T3E7 Orientación Vocacional: Encuentra tu Propósito | José Casas

Duración: 56:32:00

En este episodio, José Casas, comparte claves sobre orientación vocacional, hábitos y cómo integrar lo que realmente valoras en la vida para encontrar el camino correcto.

A través de su experiencia personal, te ayudará a tomar decisiones más claras y alineadas con tu propósito.

Escucha el episodio completo en Youtube y en todas tus plataformas favoritas. ✨

Especialista del Episodio

Buenos días, buenas tardes, buenas noches. Estamos nuevamente en un episodio de Charlando y Conectando y hoy tengo a una persona, tengo a José Casas aquí acompañándonos y me encanta porque nos va a poder compartir muchísimas experiencias, muchísimos anécdotas. tiene una historia fascinante, es economista, empresario, terapeuta, coach, escritor y creo que su vida ha sido un viaje lleno de transformaciones y eh de verdad y antes de entrar como en materia y de empezar, hoy vamos a platicar un poquito de orientación vocacional y un camino de vida. Pero antes de entrar en materia, de verdad me gustaría eh cómo defines tu vida en una palabra, cuál sería y por qué y bienvenido. Antes de nada, ¿no? Hombre, muchísimas gracias este Rosana por por abrir este espacio y a toda tu audiencia por escucharnos. Y es una muy buena pregunta, pero yo la definiría en integración. O sea, la palabra integración para mí eh creo que captura un poquito esta idea de que de que pues de que en el fondo podemos hacer muchas cosas y que aprendimos a veces a compartimentalizarlas, ¿no? Por un lado está el empresario, por un lado está el economista, por un lado está el terapeuta, por un lado está el escritor. Incluso hasta tener tantas profesiones hoy hasta el día de hoy no está tan bien visto porque era como el prevalecía esta creencia de que el que mucho abarca poco aprieta. Pero para mí la integración es justamente darme cuenta que que la escritura también forma parte de la construcción narrativa que define la psicología de muchas personas, sus conductas. también entender que las empresas tienen en el fondo un componente humano muy muy importante. O sea, al final todo está conectado y y la palabra integración es lo que te ayuda a darte cuenta que que puede ser todo eso y al mismo tiempo ser muy único y ser eh muy específico en lo que haces. Okay. Bueno, me encanta, me encanta cómo te definiste y yo creo que nos invitas a todos a buscar de algún modo en nuestras vidas esta integración, ¿no? Yo ahorita te comentaba un poquito lo que hago y también, o sea, ahorita que te escuchaba decía, pues es esta parte de integrar muchos elementos que hoy yo tengo como empresaria, como maestra, como mamá, a lo mejor como amiga. Entonces sí, si logramos esta integración eh creo que pues nos vamos a sentir muy a gusto con nosotros mismos lográndolo. Totalmente. Y entonces, pues, a ver, te quiero platicar un poquito eh lo que yo viví y creo que porque nos va a ayudar a a llegar a al tema que vamos a tratar el día de hoy. Yo entré al ITAM igual que tú, ¿no? Porque tú también eres ITAM. Este, estudiar economía también como tú, porque yo era muy buena para los números, este, yo decía, actuaría o economía, pero en el ITAM. Y entonces entré a economía y pasaron pasaron problemas uno, ideas uno, mate cero, ¿no? Porque era con lo que empezaba conta y no y yo no me sentía a gusto, pero bueno, pero pues era el ITAM y yo era muy buena, pues vamos a pasar al siguiente semestre y de el segundo semestre yo ya yo ya troné, o sea, y troné no académicamente, no era lo que a mí me gustaba, no me sentía yo a gusto. Entonces llegué con mis papás, les dije, «Papás, o sea, no la paso bien, o sea, no me gusta mi carrera o no sé qué era, porque no sabía yo hasta que pues llegué a pensar que no era la carrera.» Y me cambié a estudiar derecho y fui feliz en derecho. Entonces, este creo que de repente a los 18 años eh tomamos una decisión como muy complicada, ¿a qué me voy a dedicar toda la vida? Entonces, ¿cómo vamos eh descubriendo qué es lo que realmente nos gusta? ¿Qué es lo que queremos ser? O sea, y cuáles son esas habilidades que también a lo mejor tengo que tener para poder ser economista, porque pues si no se me da a lo mejor el número y no tengo esa mente abstracta, a lo mejor que se necesita, pues a lo mejor no voy a poder pasarla bien o no voy a poder concluir lo que yo quiero. Entonces, o muchas veces nos dejamos también presionar familiarmente porque venimos de una casta, ¿no?, de abogados o de notarios y cómo yo voy a ser chef, ¿no? Entonces, ¿cómo podemos ayudar a los jóvenes a poder encontrar su camino en cuestión de orientación vocacional? Eh, yo creo que es es una pregunta muy interesante y muy profunda. Quizás recuperando un poquito lo que tú mencionabas, e hoy creo que hay un riesgo en que nos hemos vuelto o la sociedad ha sido moviendo hacia un tema de de obtener resultados con cierta inmediatez y en los procesos, la complejidad del proceso, el atravesar las cosas que son incómodas, que no nos gustan, que requieren esfuerzo, eh pues hoy cuestan cada vez más trabajo. a lo mejor a cuando nosotros este empezamos la carrera y al mismo tiempo cuando te escucho pues eh como que por un lado tú traías una buena trayectoria académica, ¿no? Pero al final es el espacio quizás la forma de enseñar del ITAM o en particular lo que lo que estabas viendo en la carrera, lo que no te estaba motivando. Entonces tomas una decisión que puede ser juzgada como una decisión de deserción o puede ser juzgada como una decisión de mucha inteligencia el decir, «Oye, pues esto no es para mí que va a hacer un cambio.» Pero a mí lo que para para mí algo que es muy indicativo de eso es si tu patrón es desertar, entonces ten cuidado porque entonces quizás lo que necesitas es decir, pues comprométete con la decisión aunque no te guste por momentos o que aunque haya momentos donde cueste trabajo, no estés necesariamente cómodo, porque eso te va a llevar a a algo que no tiene tanto que ver con la carrera, tiene que ver con el proceso de de enfrentarte a cosas que no son necesariamente las agradables. Pero si tu patrón ha sido, oye, no, yo yo no soy yo no suelto la primera, yo si soy tenaz y no me gusta lo que estoy viviendo y no me gusta lo que estoy estudiando, también se vale y es de mucha sabiduría cambiar de camino, ¿no? Dicho esto, que creo que creo que el mensaje ahí es de pronto no seamos tan complacientes con la idea de que vamos a encontrar algo que nos va a gustar al 100% y que va a fluir facilísimo y que no va a representar un esfuerzo y que no y que todos mis maestros me van a caer bien y que, o sea, de casi siempre cualquier proceso que es transformativo y estudiar una carrera es muy transformativo sigue una un patrón que yo he identificado mucho. Al principio hay una hay un bono de motivación. Es como cuando decía al gimnasio este primero de enero dices, voy a ir al gimnasio. Estás muy motivado. Igual cuando vas a empezar una carrera, ¿no? E dices, bueno, digo, si empiezas mal, si dices, estoy estudiando algo que no quiero estudiar, pero porque mi papá me obligó, pues no va a acabar bien la historia. Pero bueno, generalmente ya hoy en día la mayoría de los de las personas eligen que quieren estudiar. este, aunque haya mucha influencia, no niego eso. Y empieza este bono de motivación, ¿no? Este, llegas a una escuela nueva, conoces gente nueva, estás aprendiendo cosas, en fin. Y eso al principio eh pareciera que las cosas son un poquito más fáciles de lo que no de lo que parecerían. Dice, «Ah, está fluyendo increíble, estoy muy contento, estoy muy contenta, etcétera.» Eh, y de pronto llega un punto en donde donde como que esta tendencia cambia de repente eso que parecía que se iba a dar de manera muy natural. empieza a empieza a presentar retos, empieza a ver a lo mejor un profesor que no te gusta o empieza a ver una materia que se complica más o empieza a ver un tema de horarios, qué sé yo, y esto aplica para una carrera, aplica para un hábito, aplica para un trabajo, ¿no? Y entonces, ¿qué pasa? Naturalmente viene un proceso de desmotivación. Naturalmente es más, si sabemos que va a venir, creo que sirve el decir, bueno, va a haber un momento en donde esta primera ilusión con la que llegué, ¿no? Pues de repente va a empezar a costar trabajo. Incluso en una relación de pareja pasa lo mismo, ¿no? O sea, al principio es, «Wow, está increíble.» Y de repente es como y ya hay cosas que Exacto. O sea, la la fórmula es muy parecida y creo que entenderla nos ayuda a a ver estos procesos de manera directa, ¿no? Eh, o de manera muy como como entenderla por fases y entonces lo puedes usar a tu favor. Y y ahí es donde a veces pensamos que es la fuerza de voluntad la que nos va a llevar al al final del proceso. Y creo que la fuerza de voluntad ayuda mucho, pero también creo que este creo que algo que es muy importante es no solamente apalancarlo en fuerza de voluntad, también ahí es donde de pronto tenemos que conectar, ¿no? Y eso tiene mucho que ver con el enfoque que le demos a decir, «Okay, a ver, sé que van a haber cosas que no me gustan, pero realmente estoy sintiendo, que eso es raro porque normalmente es, ¿cómo que estoy sintiendo si lo que estoy estudiando?» Pues es lo estoy entendiendo, me está funcionando a nivel intelectual o no. Pero también es poderlo llevar a otros niveles donde digo, «Oye, sí estoy cómodo, sí estoy en el lugar donde tengo que estar, si esto está alineado a lo que a lo que no sé, a lo que siento que que que tengo que en donde tengo que estar en este momento y a lo que más me va a construir en mi vida.» Y es una pregunta difícil porque creo que a veces justo esa edad no necesariamente tenemos la madurez para reconocer esto, ¿no? Eh, no. y no tienes el conocimiento, tú ahorita estás hablando, o sea, hay que conocernos, ¿no? O sea, lo está sintiendo, no lo estoy pensando. O sí lo pienso y no lo siento y me siento cómodo así y además tengo que trabajar mi voluntad o mi trabajé mi voluntad, pero entonces por voluntad sí sigo este camino. Eso también pasa porque por voluntad pues ahí sigo en el gimnasio, pero a lo mejor ya no soporto ir al gimnasio y eso me está haciendo sentir mal y tengo ciertos comportamientos que no sé de dónde vengan y a lo mejor es por eso que que estoy viviendo. Sí. Y y es y es muy fácil confundir eso y decir, «Bueno, pues entonces tiro la toalla, ¿no? Y a lo mejor es pues sí, pero ¿qué parte de ir al gimnasio a lo mejor es la que no te gusta? No, este, porque si lo si lo separamos por partes, te vas a dar cuenta que a lo mejor no me no me gusta despertarme en la mañana temprano, pero ya que estoy ahí lo empiezo a disfrutar y cuando termino me siento superb, ¿no? Entonces, pues sí, depende también qué narrativa o qué historia te cuentes del proceso, vas a poder decir si realmente, o sea, porque luego somos muy simplistas a veces en decir, pues no me gusta, ¿no? O a lo mejor sí me gusta cómo me siento, pero no me gusta específicamente la rutina o el ambiente o el lugar o el tipo de personas que van, no lo sé, ¿no? Entonces, pues entonces a lo mejor hay el tema de decir, bueno, pues a lo mejor no es el gimnasio, pero a lo mejor es un club de corredores o es ir a jugar paddel o es hacer otro otra actividad que te lleva a sentirte como te sientes después del gimnasio, que es me siento, no sé, me siento activado, me siento fuerte, me siento sano y y creo que con con los estudios pasa un poco lo mismo, ¿no? Porque yo creo que por naturaleza van a haber por semestres seis, siete materias, de las cuales quizás dos te encanten y digas, o sea, yo me acuerdo que tenía una una materia en esto ya era como por ahí sexto semestre en economía que era de finanzas públicas. Para quien nos esté escuchando esto que no entiende que se las finanzas públicas, esto debe sonar como el tema más aburrido y árido y este cero sexy de la historia, ¿no? Y era un profesor tan bueno, un cuate que se llamaba Carlos Sales, que además es un cuate que después se ha dedicado mucho tiempo a a crear fondos de inversión y y otras cosas. Yo creo que él ni siquiera tenida idea quién soy yo, pero daba su su clase era además los los viernes de 7 de la mañana a 10 de la mañana, o sea, era de las clases más tempraneras en viernes más en la universidad jueves. Entonces, sí, sí, sí, sí. Era duro, además, o sea, no era un no un profesor barco, pero era era una clase tan interesante, la manera en que la exponía, este, los conceptos que manejaba, tan interesante para mí. Probablemente había mi compañero al lado decía, «Esto es lo el peor martirio de mi vida.» Pero yo creo que ese es un buen un buen indicador, o sea, decir, «Oye, a ver, si de seis materias hay dos que, o sea, que te apasionan, que que vayan directamente ligado al a lo que a lo que quieres estudiar, porque o sea, igual en el ITAM pues teníamos estas materias que eran más de filosofías o de problemas contemporáneos y tal que no necesariamente tenían que ver con economía. Pero si estás estudiando economía y una o dos o tres materias de economía en los primeros tres semestres realmente te resuenan, se te facilitan, te como que te gustan, no las disfrutas, entonces quizás ese es el camino y quizás vale la pena empujar un poquito más cuando se cuando te enfrentas a a materias que son un poco más difíciles o un poco más técnicas, un poco más áridas que van a pasar en prácticamente todas las carreras. Eh, lo que creo que es un error es de privarte la oportunidad de seguir y de avanzar y profundizar en un conocimiento porque te encontraste, te voy a poner el ejemplo opuesto, tenía un profesor de cálculo que era una materia muy importante, haciendo una carrera muy matemática, que el maestro era muy malo, era muy malo porque porque no capturaba la atención de de sus alumnos o al menos no capturaba la mía, ¿no? A lo mejor para otros alumnos era bueno. Y entonces era, el típico que hablaba en monoto, así como en un mismo tono toda la clase, llenaba el pizarrón de un letras en griego y de repente decías, hijo, ya no entendí nada. y te desconectas, te desmotivas y y pues sí, si yo me hubiera clavado solamente en la experiencia de esa materia, pues a lo mejor digo, «Na, mejor me muevo otra carrera o me cambio algo que pueda ser menos retador o más fácil o menos exigente, pero también te privas más allá de yo creo que a la larga y y cuando leíste mi currículum ya quedará muy evidente eso, tu profesión que, o sea, la carrera que estudiaste pues tú también me lo compartías, es es no cambia mucho tu destino de vida, digamos, ¿no? Pero lo que sí creo que es bien poderoso de de hacer una carrera, de estudiar cuo o 5 años sobre un mismo tema e y tener la experiencia universitaria y de enfrentarte profesores, es que también e es justamente eso, o sea, es como como el el ponerte un objetivo, el saber que que es así es la vida, que que te vas a poner objetivos y que de repente te vas a encontrar con obstáculos como pues profesores malísimos, este, ambientes no agradables, ambientes que no necesariamente son buenos injusticias, no es que me quitaron tres puntos porque me copió el de al lado, pero me echaron la culpa a mí. O sea, pero un poco así es la vida, ¿no? Entonces también creo que e es muy valioso no privarnos de esa oportunidad y creo que hoy puede existir el riesgo cuando estamos buscando esta satisfacción inmediata, pues de que de que nos vamos eh acostumbrando a esta idea de de pues mejor suelto y empiezo algo nuevo porque ya llega el punto incomodidad y eso lo que acaba sucediendo es que pues luego nos cuesta mucho trabajo consolidar cualquier cosa, una relación, un trabajo, un proyecto, un negocio. Entonces, bueno, ese ese creo que creo que hay un tema de fondo que es qué quieres estudiar, pero también hay un tema de forma que es pues no frenarte, seguir eh eh identificar lo positivo y lo negativo y hacer un balance porque ahora y ah que decías, ¿qué quieres estudiar? O sea, ¿cómo poder trabajar? ¿Cómo poder buscar realmente qué es lo que yo quiero estudiar? ¿Qué tengo que tomar en cuenta eh en mi persona para saber qué es lo que más me convendría o lo que quiero o por por qué? Pues yo creo que e hay hay eh naturalmente hay conductas y hay como situaciones en la vida donde podemos empezar a echar un vistazo de cuál es más o hacia dónde se van encaminando nuestros potenciales vocacionales, por decirlo de alguna manera, ¿no? O sea, eh yo creo que hay personas porque lo vivieron en casa o porque tuvieron alguna experiencia que los marcó profundamente sobre eso, que que dicen, «Oye, pues yo yo necesito eh o o adentro de mí vive hay un hay una inquietud muy grande por el tema de la salud, por ejemplo. Entonces, pues tienes toda la gente que se dedica a temas que tienen que ver con medicinas o todo lo demás. Hay gente que es naturalmente eh muy buena comunicando, ¿no? Gente que tiene esta versión versión más este eh extrovertida, que les encantan las historias, que que ya en preparatoria se han leído un montón de libros o que se saben los títulos de las películas y que entonces pues yo diría, oye, pues explora la algo que tenga que ver con con quizás una una carrera más expresiva, más de comunicación. Y cuando digo comunicación tiene que ser la carrera de comunicación, pero puede ser pues a lo mejor algo que que te encamine hacia allá. Yo me acuerdo yo a mí a mí me marcó mucho esto. Quizás vale la pena de repente como poner en tu biografía, ¿qué me marcó? No, a mí me marcaron dos cosas muy muy de manera muy clara, ¿no? Uno es eh que tuve un papá que que fue muy eh o sea, muy trabajador, pero pero como que como que nunca terminó de de irle bien económicamente, ¿no? Y eso era algo que que mis hermanos y yo chiquitos, bueno, mis hermanos no lo sé, pero yo yo como que lo resentía mucho, ¿no? cuando llegaba en papá, este, mis padres se divorcian y entonces ya es la típica escena que va el papá a recoger a los a los hijos un martes para llevarlos a comer y mi papá nos decía, pues los voy a llevar a este a esta fonda porque es es porque no porque ando corto ando corto que al final no es ningún drama. No no voy a este decir con esto. Ay, pero la experiencia que yo tenía era una experiencia muy incómoda. Era como la experiencia de wow, ¿Por qué? y y y como que y además con mucha impotencia porque yo decía, bueno, pues ahorita no puedo hacer nada, no puedo llegar y decir, ¿cuál es la tendencia del niño se hace responsable? No, yo digo, sí, sí, sí. Si yo hubiera podido a esa edad decir, «Oye, me dedico a algo para generar dinero para que mi papá no tengan que sufrir, porque yo lo veía sufriendo, por eso lo haría, ¿no? Y y curiosamente mi madre se casa de segundas nupsias con un señor que era como un poco lo opuesto, o sea, un señor muy abundante, banquero, economista y y pues que también nos permitió tener muchas oportunidades de viajar, de visitar, de este de comprar cosas, ¿no? Y entonces yo decía, claro, pues yo, o sea, yo yo me gusta la versión abundante de mi segundo papá, ¿no? Como el libro de papá, Padre rico, padre pobre. Yo decía, «Yo que so padre rico, pues si estudió economía, pues yo voy a estudiar economía.» No, pero pero no fue solamente eso, o sea, ya en la prepa, por ejemplo, eh que se organizaban las fiestas de fin de año y tal y siempre la administración caía en mis manos. Pues a veces llegaba a mi casa con fajos de billetes porque habíamos vendido los boletos para la fiesta de no sé qué y lo tenía en sobre, tenía mi caja y tenía ni siquiera tenía Exceles, o sea, lo llevaba a mano y este y tenía también el de la el evento que íbamos a organizar en la escuela, que también habíamos vendido boletos y o sea, de alguna manera, este, no sé, salíamos a comer y yo era el que hacía la división de las cuentas del de y a ver, pero a ti entonces yo te regreso el eso que a todo el mundo le da flojera así de de tú eras el que como que naturalmente se me daba esta parte como de los números y de las cuentas y de y de la gestión. Entonces, pues yo yo creo que también hay personas que somos así o hay personas que son más estructuradas, ¿no? Entonces creo que estás, o sea, como observamos, o sea, hay que observarnos cómo son cómo somos. Observar. Sí, exactamente. Y y y no sé, probablemente este también una buena pregunta es es como qué es lo que más qué es lo que más valoras en este momento en tu vida. Esto va a cambiar, esto es importante decirlo, pero quizás lo que más valoras es la posibilidad de ayudar a otros este a través de la salud. Bueno, pues eso. ¿Y por qué lo valoras tanto? Seguramente a lo mejor hubo un episodio, ¿no? Eh, alguien cercano murió y los médicos no pusieron pudieron hacer nada al respecto y eso te marcó profundamente, ¿no? O a lo mejor lo que más valor es la justicia porque y esto pues lo he visto ya en mi faceta como terapeuta, pues mucha gente que decidió elegir la carrera de de leyes porque pues porque hubo algún tema o algún fraude o el papá tuvo algún problema legal y no. Entonces, normalmente hay una vocación que viene de algo que experimenté como una respuesta, quizás algo que experimenté que me marcó eh, y que y que de alguna manera como que como si nuestra pque nos dijera, «En algún momento tienes que compensar esto para que esto no te vuelva a suceder.» y me parece que que un poco haciendo este cruce de cuáles son nuestras características como de carácter, cuáles son nuestras como estas motivaciones o estas cosas que valoro y y luego pues también revisando qué me gusta, o sea, al final ya en la preparatoria tienes bastantes eh como escenarios donde dices, «Bueno, a ver, a lo mejor la literatura me da la peor flojera del mundo, este o la filosofía, pero sí me gusta eh me gusta la historia o me gusta otro tipo de de materias, pues y también creo que el hoy en día también creo que vivimos con con esta noción de que tenemos mucha información y eso nos obliga a tomar la decisión correcta y yo lo que creo es que es bien difícil tomar una decisión, o sea, una decisión a los 18 años de elegir que vas a estudiar durante los siguientes 4 o 5 años y que probablemente marca el tu profesión de los siguientes 40 años. CL. Yo creo que es un peso demasiado grande con el que cargan eh los jóvenes y entonces, evidentemente, se vuelve muy complejo decir si tomé la decisión correcta o no. Y y yo creo que hay que cambiarle el orden a esa premisa. Es toma una decisión asumiendo que va a ser una decisión imperfecta, ¿no? O sea, que eventualmente vas a decir, híjole, igual hubiera estudiado otra cosa. Eso te va a pasar. Pero ya que tomaste esa decisión es qué vas a hacer para que esa sea la decisión correcta. No es preocuparte antes porque no te equivoques en la decisión, sino es toma la decisión y luego cómo construyes sobre la decisión que tomaste. Okay. Las consecuencias que tenga, haciéndome responsable de lo que venga. Y entonces ahora, a ver, y creo que aquí también podrías tomar, no tengas miedo al cambio, o sea, como no miedo a dentro de esa decisión que tomaste también, pues digo, tú diste un giro, ¿no? O sea, como radical de esta economía que platicabas hoy hoy ser terapeuta. ¿Qué pasó en tu vida también? O sea, me entró como, ¿qué pasó? ¿Por qué dejamos toda la otra parte? Y y eso es chistoso porque y por eso hablaba mucho de integración al principio, porque eh ya después de muchos años haciendo como el recuento hacia atrás, claro que había una motivación para estudiar economía que tenía que ver con toda esta parte de de la carencia económica y de no querer pasar por esas, pero también me acuerdo que había una motivación eh quizás un poquito más idealista. Eh, en ese entonces me gustaba la política. El otro episodio que ya no te conté era fue la crisis del 94, ¿okay? que me tocó a mí de 14 años eh haciendo un año, estudiando un año en un interno en Francia. Entonces fue fue un poco angustiante. Digo, la verdad la pasé muy bien, tampoco voy a quejar, pero pero sí de repente llegaban todavía eran cartas, ¿no? Por escrito este de mi papá hablando de lo terrible que estaba la economía y lo mal que la estaba pasando y todo este tema, ¿no? Y y y creo que desde entonces adquirí como una conciencia política. Me mandaban este el proceso, ¿no?, de esta revista como de polític. Me la leí a los 14 años allá. para entender un poquito qué estaba pasando. Y entonces dije, pues a lo mejor a lo mejor lo que le falta a este país son este diferentes líderes. No hay un solo economista el ITAM que no haya llegado ahí queriendo ser presidente, ¿no? Entonces dije, pues yo voy a ser presidente en México. Y este idea que a la que renuncié muy pronto, porque luego me di cuenta que la política no era necesariamente mi camino, pero pero después de la, o sea, la vida es muy curioso porque porque hay como muchos giros inesperados. lo que me lleva de pronto a a través de una crisis más empresarial a a entender o a cuestionarme por qué la gente hace lo que hace y por qué nos comportamos como nos comportamos y de repente pues todo lo que había aprendido en teoría económica de pues de este incentivos, bonos y si la gente gana más va a estar más contenta y tal y de repente me daba cuenta que no y que eso le estaba afectando a mi empresa y que y que y me di cuenta que había una herramienta muy grande que me faltaba que era como entender el comportamiento humano y eso me lleva a estudiar psicología. Eh, y lo primero y lo más eh a veces confrontativo fue pues que me primero me puse un espejo muy grande eh, para yo verme y darme cuenta de dónde están mis motivaciones y por qué hacía lo que yo hacía. O sea, esto que yo lo era muy fácil verlo en otra y tú por qué te comportas de esa manera, ¿no? y y en ese proceso cuando cuando empiezo a utilizar estas herramientas para trabajar con con otras personas, primero en mi empresa y después con gente externa en procesos de terapia, en procesos de coaching, como psicólogo, pues ya como psicólogo, primero empecé con una certificación en coaching, después me fui a estudiar a estudiar diferentes ramas de la psicología y estudié psicología transpersonal, gestalt, este, eh y después exploración de trauma. Mm. Lo que me empecé a dar cuenta es que había una como una eh como un propósito, como una vocación que tenía que ver con el servicio y ahí hice la conexión. Dije, «Claro, yo también estudié economía porque por ayudar, porque quería porque había una Exacto. parte que quería que quería servir y luego me di cuenta que también había una curiosidad muy grande por entender el comportamiento humano que que de alguna manera pues el economía es una es una pieza ese rompecabezas, pero también la literatura, pero también la psicología, pero también, o sea, como que de repente decir, «Wow, es que realmente lo que lo que a mí me mueve es entender o o seguir explorando, porque yo creo que nunca lo va a lograr entender al 100%. este universo tan complejo y mágico que es la mente, el ser, ¿no? Las relaciones, la lo que se construye en a nivel sociedad, a nivel negocios, a nivel comunidades, a nivel eh parejas, familias, etcétera. Y y de pronto me di cuenta pues que que esto que podría parecer como una carrera de un poco por todos lados, en realidad eran eran piezas que cuando las integras dices, «Ah, pues es que todo hace sentido, ¿no? Y tus rompecabezas, ¿no? Porque a lo mejor mi rompecabezas puede estar conformado de otras piezas. Y creo que lo que nos estás platicando a través de tu historia es que también tenemos que estar alertos a qué piezas no son de nuestros rompecabezas para empezar a lograr esta integración eh a nivel individual, porque no mi rompecabezas va a ser igual al tuyo, mis piezas a lo mejor son más grandes o a lo mejor el mío es para niños chiquitos y tiene 15 piezas, pero a lo mejor es rompecabezas un poquito más complicados que son de 1000, 100 y entonces tenemos que estar creo que en una constante pues eh tener como alerta constante y conocernos para ver qué pieza sí va a entrar en el rompecabezas y qué pieza a lo mejor no va a entrar en el rompecabezas. Y y y fíjate, justo lo que estás diciendo me encanta porque si yo ahorita, imagínate que estamos en el Estadio Azteca lleno, ¿no? Y les digo, «A ver, quédense de pie todos los que son abogados, ¿no? Pues a lo mejor se quedan algunas algunas miles de personas, ¿no? Y les digo, ahora este e quédense parados los que los que además dan clases en una preparatoria. O sea, que son abogados y además y a lo mejor ya no son miles, a lo mejor ya son cientos. Este, y ahora quédense parados los que tienen un podcast y que tien estas habilidades de comunicación que tú tienes. Pues a lo mejor ya hay tres o cuatro personas de de un universo de cientos de miles, ¿no? Lo que quiero decir con esto es que eh eh a veces creo que nos nos hemos ido a veces con esta idea de la hiperespecialización. O sea, yo tengo que ser buenísimo abogado en este tema específico y no estoy en contra de esa visión, pero yo creo que lo que nos va a dar ese esa diferenciación a veces no es necesariamente el que yo tenga que ser el número uno eh en paddel del no es es la combinación de estos universos, de ese rompecabezas del que hablábamos que el tuyo va a ser muy diferente al mío, pero que cuando soy capaz de reconocer, wow, es que claro, tengo este conocimiento, tengo esta experiencia, pero tengo esta habilidad, pero tengo este bagaje, esta historia, esta herida, esta estos momentos de vida que que significaron para mí y los y los empiezo a integrar. Entonces ahí es donde descubro claro que claro que lo que yo traigo es único y es único y al mismo tiempo es incompleto. Lo tengo que seguir formando y lo tengo que seguir cultivando. O sea, cada vez que tú te sientas en este espacio a a escuchar otras personas, entrevistarlos, algo, algunas piezas de tu rompecabezas se siguen ampliando y qué maravilla. Se desbaratan [Risas] muchísimo. Padre y también está padrísimo. Yo creo que una de las cosas que qué bonito que lo dices, pero creo que una de las cosas más poderosas del proceso de crecimiento del ser humano es saber romper esas ideas que tenemos de nosotros mismos. Decir, pero ya no. Claro. A ver, ¿y qué qué herramientas tú como terapeuta, a ver, en esto que estamos ahorita comentando, le podrías dar tú a un joven para qué? O sea, ¿qué le podríamos para poder encontrar esto en su vida? Yo yo creo que eh yo yo pensaría en dos, o sea, así de bote pronto y hay miles y no no quiero decir como el dueño, la verdad, pero pero el primero tiene que ver con con haz una exploración de de tus valores, ¿no? Y cuando hablo de tus valores quitarle un poquito la parte de moralidad y de no, o sea, de repente qué es lo que realmente valoras. Y cuando eras adolescente, yo me acuerdo cuando tenía 18 años, lo que más valoraba era irme el viernes a la fiesta y ligarme a la guapa para el salón. Sí, se si podía este, o sea, sí tenía sí tenía los elementos. Exacto. Eso era lo que más valoraba, ¿no? Pero si le voy quitando eso, que sé que de alguna manera es coyuntural y es el momento, ¿qué es lo que realmente va? O sea, ¿dónde mi cabeza, dónde mi corazón puede estar eh a lo mejor sumergido durante horas que que sea algo interesante y que no sea el scrolling de tus redes sociales, ¿no? Okay. ¿Qué que te mueve? Y eso eh y quizás hay algunas preguntas que nos ayudan a eso, ¿no? Como por ejemplo eh ¿qué cuál crees que es la característica más importante que debería tener cada ser humano? Y esta respuesta es muy individual, ¿no? Habrá alguien que diga que sea justo, que sea honesto, que sea eh que esté en paz, ¿no? Que sea compasivo, ¿no? No lo sé, pero pero ahí ya te empiezas te empiezas a hablar a ti mismo, ¿no? Y la segunda, y la segunda, em, el segundo ejercicio sería, ¿cuál es cuál es la historia que más frecuentemente te cuentas de ti mismo y del mundo? Eh, y después una segunda es historia es una historia que te hace sentir que te empodera o que te limita, ¿no? Eh, siendo auténtico, porque yo me puedo contar a lo mejor de repente una historia que no es la que es, pero es la que yo me quiero contar, pues. o se valdría en sí, sí se vale en el sentido, o sea, creo que si te das cuenta que no está siendo honesta, pues entonces este pues no te digo, es un ejercicio muy individual, pero pero si yo me, o sea, yo durante muchos años me conté la historia sin darme cuenta que que pues que la el hacer el hacer dinero me iba a dar me iba a dar mucha tranquilidad y me iba a dar mucha paz, pero también me contaba la historia de que el dinero era difícil y que el dinero era una eh eh y y que además más cuando el dinero está ahí, luego llega pasa algo, o sea, como que yo no sé por qué tenía integrado esta idea de con pues no sé si yo realmente me lo merezco, ¿no? De hecho, en en una etapa en mi vida profesional cuando cuando yo creo que entrando a los 30 que vino como un como el como ya no el despegue a nivel profesional eh, que me empezó a ir muy bien. Yo decía como que me como que decía en algún momento me lo van a quitar. tenías una creencia ahí arregada, una creencia limitante de no me lo merezco, no, no lo valgo, eh, y por lo tanto en algún momento va a llegar alguien, me lo va a quitar. Y aquí pasa algo muy curioso, ¿no? Que es que eh por eso ahorita que creencia ahorita que dec la rompiste. Sí, sí, sí la rompí, pero la pero la rompí después de que la la creencia se empezó a cumplir, porque el problema es que no somos necesariamente la historia que nos contamos, pero sí estamos condenados a convertirnos en la historia que nos contamos. Okay. Entonces, entonces hay que tener cuidado, ¿no? Entonces igual es mejor contarte una historia más optimista, este y y que y repetirte esa historia porque te va a ir mejor si haces eso a contarte una historia limitante porque esa se va a acabar cumpliendo también, ¿no? Y verbalizándola a lo mejor también me va a ayudar a trabajar y a llegar a ese objetivo. Claro, claro. Y también existe personas que viven en un estado disasociado, ¿no? donde dices, pues mi historia que me estoy contando es que voy a ser millonario, pero me despierto todos los días a las 11 de la mañana y no hago nada. Bueno, pues ahí es como ya, pero normalmente en un ejercicio más eh interno, más de autoconciencia, creo que esa es una es una gran pregunta y y de ahí se derivan otras, ¿no? ¿Qué historias me estoy contando de la vida? ¿Qué historias me estoy contando el mundo? ¿No? O sea, cuando pienso en el mundo, el mundo para mí es un eh ¿qué lo define? No es un es un lugar amenazante, es un lugar lleno de oportunidades, es un lugar que me rechaza, ¿no? Y y todos estos son de alguna manera cuando a veces se habla de las creencias limitantes y y y se habla mucho de ellas, pero pero se habla poco de realmente cómo descubrirlas, porque es el problema de una creencia es que el que la cree piensa que es la verdad, ¿no? Entonces es un reto. Pero de pronto si dices, «Bueno, a ver, el mundo es un mundo amenazante. E y hay hay una autora, Byron Kitty, que que este establece un libro, bueno, tiene escribí un libro que se llama Mar lo que es, donde establece un una metodología muy sencilla que que te dice, «Okay, esa creencia es real. Entonces, bueno, el mundo es un es un lugar amenazante, pues puede ser real, ¿no? Y la segunda pregunta que haces es, ¿es esa creencia es absolutamente real? Y casi ninguna creencia sostiene eso, ¿no? Bueno, sí, no siempre. Hay veces que Exacto. O o depende el contexto, depende la situación, ¿no? Todos los hombres son malos, ¿no? Este, todas las parejas son infieles, todo, o sea, claro. Pero muchas veces desde ahí ya partimos de de un sesgo, ¿no? Y luego lo que la tercera pregunta es muy poderosa, son cuatro preguntas, cuatro preguntitas que ayudan a a desmantelar creencias limitantes. La tercera pregunta es, ¿cómo te hace sentir esa creencia? No, entonces si el mundo es amenazante, no, no estoy seguro, pero ¿qué te hace sentir? Me hace sentir eh inseguro, me hace sentir e me despierta las ganas, miedo, no eh limitado, preocupado, angustiado, no este. Okay. Y la cuarta pregunta es, ¿cómo te sentirías si esa creencia desapareciera? No. Y entonces lo lo normalmente lo que experimentas es un cambio en tu estado de conciencia, ¿no? O en tu estado emocional. Me sentiría en paz, me sentiría feliz, me sentiría motivado, ¿no? Eh, entonces conectas con ese, entonces conectas con con lo que realmente quisiera sentir si esa creencia no estuviera ahí, ¿no? Eh, digo, son algunas eh no bueno, pero son de eso se trata esto que técnicas, herramientas que les podamos dar este pues a toda la audiencia y hacer mejor. Ahora, a ver, ¿cómo encontraste en toda esta historia maravillosa que ha sido tu vida? el sentido, o sea, cómo encontrar el sentido a la vida mediante a lo mejor también estas decisiones que uno tiene que tomar. Ahorita estamos hablando de orientación vocacional, pero cómo saber realmente si ese es el sentido de mi vida. ¿Cómo cómo saber si estoy yo en donde debo de estar? Si estoy haciendo lo que debo de hacer. Creo que, o sea, tú como cómo y José sabe que sí tiene sentido su vida, que sí tiene sentido lo que está haciendo día a día. Es es una gran pregunta, pero yo creo que yo creo que cuando haces las cosas con sentido o con propósito también e experimentas algo y y y esto no es algo que construyes desde la mente, es algo que más bien vas experimentando y vas sintiendo y muy probablemente te tengas que dar un par de golpes con la cabeza. eh antes de llegar a ese punto donde encuentra realmente el sentido de las cosas, me voy a caer, me voy Sí. O sea, porque porque al principio es la mente y la mente desde la carencia, ¿no? Entonces yo decía, pues claro, yo necesito ser económicamente muy exitoso y tal. Y entonces, pues sí, me conseguí una chamba muy buena y pa pa pa pa, y de repente me di cuenta que lo que estaba haciendo ahí no me no me gustaba, no me gustaba para para quién lo estaba haciendo, no me gustaba cómo lo estaba haciendo, este, o sea, y y empiezan a ver algunas señales cuando no estás en en en una vida con sentido y con propósito. e es y es que empieza a emerger una incomodidad, pero esto va a ser un poquito más adelante, no no lo vas a identificar los 20es, ¿no? Va a empezar a aparecer un poquito más adelante cuando de repente quizás logras algunos algunas palomitas en tu checklist de ya tengo ya estoy ganando tanta lana, ya tengo mi ya tengo mi coche, ya tengo mi ya vivo solo, ya tengo una posición donde hay gente que me reporta, ya soy el director de algo, o lo que sea, ¿no? Y de prente, de pronto estás ahí, te das cuenta que que eso que tu mente había construido de cómo te ibas a sentir teniendo eso, que a lo mejor te ibas a sentir pleno, te ibas a sentir feliz y te ibas a sentir tranquilo y te ibas a sentir satisfecho, está lejos de estar sucediendo. Eh, entonces empieza a emerger una incomodidad bastante, a veces puede ser muy sutil, a veces se empieza a manifestar más. En mi caso es incomodidad e la manera en que la como que la la sorteaba o la pagaba era a través de de distractores. El distractor número uno, el alcohol. O sea, y tristemente desde los 15 años pues yo era un bebedor bastante eh activo, ¿no? Y eso es y es un vehículo al final del día para para desconectarme de esta incomodidad de no estoy en mi propósito, no estoy en mi sentido. Y de repente pues sí, a mis 30 años estaba pesando casi 100 kg, ¿no? porque tampoco me cuidaba y tampoco hacía ejercicio y tampoco estaba, o sea, físicamente en estado y mis relaciones personales pues no estaban mejor lugar. O sea, de repente, o sea, yo uno de los primeros puntos de quiebre fue la voz de mi hermano que es menor que yo y yo era el hermano mayor soltero, ¿no? Y de repente me dije, güey, y además borracho y además gordo y dije, me estoy volviendo la caricatura de mí mismo. Entonces, de repente ves empiezas a ver estas cosas y no y hay una parte de ti que no te gusta. esa historia que te estás contando no te está gustando, pues o o no me estaba dando cuenta que me estaba contando esa historia o o más bien me estaba contando una historia y la realidad me está llevando por otro camino y y esa separación genera mucha incomodidad. E y yo creo que ahí viene un punto de para mí viene un punto de quiebre y viene un punto de rompimiento y viene un punto de de como de como de lo que se le conoce en el viaje dele como el llamado, que es de alguna manera el decir, a ver, te tienes que salir de lo que conoces y tienes que buscarle por otro lado. Y y creo que el primer llamado fue eh a a hacer un entrenamiento en coaching. Quizás el llamado vino por el lado empresarial, es decir, necesito mejores habilidades de liderazgo, pero fue muy poderoso empezar con un trabajo que que al menos como como me certifiqué, pues era un trabajo muy de, o sea, muy confrontativo, o sea, era, a ver, tú tu empresa es un reflejo de ti mismo, ¿dónde estás tú? Y yo decía, «Híjole, qué oso.» No, porque pues porque tras bambalinas yo sabía el desastre que estaba haciendo mi vida, ¿no? Pero lo interesante es que cuando lo empecé a trabajar y lo empecé a ver y cuando y de repente a través de adquirir ciertas herramientas y de yo empezarme a dar cuenta y y y aceptar y transformar estas cosas que no me gustaban de mí mismo, e en el proceso también de adquirir herramientas encontré que al yo compartir esto que de alguna manera sabía, había adquirido por experiencia o por conocimiento, eh encontrar una satisfacción muy genuina, muy pura y y sobre todo muy sostenida porque cuando tu motivación está anclada y cuál era tu motivación que es que yo me puedo poner como motivación comprarme un BMW, ¿no? Y estoy y le chambeo como loco y tal tal y al final lo tengo y creo que a muchos nos ha pasado algo por el estilo y de repente lo tienes y a los 15 minutos ya te pasó la motivación y es como y entonces ahora dices, ahora ya lo ves y dices, «No, es que ahora quiero el nuevo o quiero uno más grande, ¿no?» Y así te puedes seguir toda la vida no. O sea, eso me refiero con que no es sostenible, pero cuando tú estás al servicio de alguien más, cuando de repente a través de algo, una conversación, una sesión o o puede ser a través de de tus clases, por ejemplo, cuando estás con los chavos y de repente le ves la carita a alguien que dice que le cayó un 20 y que y que y que sabes que tuvo un impacto en esa persona, yo te aseguro que ese día duermes en paz con el corazón lleno y que eso no, o sea, no es como que al día siguiente ya se pasó y tienes otra vez este como este esta necesidad de volver a buscar algo, si no es como ya como que como que se va acumulando, ¿no? Es esas esas experiencias, gasolina, o sea, te ese motor que te mueve. Exacto. Y entonces, ¿qué pasa? que empieza a centrar en lo que yo le llamo un un una experiencia de vida expansiva, que es lo estoy haciendo, pero pero me estoy sintiendo cada vez mejor haciéndolo, ¿no? Eh, y entonces sí, pues puedo tener jornadas laborales igual de intensas que antes, pero en vez de acabar drenado, agotado, estresado, acabo motivado, feliz, contento, conectado. Y entonces para mí cuando estás viviendo desde el propósito tiene un impacto bien interesante. Normalmente creemos que si crezco mucho en mi dimensión profesional voy a pagar un costo en mis relaciones personales, en la relación con mi cuerpo, ¿no? O sea, como que o al menos esa es la historia que mucha gente se cuenta, ¿no? Este, no es que yo no voy al al gimnasio porque tengo muchísimo trabajo, no sé qué, o este o sí, pues casi no estoy con mis hijos porque pues acabo diario tardísimo, porque pues el negocio me exige, tal, tal. Creo que cuando estás en un estado expansivo, cuando estás haciendo las cosas desde el propósito, el propósito no solamente impacta un área de tu vida, impacta todas. Entonces, cuando cuando descubres que quizás tu eh tu sentido de vida tiene que ver con con con este tema de vocacional, este tema de ética, este tema de compartir, pues eso al mismo tiempo eh se se canaliza en tu rol como mamá, se canaliza en tu rol como abogada, como empresaria, como maestra. O sea, el propósito es el mismo, nada más que se está transmitiendo en diferentes eh en tus diferentes planos, te estás integrando, ¿no? También y entonces te das cuenta que puedes estar en un estado expansivo en todas las dimensiones. Sí, hay un costo y el costo es la distracción. O sea, entra al estado expansivo, te forza, al menos así es como yo lo experimento, así sacrificar lo que te distrae. Entonces, pero entonces ya no es el no us no veas pantallas porque ay, porque las redes sociales son malas, ¿no? A ver, o sea, estás en un estado expansivo, tu negocio requiere todo, todo tu talento, toda tu toda tu integridad, todo tu corazón, toda tu creatividad, pero además no no te lo requiere en el sentido desde de ay, se lo voy a entregar y el sacrificio, sino es porque porque aquí estoy logrando mi propósito, ¿no? Pero también en la presencia que tengo con mis hijos y también en la presencia que tengo con mis alumnos y también en mis rutinas y en el espacio que me doy a mí misma. Y cuando estás experimentando eso, entonces se vuelve bien fácil decir, «Me quito distractores, pasa este grupo de amigos no me no me suma, estos hábitos negativos me los puedo quitar, ¿no? Pero ya no lo haces desde la visión restrictiva de, ay, es que me voy a quitar el alcohol porque híjole, pero qué horror, porque entonces si no es como, ¿por qué le metería el alcohol, no? ¿En qué momento? Si si quitándome eso voy a tener una, o sea, voy a crecer 10 veces en mi vida, en mi experiencia de vida, ¿no? Y y lo digo ahora de repente no te pueden entender. Qué raro, se volvió a lo mejor y tú estás en esta expansión absoluta feliz de la vida. Uno de los grandes limitantes del crecimiento personal es que es que pensamos que se lo tenemos que justificar a los demás. Pues sí. y y la gente cercana va a decir, «Oye, pero tú qué te crees, ¿no? O porque ya no vienes o porque Y sí, y eso muchas veces implica que tengas que reconfigurar tus ecosistemas. Eso es fuerte también. Sí, ¿ves que dice ya esto amigos y no desde el lugar de no es que ustedes y yo ya soy no oes a mí me pasó con muchos grupos de amigos que dije pues elijo elijo no estar todos los fines de semana porque si estoy todos los fines de semana estoy renunciando a otras cosas que son valiosas ahora cuando los veo también ya sé que elijo estar con ellos y y elijo e la broma del no sé qué y el echar el bully Y este y si nos vamos a poner borrachos, pues nos ponemos borrachos, pero pero ya es una elección, o sea, yo elijo estar ahí. Ahora, eso lo elijo ya una vez al año o o dos, no cada fin de semana. No, ya no. No, el cuerpo ya no da y además tampoco es lo que quiero, ¿no? Pero pero creo que el poder de la del de la experiencia de vida expansiva creo que también tiene que ver con que te apropias de tus elecciones y eso es llevar tu vida a un altísimo nivel de responsabilidad. Es mi responsabilidad, mi vida. Entonces, pues sí es como es mi responsabilidad en mi vida, yo no voy a estar sacrificando mi vida estando en un espacio donde no quiero estar con gente con la que no quiero estar haciendo cosas que no quiero hacer para caerle bien a gente que tampoco me cae bien. Tú eres el conductor, tú decides hacia dónde va, hacia dónde y puedesar muy soberbio, pero en realidad no lo es. O sea, en realidad es muy personal a veces, ¿no? Yo creo que es empoderarte y estar consciente de eh la fuerza que tienes y que tú eres el único responsable de hacia dónde vas y hacia dónde vas a dirigir este coche que te digo, ¿a dónde y a dónde quieres que llegue y cómo lo voy a cuidar? O sea, tú ahorita decías, bueno, si tomo a lo mejor, pues le estoy echando una gasolina que no me va a dar para que llegue al siguiente pueblito, para que llegue hacia donde yo quiero llegar. Entonces, ¿cómo lo voy a mantener? ¿A qué tipo de taller lo voy a llevar? ¿No? ¿Quién le va a echar ojo? ¿Quién? O sea, lo voy a lavar todos los días, lo voy a Entonces, creo que sí somos tenemos que ser responsables de esto para llegar a lo que a esta expansión que tú decías constante, que el coche lo volteamos a ver y siempre vean al chóer y al coche impecables todo el tiempo. Es tu vida 100% y que tú te veas también así, ¿no? y y esto del cuerpo e justamente este hay hay un hay un coach bastante importante en Estados Unidos, se llama Tony Robbins y él eh eh estuve con él en un seminario el año pasado y y una de las cosas que más me sorprendió e fue eh él lo que dices que las estrategias que implementas en tu vida, ¿no? O sea, la mayoría de la gente se va como a la estrategia, ¿no? O el objetivo y el resultado. Yo quiero este ser feliz y la estrategia para ser feliz es ganar mucho dinero y para hacer mucho dinero tengo esta estrategia que es montar un negocio, ¿no? Pero dice que la estrategia en realidad es el, o sea, lo que determina el éxito o el fracaso de la estrategia es la historia que realmente la historia que te estás contando, ¿no? Eh, y obviamente tú puedes, como decíamos ahorita, tener una una historia que te dice que va a ser muy exitoso, pero en el fondo no te la crees. O sea, la historia real es no voy a poder, la historia real es no soy suficiente, ¿no? Y esa historia está determinado por tres factores, ¿no? Que es tu estado. Él habla del estado como como un triángulo que se construye de tu foco, de tu atención. O sea, entonces también si si tus tus influencias, tus amigos, tu gente cercana, tu familia, todos están diciendo este vas a fracasar, ¿no? La cosa está muy difícil. ¿Para qué te arriesgas? Tal. Pues va a ser muy difícil que que tu enfoque vaya hacia donde lo quieres llevar. Tu tus tus narrativas o tu lenguaje, cómo te hablas a ti mismo, qué historias te cuentas del mundo, de la vida, de los negocios, o sea, como que y obviamente cómo las alimentas también con estas interacciones. Entonces, ¿dónde está tu atención? ¿Qué historias te estás contando? Y la tercera y que y a mí me sorprendió mucho es tu fisiología. ¿Cómo está tu cuerpo? Entonces yo la verdad es que tuve una muy mala relación con mi cuerpo hasta casi te diría hasta los 40, tengo 44, ¿no? empecé a ser disciplinado en mi pero hasta entonces mi historia era no eres disciplinado para el ejercicio y comía muy mal y bebía mucho y tal y de repente este lo cuando escucho esto digo, «Wow, o sea, tu estado físico es el pilar de tu historia o de tu foco y tu historia va a ser el el el mejor determinante si tu estrategia va a funcionar. Entonces esta idea de disasociar la mente, el proyecto profesional del estado físico, o sea, ver el estado físico como accesorio, así de un día vas a ir al gimnasio y tal porque para que para que el doctor te ponga palomita. Cambió por completo mi percepción y dije, es que no vamos a lograr nada desde un lugar de debilidad física. Entonces yo te diría para tu audiencia que son chavos, si yo pudiera hoy darle un consejo a mí, yo de 18 años sería, métele a tu cuerpo. Métele a tu cuerpo, o sea, métele a tu cuerpo, o sea, positivamente, no le metes alcohol y fregaderas, ¿no? O sea, métele ejercicio, métele este fuerza, métele eh, o sea, energía. a los 18 años parece que es inagotable, interminable, pero va a traer unas secuelas y sobre todo el hábito, o sea, el construirte esta esta eh rutina, este hábito de disciplina, eso me hubiera ahorrado tantos dolores de cabeza. Este, entonces sí, no, pues estoy fascinada platicando, pero estamos llegando casi al término. Para llegar a esto, siempre tengo una dinámica de preguntas rápidas. Entonces, vámonos. Eh, ¿qué soñabas cuando eras niño? ¿Qué quería ser presidente? Eh, un libro que cambió tu vida. El primer libro que leí era la biografía novelizada de Vincent Van Gog, este, y me encantó. Y y con ese libro me conecta la lectura. Okay. ¿Qué consejo? Ya pues, ya me la ganaste. ¿Le darías a tu versión 18? Cuida tu cuerpo. Cuida tu cuerpo. Sí. Okay. Si pudieras cenar con cualquier persona viva o muerta, ¿quién sería? ¿Qué le preguntarías? Wow. Eh, hay un uno de los padres de la psicología que es Carl Gustav Jong. Okay. Eh, y le preguntaría cómo cómo reconciliar la humanidad con la divinidad. Quizás sería la pregunta que le haría, ¿no? Muy profunda. Ay, no, vamos a hacer otro programa de divinidades, ¿no? Bueno, sí, sí, sí me apasionó ese tema. Eh, ¿cuál ha sido la decisión más difícil de tu Hijo, me quedé con la divinidad. Qué horror. La decisión más difícil, difícil de tu vida. De mi vida. En 2019 decidí dejar mi empresa en los restaurantes y y era pero además con con una con una clara convicción de que tenía que ser un salto al vacío, o sea, no tenía un plan B. sabía que era como que en el en el vacío tenía que crearlo y fue una decisión que me tomó pues casi 3 años gestarla y encontrar el espacio interno de confianza para tomarla. Okay, gracias por compartirla. ¿Qué es lo primero que piensas todas las mañanas? Ahora que que lo primero que hago en las mañanas es hacer ejercicio, este es como quizás el primer pensamiento que tengo es por qué no lo haría. Okay. Me me encantó. ¿Prefieres café o té? Café. Okay. Un lugar que te inspira. Me inspira, me me inspira la estar en mi casa o me inspira eh algún lugar donde pueda leer en calma. Okay. ¿Qué superpoder te gustaría tener? Creo que hoy envidio mucho a la gente que tiene esta capacidad de ser muy estructurada con sus tareas y con sus tiempos. Okay. También la me gustaría a mí eh la mejor lección que te ha dado la paternidad. Yo yo creo que es es entender que la paternidad es ser un gran contenedor, pero que pero que se complementa con un gran desapego. O sea, contenemos, pero pero al final lo que sucede con la vida de nuestros hijos, tenemos que vivir con ese con ese desapego también. ¿Okay? ¿Cuál es tu definición de éxito? que lo que es importante para mí e esté alineado con con mi tiempo, con mis acciones y con los resultados que obtengo de eso. Okay, muy lindo. ¿Y cómo te gustaría que te recordaran? como alguien con una gran curiosidad y alguien muy divertido. Okay. A ver, y no nos dio tiempo, pero les voy a decir que José tiene este libro precioso que se llama Vivir infinito, que obviamente lo compré para que me lo autografíe, que los invito a que todos lo leamos. Eh, son cartas a tu hijo, cartas que le escribiste cuando tenía 4 años, ¿no? De los cero a los 4 años. Ah, de los cero a los 4 años. Okay. Entonces, pues yo me voy a dar a la tarea de leerlo. Lo invito, los invito a que todos lo compren, a que todos compartamos y pues el día de hoy este te doy las gracias y creo que fue una entrevista muy enriquecedora donde nos dejas, yo creo que muchas reflexiones, muchas enseñanzas. Me encantaría después volverte a invitar para platicar de la divinidad, que me me nos quedó eso en el tintero. No sé si para cerrar pudieras dejar una frase, algo lindo a la audiencia que nos escuchó, que nos está escuchando el día de hoy. Sí, yo creo que e quizás entendiendo que tu audiencia es este chavos que están viendo el futuro hacia delante con con con ánimo, con con entusiasmo y también a veces con un poco de eh como de agobio por por todo lo que se viene. Es confiar en que en que en que en que siempre vamos a construir los potenciales que hagan falta. para lo que la vida nos presente. Si confías en eso, este, yo creo que le vas a quitar mucho peso a las decisiones que hoy tomes. Okay, pues muchísimas gracias y pues vamos a construir todos todo esto y te agradezco mucho. Nos quedamos con esa energía que tienes, que de verdad me encantó cómo nos transmitiste con esta visión y gracias por compartir tu historia hoy en Charlando y Conectando. No, hombre, mil gracias a ti. Gracias. Y pues nos vemos en el siguiente episodio de Charlando y Conectando.