cómo poder entablar en la adolescencia? Sí, porque estamos aprendiendo, ¿no? O sea, entonces no es que me vaya a casar con mi novio ahorita a los 14, 15, 17 años o quién sabe, eh, porque sí hay logrado, no lo sabes, tú mucho ojo, porque a lo mejor ese es con el que vas a estar toda tu vida. ¿Cómo crees? Tú mucho ojo, porque a lo mejor sí. Entonces, pero porque, o sea, desde esa edad, ¿qué qué me debo de fijar? ¿Qué debo de yo hacer para tener empezar a tener relaciones sanas? Aprender a tener relaciones sanas. Hermoso. Pues mira, de entrada es ver cómo mi novio o mi novia que tengo a lo mejor a los 15 o a los 16, ¿cómo se relaciona con sus papás, por ejemplo, ¿no? ¿Cómo trata a la gente en general? si es una persona educada, es una persona que respeta a los demás, porque luego nos hacemos como de la vista gorda. Es como no es que sea violento, es que tiene carácter, ¿okay? No. Y de pronto, pues no es que tenga carácter, es que es una persona o una mujer o un hombre que se la pasan de malas todo el tiempo o que agreden mucho a los demás. Mm. Es como, «No, espérame.» O sea, tenemos que ser cuidadosos en ese sentido y poner mucha atención porque como esta personita se comporta en su mundo, así es como a la larga se va a comportar conmigo. Es muy importante que exista una vida social, o sea, que hagan ejercicio, que tengan amigos, que tenga un hobby, ¿no? Okay. ¿Qué tanto respeta a sus amigos y las relaciones que tiene, no? Y bueno, hoy no se habla mucho de una vida espiritual y una vida espiritual no me refiero a que tengas que ir a misa todos los domingos, no es eso, pero es algo que te ayude a tu crecimiento personal. Es qué tanto esta persona con la que estoy eh pues se inspira por conocer cosas nuevas, por aprender, ¿no? Desde ahí voy a ir generando una relación mucho más sana. Algo super importante es qué tan apegado está a las personas o a las cosas. Okay. Sí, porque luego estos apegos de en dónde estás, a dónde fuiste, este, márcame de tu casa, no me marques del celular para que yo sepa que ya estás aquí o mándame foto. ¿Qué tal, Rox? Imagínate una que tengas una hija y el novio no le diga, «Ya llegaste a tu casa.» Bueno, mándame una foto para ver si es cierto que ya llegaste. mándame tu ubicación. No, esas cosas son gravísimas entre los chavos hoy en día y que no te das cuenta. No es que se está preocupando para ver si ya llegué que que ya estoy en la casa, que no voy camino a es que se preocupó, ¿no? O quiero saber quién el típico. Es que las redes hoy son todo un tema, pero ¿quién te dio like? ¿Y por qué esta chava te dio like? No, este ajá porque ya la vi y ya te puse un fueguito. ¿Quién es? ¿De dónde la conoces? y dices, «Oye, espérame.» No, porque ¿dónde también está mi libertad de de movimiento y de moverme y de hacer cosas? No. Okay. No, y a ver, estamos hablando, te pregunté yo ahorita de adolescentes, pero esto también lo podemos traspolar, o sea, al adulto, o sea, igual el que, ¿dónde estás? ¿A qué hora, o sea, entonces una relación así va también a continuar? O sea, un adolescente así va a ser un adulto así. Por supuesto. Claro. Ahora, ¿por qué pasa eso? repiten patrones que a lo mejor vuelvo a lo que empezamos a platicar un poquito. ¿Por qué creo que es tan importante la relación en pareja de papás? Sí. O tu relación, porque a lo mejor sí mi hijo va a repetir un patrón aprendido que no sé por qué y él tampoco sabe y lo va a repetir y entonces va a permear una relación. Sí. Y de repente pasan los años y su relación es muy mala. ¿Y por qué? por ese patrón aprendido que no sabía que ahí lo tenía. Así es. Fíjate, hay una cosa superimportante, todo lo que no miramos lo repetimos. Mm. Okay. Entonces, muy probablemente si yo vivo en un sistema familiar donde veo a mi papá que está controlando a mi mamá, qué horas llegas, cómo llegas, dónde estás, mándame tu ubicación, este, porque no has llegado y yo empiezo a ver eso. Es que de verdad, Rox, el lenguaje no verbal nos marca, nos marca. O sea, el día que a lo mejor yo tengo un problema y siempre he visto que mi papá grita en la casa, yo voy a acabar gritando. Claro, claro. Sí. Y si mi mamá todo el tiempo se la pasa insultándome, pues el día que yo vaya a la escuela y algo se me atore, pues insulto al de al lado, porque aparte lo estoy viendo de figuras de autoridad. Entonces es como si ellos lo pueden hacer, ah, pues yo también lo puedo hacer, ¿no? No, así se hace. o es la manera estoy viendo que se hace así resuelvo. Claro. Ahora también fíjate porque tocas un tema muy importante, cómo un adolescente se da cuenta de esas cosas y muchas veces los adolescentes no tienen esta conciencia qué habría que hacer. Pues ahora sí que casi casi que tocar tu corazón, ¿no? Y ver cómo me estoy sintiendo en este ambiente, cómo me siento en esta casa, porque a mí me ha tocado atender a muchos adolescentes que eso es lo que me dicen. O sea, llego a mi casa y todo es tensión, todo es enojo, todo es pleito, todo es gritos, no le puedo contar nada a mis papás, ¿no? Entonces, desde yo adolescente viendo cómo cómo me siento y ver si existe la posibilidad de que yo haga un cambio. Y eso es muy difícil, Rox, porque el ambiente familiar te envuelve como adolescente, ¿no? Muchas veces lo que quieres es salir corriendo, pero no tienes la parte económica para irte de tu casa, ¿no? Y qué sería más fácil, pues que papá y mamá arreglaran, ¿no? Claro. Y desde ahí fuera más fácil. Ahora, ¿y cómo vas construyendo tu concepción de amor en un ambiente como el que estamos haciendo o cómo cada persona puede construir esa concepción de amor sin esa carga eh emocional, energética de de mucho tiempo atrás? Claro, es difícil. Es difícil porque fíjate, nosotros estamos influenciados rox por cinco generaciones arriba de nosotros. O sea, imagínate la cantidad de patrones que tenemos que romper. Por eso es superinesante saber cómo se llevaban tus abuelos, tus tatarabuelos, cómo se conocieron, porque luego vienen un montón de secretos familiares también. Que luego empiezas a sacar como si fueras así mago de un sombrero y empiezas a sacar máscadas así como secretitos. Entonces, claro, es es mira, yo creo que siempre existe la esperanza tengas la edad que tengas de decir, a lo mejor puede existir un chavo que vea un sistema familiar que no le guste y diga, «Yo lo voy a hacer diferente.» Ahora, no sé si te ha pasado, pero muchas veces decimos, «Cuando yo me case y cuando yo tenga hijos, no los voy a tratar como mi mamá me trató o como mi papá me trató, ¿no? más tardas en decirlo que en hacerlo porque ya lo traes en el ADN casi casi, ¿no? Y cómo y cómo podemos romper, o sea, como podemos empezar a sanar o cuál sería el primer paso para empezar a sanar todo esto que llevamos cinco generaciones cargando? Fíjate que yo creo que lo más importante es el darnos cuenta, ¿okay? Y para eso pues sí se necesita o ir a terapia o muchas veces no. La única solución es ir a terapia, muchas veces es leer un buen libro, ¿no? Pero no nada más leerlo de ay, leí este libro, ya está buenísimo y ya. No, no. A ver, es hacer un análisis de cómo esto que estoy leyendo me impacta a mí, qué de lo que yo leo me mueve, porque lo ideal que podemos hacer todos es hacernos preguntas. todo el tiempo. A mí me encanta mucho es el eh hay cuatro preguntas que creo que es bueno que nos hagamos, que es el qué, cómo, cuándo y para qué, qué de esto que estoy leyendo me toca, ¿no? Para qué me toca esto? ¿Qué tema tengo que mirar ahí? ¿Qué es lo que tengo que mirar? ¿No? y el fomentar mucho esta parte de autorreflexión en los chavos, ¿okay? Porque Sócrates decía por ahí que una vida que no es cuestionada no vale la pena ser vivida. Eso es muy fuerte, la verdad. Pero sí, si tú todo el tiempo te estás cuestionando, ¿por qué reacciono como reacciono? ¿Por qué esto me está poniendo tan de mal humor? ¿No? ¿Qué es lo que me pone de mal humor de esta situación? eh, ¿cómo me estoy sintiendo ahorita? ¿Hay otra solución que pueda tomar aparte de la que ya conozco? O sea, si nosotros podemos hacer que los adolescentes se cuestionen y aprenden a hacerlo, estás del otro lado. Okay. La verdad, ¿no? Yo creo que también igual, o sea, como dices, los adolescentes, los adultos, entre más nos cuestionemos, sí, más vamos a conocer noso. Sí. Entonces voy a saber cuál es mi debilidad, cuál es mi reacción, cuál es mi emoción. Entonces si yo voy cuestionándome por qué, como tú dices, el como para qué, el por qué, entonces voy a irme entendiendo y pues mi relación, obviamente entre más me conozco, yo creo que la relación con mi amigo, con en pareja o con quien sea, cada vez va a ser mejor, porque yo voy a hacer una mejor versión de mí misma. Claro, claro. Ese es el chiste, ¿no? Que mientras más te Yo una de las cosas que digo es que todo sirve para aprender. Si tú te equivocas, maravilloso, estás aprendiendo. Pero claro, el típico diálogo interno que tenemos, Rox, es, ay, qué bruta, cómo me equivoqué. Ay, pero es que no lo vi antes. Ay, pero qué barbaridad. Ay, pero qué tonta. Y eso en los mejores términos, ¿no? Sí, sí, sí, sí. Si te hablaste bonito. Me hablé bonito dentro de todo, pero muchas veces nos tratamos bien feos, Rox, ¿no? Y entonces, ¿qué pasa cuando algo no te sale como tú quieres? Es, bueno, a ver cómo le hago para qué aprendo de esto para que no me vuelva a pasar. Pero si yo nada más voy echando chispas por todos lados y haciendo maldiciones por todos lados y no me siento a recapacitar, ¿qué puede qué puedo hacer diferente por si esta situación se me vuelve a presentar? Ahí es donde está el lingote de oro de la experiencia. Okay. Sí. Y eso me va a ayudar a ahorita estamos hablando de relaciones en pareja, a que mi relación en pareja sea muchísimo mejor. O sea, ese lingote de oro realmente no me va a dar eh una mejor relación. Claro. Por ejemplo, si tú quieres hablar con tu pareja, ¿no? Y hay muchos factores que influyen para hablar en pareja y y la verdad, Rox, es que no le preguntamos al otro si tiene tiempo para nosotros. Muchas veces por simple el simple hecho de ser nuestra pareja irrumpimos. Es como como esta frase que dice, ¿no? La confianza pesta. Okay, claro, claro. Pero entonces como ya somos parejas y yo ahorita llego y te pregunto algo o te digo algo, como ya eres mi pareja, pues tú tienes que contestarme porque ya lo doy por un hecho. Pero no son detalles tan sutiles como esos, tan sutiles como decir, «Oye, Roxo, ahorita estás muy ocupada porque quiero platicar contigo 5 minutos y no tiene que ser esta parte de tenemos que hablar, porque cuando dices, no, tenemos que en el drama, qué horror, qué espanto, no es, oye, tengo ganas de platicar contigo de este tema, a lo mejor de cómo me fue hoy o te quiero pedir un consejo, pero igual y tú estás metida en 20 cosas y entonces dices, estoy metida en la chamba ahorita y ahorita no te puedo hacer caso. Entonces yo llego y obvio digo, «Ay, pues es que siempre me ignoras.» Primero el trabajo, no te haces caso. Sí, no me haces caso, primero está tu chamba. Pero no es que yo tampoco te he pedido a ti un espacio. Y luego yo me acuerdo porque alguna vez tuve una pareja que me decía, «Es que claro, tú ahora crees que todo hay que agendarlo.» Y yo decía, «Es que sí, ayudaría muchísimo, ayudaría muchísimo y no tiene nada de malo que agendemos. No eres menos importante para mí porque agendemos.» Al contrario, si yo digo el viernes vamos a comer de 2 tarde a 6 de la tarde, yo lo agendo y digo, no voy a hacer absolutamente nada, ni le voy a contestar una llamada a nadie porque voy a comer contigo. Sí, por respeto. Digo, hoy tú ahorita apagaste el celular, estás aquí, estás conmigo, me estás dando este tiempo, nos estás dando este regalando este tiempo, esta atención para compartir todo lo que sabes. Claro. Y entonces es estamos y fíjate cuando en pareja logramos estar con mirada directa, atención concentrada y contacto físico. Uy, está maravilloso. O sea, bueno, anoten tips. Ay, sí, no, de ahí a lo mejor después salen chispas, ¿no? Estaría lindo. Pero es que si yo estoy contigo, pero estoy viendo mi celular, pero estoy viendo mi computadora, pero estoy contestando una llamada, realmente no estoy contigo, Rox. Sí, no. Claro, claro, por supuesto. Sí, si yo ya lo agendé y digo, voy a estar con Roxana dos, tr horas, las que sean en la tarde, yo estoy apartando un espacio y te estoy dando esa importancia y desde ahí se puede alimentar mucho la relación, ¿no? Claro. Entonces, y la comunicación, o sea, como aprender o como tú decías ahorita, ¿en qué momento voy a iniciar? O sea, si yo veo que está cansado o cansada, no es el momento para a lo mejor ni imitarlo, ni decirlo, ni pedirle, ¿no? Como yo les digo a los niños, ni para pedir permiso. O sea, aprendan a leer este lenguaje que tú decías hace ratito, no verbal, ese lenguaje corporal para ver cómo está la persona, o sea, cómo la puedo abordar más si voy a tocar un tema eh que a mí me importe y que yo necesito que esa persona me atienda para tener un rapor adecuado de lo que le voy a decir. Y mira, mucho depende de nuestras heridas y de los nuestras a lo mejor inseguridades, pero muchas veces el otro no te hace caso porque tiene 20,000 cosas, no porque seas tú, si vivimos en una sociedad de estrés constante, de miles de cosas, de miles de distractores, de miles de estimulaciones externas. CL. Entonces, si yo puedo hacer un puente de un horario y de una agenda y como bien dices también, a ver qué tal tienes dolor de cabeza y me acabas de decir que te duele la cabeza horrible. Ahorita voy a hablar de dinero. No, cero, no. Pues no, ¿verdad? O te veo que llegas superagobiado del trabajo. Ahorita te voy a contar cómo me fue en el día. No necesariamente. Fíjate que me haces recordar que hace poco eh tuve una alumna que me dijo que quería que su marido tomara una sesión conmigo y le dije, «Claro, tomamos si quieres la sesión los tres.» Y entonces le dije, «¿Cuándo quieres agendar?» Y me dijo, «¿Sabes qué, Ana? Ahorita no. Yo te aviso cuando podamos porque ahorita trae una carga de trabajo y un estrés de chamba que si tenemos una junta contigo ahorita ni siquiera me va a pelar. Dije, «Ay, qué belleza.» Porque entonces ya lo conoces, tu alumna, tu alumna. Ya aprendió, ya aprendió cómo este yo dije, qué lindo, ya lo estás aplicando. Si estás viendo que pues también él es importante, no nada más lo tuyo. Ahora y ahorita tocaste un tema que creo que es importante también vencer nuestros miedos, o sea, porque hay muchas veces que me da miedo hablar, que me da miedo decir, ¿no? Entonces, ¿cuántos miedos tenemos que nosotros como enfrentar o luchar con ellos para poder también tener una relación sana de pareja? Y fíjate que acabas de tocar un punto sersensible porque claro que nos da miedo hablar, nos da miedo a hablar con nuestros papás, nos da miedo a hablar con nuestras amigas, nos y ser sinceras, nos da miedo hablar, hablarle y decirle cosas a la pareja. ¿Por qué? Porque cuando hablamos nos ponemos en un estado de vulnerabilidad, Rox. Y otro problema muy grande que tenemos es que no sabemos cómo comunicarnos. Es como si a mí hay algo que me está molestando, ahorita llego y te lo digo así como de bote pronto. Qué grosera. Claro. No, no. Y llego y llego y a lo mejor, ¿sabes qué, Roxana? Estoy muy molesta contigo, muy molesta, porque queramos ir a tomar un café, la verdad llegaste 10 minutos tarde y mi tiempo es muy importante. O sea, hay cosas que no podemos decirlas nada más así. Sí hay una fórmula es yo tengo que cuidar primero mucho describir la situación, ¿no? Es como como ahí te va, lo voy a hacer así. Es como, «Oye, Rox, tú y yo quedamos de tomar un café, eh, veo que no pudiste estacionar tu coche y veo que llegaste 10 minutos tarde.» Ahí estoy describiendo. No le estoy diciendo, «Roxana, eres una impuntual, mi tiempo vale muchísimo.» No, primero describo, luego haces empatía. Hacer empatía es muy importante. Es, me imagino que venías corriendo, seguro te tocó muchísimo tráfico, has de estar superfustrada porque no tenías donde estacionarte, ¿no? Este, y después decirte cómo me siento, ¿okay? Es decir, ¿sabes qué, Rox? Llevamos en esta amistad un montón de tiempo. Llevamos tres meses de no vernos. Me moría de ganas de verte y la verdad es que me siento superfustrada porque soy superpuntual, ¿no? Entonces, la verdad es que quiero disfrutar contigo este café. Solo te pediría que la próxima vez no llegues tan tarde, ¿no? Bueno, una diferencia impresionante. Hay una diferencia, ¿no? Y te lo estoy diciendo en algo que puede parecer muy absurdo, como que llega alguien tarde. Yo conozco gente que ha quedado de verse con personas y si esa persona llega 3 minutos tarde, se para y se va y no la no te esperan, ¿no? Porque dice, «Oye, no, mi tiempo es muy importante y no.» Bueno, claro. Y también hay que ver cuál es nuestro interés, ¿no? Pero si nosotros habláramos con nuestras parejas primero sin enjuiciarlos, haciendo empatía, poniéndome en su lugar, también es como, a ver, tampoco voy a ser yo una exagerada, ¿no? Igual y algo se te atoró, vienes nerviosa, no sé, a lo mejor no tuviste un día fácil, pero si yo hago empatía, es mucho más fácil que la relación no se rompa. Y entre parejas es muy importante porque nos convivimos tanto y tan seguido, ¿no?, que que dices, híjole, que esta confianza no nos afecte. Sí. mantener eh las formas, acercarme con cariño, explicando esta parte explicativa que decías ahorita y eso te va a ayudar a vencer tus miedos en lo que estábamos un poquito, a saber cómo enfrentar eso. Claro, por supuesto. Ahora, hay gente que a veces nos nos impone mucho, ¿no? Hay gente que cuando nos vamos a acercar a esas personas es como, ay, o o los papás, por ejemplo, ¿no? Ay, qué nervios. Como le digo, o si estás teniendo un problema con tu esposa o con tu esposo o con tu pareja sin ser esposos y a lo mejor tienes que hablar con tus papás porque se están metiendo demasiado. Sí. Qué difícil, ¿no? Temazo porque es de con los suegros tú no hables, por favor mantén la raya. Regla desde el principio del programa de hoy. La familia política puntoalerta roja. Alerta roja. Tú no pongas a tu suegra en tu lugar, no te va a venir bien. El que la tiene que poner en su lugar es tu esposo, ¿no? Entonces, primero es como hablamos en pareja y a lo mejor es decir, «Oye, cada vez que llego a tu casa, tu mamá me ignora, no me saluda, este, me critica de cómo vengo vestida, o sea, podrías hablar con ella.» Bueno, ya si una suegra te trata así, yo creo que ya hay que tener muchos este cuidado, ¿no? Pero a lo mejor es cuando sí el hijo tiene que hablar con la mamá y ahí es cuando uy nos cuesta mucho trabajo esa parte también de comunicarnos. ¿Cómo cómo llegar? ¿Cómo como ahora también tú decías que estamos vivimos en una sociedad que muchas veces hablar con la verdad no gusta? Sí, porque me van a decir cosas que yo no quiero oír y que me las dicen. Entonces, cuando me las dices, tú me dices, «Rosana, después de como me lo contaste y a mí no me gusta que me digan que soy impuntual.» Claro. Entonces, a lo mejor brincas o reaccionas ya diferente. Claro. En porque no estamos acostumbrados y creo que sí tenemos que aprender, como tú decías ahorita, a decir las cosas. Pues es que luego nos callamos y de veras que hasta somatizamos y nos acabamos enfermando. O sabes qué, muchas veces por no decir las cosas inteligentemente o no poner un límite contundente con una forma suave. Sí. Sí. Porque, a ver, los límites no son malos. Yo te los puedo poner y te los puedo poner desde un lugar muy amoroso, la verdad. Oye, ¿sabes qué? A mí no me gusta que me hables así, ¿no? O sabes que no se te ocurra jamás en la vida hacerme cosquillas. Porque si me haces cosquillas es algo muy desagradable para mí. Ah, bueno, ya el otro me lo está diciendo. Claro, claro. Ya estás es un límite bien puesto. Claro, pero no estamos acostumbrados a eso. Todo tiene que ser bonito, así lindo y no. Y cuando muchas veces nos callamos vamos haciendo como una olla express, ¿no? Que va inflándose, inflándose, inflándose. Y un día de estos la olla express puede explotar. Porque tengo muchas cosas que decirle a mi pareja que por no incomodar no las he dicho, ¿no? O por evitar el conflicto. Mira, muchos hombres, a ver, el género masculino muchas veces con el género femenino pasa eso. Es como, ay, ya, mira, por no buscarme una bronca más allá, haces lo que quieras. Sí, pero eso a la larga es mucho peor porque se va haciendo esta olla express que en un momento dado va a ser estallo, te acabo poniendo tres gritos y la cosa no se puso linda. Y ahí, ¿de quién es la culpa? Pues del que no habla. Claro, claro. O del que evita el conflicto. Ahora, ¿y cómo no llegar al conflicto? O sea, situaciones diferentes, pensamientos distintos, creo que todos vamos a tener de manera constante todo el tiempo y con todo mundo. Cada quien pues es diferente, somos únicos. Entonces, la manera que tú ves, Ana, una cosa, pues Rosana, la misma la va a ver diferente. Entonces, ¿cómo no hacer que esas distintas visiones se conviertan en un conflicto? Sí, es que fíjate, ay, Rox, tocas otro punto super importante. Es que sí, mira que esto nunca lo me lo había puesto a a decirlo en un podcast, pero es que es verdad. Muchas veces creemos que el conflicto es horrible y es completamente desagradable, pero tenemos que cambiar esa esa visión del conflicto. El conflicto nos sirve para crecer. Es más, una pareja, yo creo que la pareja se ve de que está hecha cuando solucionan los conflictos, cuando hay un conflicto y dicen, «Okay, ¿cómo vamos a enfrentar esta diferencia o este problema que estamos teniendo?» Ahí es en donde se ve de qué calidad es la pareja. Sí. Okay. Entonces, el chiste no es evitar el conflicto, el chiste es ver cómo lo soluciono. Y es muy fácil porque si tú tienes una forma de pensar, porque obviamente tú lo acabas de decir, o sea, con quien hagas pareja no vas a pensar igual, no vas a sentir igual, hombre. Qué aburrido. Entonces, ¿qué es? Tú tienes una forma de pensar y yo tengo otra. Entonces, lo único que tenemos que hacer son negociaciones, ¿okay? Mientras haya una negociación de por medio, todo se puede, la verdad. No hay nada que no logres si logras a llegar a un acuerdo y a una negociación. Ahora, ¿qué pasa? Porque muchas parejas pueden decir, «Ah, no, pero nosotros nunca nos vamos a poner de acuerdo.» No, no, porque pensamos igual. No se trata de eso. O sea, ahí tiene que haber un punto donde tienes que ceder y conceder. Okay. Hay veces en donde dices, pues esta no la voy a ganar yo, ¿no? Y esta pues cedo aquí y por amor a lo mejor o por cariño, o sea, también hoy le toca. Claro. Y otras veces en que dices, «Este punto no lo voy a mover porque para mí no es negociable.» Y aquí sí, como quieras, ¿no? A ver, yo ahorita me queda, eh, a ver, en esta conflicto podríamos entender que es un desacuerdo, ¿no? Es un desacuerdo de dos partes. Ahora, trabajamos y buscamos y llegamos a un consenso mediante a lo mejor un diálogo, ¿no? Esta parte de comunicación que estamos platicando. Ese diálogo nos lleva a este consenso y unas veces s, otras veces no, porque pues es parte de de este consenso. Ahora, ahorita tocaste un tema que no es negociable en una relación. Ay, claro. Bueno, pues mira, yo creo que cada persona tiene sus propios no negociables, ¿no? Lo ideal es que tú sepas cuáles son tus no negociables. Y después hay que ver cuáles son los no negociables de tu pareja. Y puede ir, Rox, desde yo voy a tener perro el resto de mi vida. Yo no vivo en este planeta sin una mascota. Okay. Pero el perro no puede entrar a la casa. Ah, por ejemplo. Y a lo mejor yo te digo, «¿Qué crees, Rox? Yo soy antipererros. ¿Cómo la ves? ¿Y qué haces ahí?» A ver, ¿qué haces? Lo amo, estoy enamoradísima. Yo a los perros no los soporto. No me gustan el pelo, no soporto que mi casa esté de pelos y que me llenen los de pelos la ropa y ya la nariz me picó, ¿ya viste? Bueno, ¿cómo vamos a negociar eso? Porque pues, ¿qué crees? Si me gustas mucho. Okay. Hasta me gusta como eres con tu perro, ¿no? Sí, sí, sí, claro, claro. ¿Qué va a pasar? Bueno, entonces vamos a poner reglas. ¿Qué te parece? Al cuarto el perro no entra porque yo no quiero dormir con un perro en mi cama. Sí, sí, sí, sí. Entonces, esa parte sí te la te pediría, ¿no? Que la respetáramos. Y por otro lado, hay que ver cómo vamos a educar al perro, porque yo sí quiero un perro bien educado. Okay. Porque si vamos a tener un perro que se suba y este coma de mi plato, si me Sí, yo me muero. Pero si tú me dices que tú vas a educar a tu perrito y que tu perrito es un super perrito educado, ay, bueno, no podemos ir llegando a acuerdos. Okay. Sí. Y eso es un sencillísimo cuando existe un perro. ¿Qué pasa cuando existen hijos? Porque el problema, Rox, es que yo sí estoy convencida que uno de los factores que separa a las parejas con más fuerza es la adolescencia de nuestros hijos. Sí, porque no sabemos cómo manejarlo. No sabemos cómo manejarlo y ahí tendríamos que blindar la relación de pareja muy fuerte, Rox, muy fuerte. llegar a acuerdos, tener muchas pláticas, eh ver cómo actúan ellos, cómo actuamos nosotros, qué botones nos aprietan los adolescentes, ¿no? Porque pues claro que yo sí creo que uno de los más grandes maestros en la vida es tener un hijo adolescente y tener una pareja y al mismo tiempo en casi casi, ¿no? Es como estar en en en maestría y doctorado al mismo tiempo, ¿no? Okay. Okay. Entonces, eh podríamos decir que todo esto que la pareja está viviendo permea a ese adolescente a lo mejor en sus relaciones, en cómo va a llevar eh su vida con sus amigos y demás. Entonces, ¿qué podríamos hacer nosotros como papás? ¿Qué ejemplo eh les deberíamos de enseñar a nuestros niños para que sus relaciones sean sanas? eh también con nosotros en la casa, en la escuela, en todos lados después de todo esto que nos has venido platicando. Pues mira, yo creo que lo más importante es enseñarles a nuestros hijos que somos que que lo que tienen dos papás adultos, que se comunican como adultos, porque luego los adultos acabamos haciendo unos berrinches, rocks, que ahí te encargo, salor que los adolescentes. Pero si yo le enseño a mis hijos que yo me sé comunicar con mi pareja, que sé poner límites y respetar esos límites en paz desde la adultez, ya estamos de gane, ¿okay? Porque a tu hijo le vas a enseñar justamente eso, ¿no? Es mi papá respeta a mi mamá, mi mamá respeta a mi papá y aunque ellos tengan diferencias, pues son capaces de ponerse de acuerdo y de poner un límite, ¿no? A mí me gusta mucho esta frase que puede decir, «Hoy lo vamos a hacer como a tu papá le gusta.» Eso no quiere decir que yo esté de acuerdo. O sea, eso no quiere decir que a mí me guste. Estoy de acuerdo con él. No me encanta la idea, pero también le doy su lugar y hoy todos lo vamos a hacer como a él le gusta. Eso que quiere decir, que mañana lo vamos a hacer ahora como a mí me gusta. Y que entre papá y mamá nos cubramos las espaldas. Yo creo que en pareja es muy lindo cuando te cubres las espaldas, cuando dices, «Yo voy a cuidarte y tú me cuidas, ¿no? De estos nuevos especímenes que trajimos al sistema familiar.» No, porque de repente ahorita que decías, le pido permiso a mi mamá, me dice que no y voy con mi papá porque sé que él ese sí me lo va a dar y entonces ahí viene. Entonces los papás creo que tienen que hacer equipo, ¿sí? Y primero ellos resolver y después con con con el hijo. Mira, Rox, yo estoy convencida de que primero está la pareja antes que cualquier cosa. Antes que los hijos sí está la pareja. A ver, eso creo que es un punto, para mí eso es muy importante. Eh, este es que muchas veces te dicen, «No, ¿cómo que tu pareja va a ser lo más importante?» Claro que sí. Tu pareja llegó contigo antes que tus hijos de entrada. Pero mis hijos es lo más importante. Sí, sí, pero tus hijos se van a ir y ojalá que sí se vayan y ojalá que entre los dos les pongan unas salas enormes y con quien te vas a quedar es con tu marido o con tu esposa y esa persona te va a acompañar en la vejez si eso es lo que quieres, ¿cierto? Pero es como sí, mis mi pareja, los acuerdos que haga yo con ella, con él, los acuerdos que hagamos para educar, la pareja creo que siempre tiene que ser el primer lugar. los hijos. Bueno, a ver, si tengo un papá que a lo mejor es golpeador, violento, narcisista, alcohólico y es una persona muy tóxica, bueno, okay, obviamente yo voy a tratar de resguardar a mis hijos de una personalidad así, como si igual es una mamá castrante, controladora, dominante, chantajista, manipuladora y narcisista. Bueno, ¿y ahí qué hago, Dios mío? ¿A dónde corro? No, exacto, porque ahí hay que correr. Entonces, ahí viene la pregunta. No, ¿qué hago en esta relación? ¿Me tengo que quedar o mejor me voy? Porque si yo tengo una mamá narcisista o un papá narcisista que veo que realmente está lastimando a mis hijos, ah, no. Bueno, pues en ese momento tengo que cuestionarme si me quiero quedar en ese matrimonio o no. Y desde luego, pues sí, va a haber proteger a los hijos de muchas cosas que se dan entre, por ejemplo, los narcisistas. No digo, no puedo permitir que mi pareja que sea un hombre muy violento o que abuse, ¿no? Y puedo llegar a pensar hasta abuso físico o sexual, yo voy a poner a esa persona de prioridad. Obvio, no. No, obvio no. Pero si es si vivo en una familia medianamente normal, ¿no?, donde podemos tener diferencias y esto yo me recuerdo alguna vez una igual un novio que tuve que me daba mucho coraje, a él le daba mucho coraje porque su mamá siempre le daba la razón al papá, siempre. Y este muchacho decía, «Es que me choca porque, ¿cómo es posible?» Pero la verdad es que al paso del tiempo, ya después, muchos años después, él me dijo, «Es que te acuerdas cómo eran mis papás, o sea, siempre hicieron una super mancuerna y y se apoyaban y se cuidaban mucho las espaldas uno con el otro y la verdad es que eso también es muy lindo.» Claro. No, pues porque a los hijos los coloca en un lugar y enseñas a hacer equipo con tu pareja y con la persona con la que tú decías que ibas a basar toda la vida. Ahora, ahorita que que te voy a platicar, eh me viene también en la cabeza muchas veces los hijos piensan que ellos tienen la culpa de que la relación eh vaya así. Creo que todos los hijos, bueno, o en su mayoría siempre quieren que tus papás estén juntos, o sea, sí. Entonces, ¿de qué manera eh poderle decir a alguien o o cómo hacerlo entender, hacer ver con este esta pareja que tú decías ahí? dos narcisistas, dos personas sumamente conflictivas, muy complicado mantener una relación con ella. ¿Cómo eh decirle a ese adolescente que no es el culpable uno y dos, que la relación no era la adecuada? Claro, claro. Bueno, es que sí es muy importante lo hijos generalmente no tienen la culpa de lo que pasa en la parte de arriba. O sea, la verdad es que no. Los hijos no somos los culpables y aquí tenemos que aprender a soltar también a nuestros papás, ¿no? Es decir, ¿sabes una cosa? Tus papás están este ellos tienen su propia historia, su propia vida, ¿no? Y no somos nosotros los responsables. Y tenerlo super claro que también tú no te quedas en un matrimonio por tus hijos. O sea, porque también eso es muy fácil, Rox, ¿no? Imagínate después la culpa que les metes a los Poré, por ti me golpearon, por ti tu mamá abusó de mí, por ti tu mamá me quitó todo lo que No, espérame tantito, ¿no? Claro, no. O sea, tenemos que aprender a responsabilizarnos de nuestras propias decisiones y a veces a los hijos también decirles, «¿Sabes qué, mi vida? Pues tu papá y yo no funcionamos, pero porque somos dos personas independientes de ti. Esto no tiene nada que ver. Y si un día tú llegaste a este mundo, fue porque él y yo o ella y yo nos amábamos profundamente y el amor se transforma. En ese momento queríamos formar una familia, ahora no. Ahora cada quien queremos ir por nuestro lado y ser felices y que tengas dos papás felices, ¿no? No, claro. Y además, ¿sabes qué? En ese momento, ahorita queiste, en ese momento, en ese momento también les das la oportunidad de poder en un futuro tener relaciones sanas, o sea, que ellos se den la oportunidad con todo esto que veníamos platicando este en este ratito en en que construyan en un futuro relaciones sanas. Claro que de eso se trata, ¿no? Mientras más podamos irnos hacia esa esquina de la sanidad, ay, mucho mejor, porque vamos a vivir más contentos, más plenos. Pero para poder tener una relación sana, Rox, yo creo que tenemos que empezar por nosotros. Es hacerme responsable de mis temas y no quererlos cargar en el otro. Eso es muy importante. Okay. Como decías, escucharnos para para realmente conocernos. Así es. Este, Ana, ay, bueno, a ver, ya estamos llegando al final. Este, estoy fascinada porque creo que tenemos muchísimos este preguntas, se nos quedan ahí con estos temas maravillosos, con, como te decía, con la manera como lo platicas. Pero llegamos a una sesión, tenemos una sesión de preguntas rápidas. Te las leo y tú nos vas contestando. Okay. Venga. Crianza con límites o crianza con libertad. No, con límites 100%. Okay. Para que los adol, a ver, a frase que los adolescentes odian escuchar de sus papás. Te lo dije, mijito, ya lo sabía. Okay. Eh, TikTok o Instagram. Instagram. Okay. Eh, algo que todos los papás deberían de dejar de hacer ya, dejar de enjuiciar a sus hijos. Okay. Y vamos a voltearla ahora. Algo que los adolescentes deberían de aprender a dejar de hacer ya, eh, dejar de estar tanto tiempo en las redes sociales y tener más contacto persona a persona. Okay, me encanta una película o serie que recomiendes para entender mejor a los adolescentes. Ahorita que decías que ese momento puede ser un momento difícil en una pareja, ¿qué qué serie les podrías recomendar? Uy, me encanta. Fíjate que vi la serie de Ni una más. Mm. Esa serie me gustó mucho. Creo que la relación que tratan de construir esos dos esos ese esa pareja de papás con su hija es muy bonita. Okay, perfectísimo. ¿Lo recomiendas? Yo no la he visto. Perfecto. Una frase que te hubiera gustado que te dijeran cuando eras adolescente a los 15, 16 años. Te quiero mucho. Todo va a estar bien. Okay. Ah, qué fuerte. Qué bonito. ¿Cómo saber si un adolescente tiene problemas emocionales muy profundos? Si se aísla mucho, si no te cuenta sus cosas y si lo ves muy encerrado, muy cabizajo y no lo ves como motivado y lleno de vida. Okay. Libro que recomiendes para adolescentes o papás con adolescentes? Hay un libro que me gusta mucho que se llama Yo adolescente. Son puras preguntas y respuestas. Okay. de Susan y todo lo que te puedas encontrar sobre Rosa Barosio. Sí, es muy bueno. Rosa ya falleció, pero dejó libros muy buenos. Eh, sobre todo hay uno que se llama Disciplina con amor y bueno, próximamente el mío, Rox. Okay. ¿Vas a sacar ya libro? Voy a sacar libro. este ya anda por ahí en en revisión y todo. Entonces, ya prontito el mío. Ay, para que vengas nos lo presentes aquí. Me va a dar muchísimo gusto. Eh, ¿a qué soñabas dedicarte cuando eras adolescente? ¿Pensabas que ibas a estar aquí hablando de esto? Siempre no. Ay, me da pena contarte. No, está padrísimo. Okay. Cuando yo era adolescente y decidí estudiar, primero estudié la carrera de administración de empresas turísticas porque yo quería ser animadora en las albercas de los hoteles en el verano, en las vacaciones. Yo quería trabajar en un hotel y yo decía, «No, yo yo soy la que va a organizar los juegos y me voy a organizar a la gente y todo.» Que tú veías el crucero del amor. Sí, claro, por supuesto. Y ya después, este, me di cuenta que lo que más me gustaba era la psicología y la terapia. Okay. Sí. Y ahora, a ver, ¿qué es lo más gratificante de ayudar a parejas y familias? Híjole, el saber que una alumna me pueda escribir y que me diga que la relación que tiene con su adolescente está cambiando y que está mejorando, es el mejor agradecimiento que puedo tener. Okay. Libro que marcó tu vida. Eh, el libro que marcó mi vida. Ay, tengo la portada en la cabeza, el alquimista. Ah, okay, perfecto. El alquimista fue un libro que lo leí en un momento muy determinante, muy importante. Frase que te inspire, ay, una maravillosa es hacerte cargo de ti mismo o de tu propio ser es más gratificante que un aumento de sueldo, un nuevo puesto o un nuevo amor. Es el mejor regalo que te puedes hacer a ti mismo. Ay, lo dijiste además muy bonito. Gracias. Gracias. Eh, ¿cómo definirías a una pareja saludable? En tres palabras. En es una pareja en donde hay muy buena comunicación, donde se saben conectar en la vulnerabilidad, en la sexualidad y donde saben hacer muy buen equipo, cada uno teniendo una vida individual. Perfecto. Y la última. ¿Ya crees que el amor de pareja tenga fecha de caducidad? Si no te pones las pilas, sí, sí se acaba. Sí se acaba. El amor es en pareja es algo que se tiene que construir todos los días y no está garantizado. En el momento en el que te confíes se va a acabar. Okay. Por eso creo que la plática que tuvimos hoy sí tiene mucho sentido para no llegar a que este amor de pareja tenga esa fecha de caducidad y a que lo mantengamos vivo siempre y como y no nada más para nosotros, para toda la gente que esté a nuestro alrededor, para esas familias, para esos adolescentes y para también para nuestros amigos que también seamos ejemplo de un matrimonio, como tú decías ahorita, sano, lleno de vida, divertido. Creo que tener gente así cerca siempre es es muy lindo. Sí, totalmente. Es te sientes más acompañado, ¿no? Más más cobijado, creo yo. Pues Ana María, ahora sí llegamos. Ha sido una plática maravillosa, ¿no? Yo tampoco, se me pasó muy rápido. Eh, me gustaría que además pues toda la gente que escuche este podcast pues nos escriba, nos platique a lo mejor en qué anda. Ana María ahorita pues nos comparte también sus redes para que cualquier cosa que tengan, cualquier duda, comentario, la vayan a visitar y pues seguramente los va a ayudar con muchísimo gusto y con esta calidad, con esta ser humano que hoy nos dejó ver tan linda, tan maravillosa. Pues muchisisísimas gracias y ojalá que todos estos adolescentes y estos papás adolescentes y parejas que escuchen esto pues les sea de utilidad y pues muchísimas gracias. ¿Algún mensaje final que quieras dejarnos? Nada, mi Rock, que no dejen, no se den por vencidos. Siempre hay que estarse preparando en pareja y en adolescencia. La verdad, yo tengo un curso que se llama ¿Cómo acompañar a tu adolescente y no morir en el intento, si me escriben por Instagram, yo les voy a contestar porque a todo el mundo le contesto, me encanta. Y este y bueno, nada, que me sigan en mis redes ahí y que sepan que cuando tú quieres construir en pareja sí se puede si te pones las pilas. Okay, me encanta. Y pues muchas gracias por escucharnos y los esperamos en el siguiente episodio de Charlando y Conectando. Muchísimas gracias, un beso y un abrazo a todos. [Música]