Buenos días, buenas tardes, buenas noches. Bienvenidos a Charlando y Conectando. Y hoy tengo una invitada que nos viene a platicar de un tema eh pues que desde que te despiertas tienes contacto con él y esto me asusta, pero bueno, ahorita lo vamos a ir eh platicando, o sea, nos levantamos y nos acostamos con nuestras pantallas. Eh, y hoy Mercedes nos va a venir eh a platicar y a comentar pues si es muy bueno, si es muy malo, que sí, que no. Entonces, bienvenida. Tenemos a Mercedes Llamas Palomar, es directora de Restart. Eh, es un centro especializado para acompañar a familias eh ante todo este caso polémico de la tecnología, ante la adicción a a las pantallas que hoy tenemos muchos de los que seguramente están escuchando esto. Entonces, bienvenida Mercedes, un gusto tenerte aquí hoy con nosotros. Muchas gracias. Muchas gracias, Rosana. Estoy encantada de estar aquí con ustedes. Oye, a ver, y vamos a entrar eh a tema. ¿En qué momento la pantalla dejó de ser una herramienta? Sí. eh de trabajo, una herramienta de distracción o y se volvió una dependencia en nuestras vidas. Mira, el cambio se hace alrededor de 2008 a 2010 más o menos. Eh, todos los teóricos y los investigadores han demostrado que esos son los años de la reconfiguración. De hecho, este Thomas Csting, que escribe el libro de La Generación Ansiosa, él establece que a partir de 2010 la se reconfigura nuestra relación con la tecnología. Y cuando hablamos de de tecnología, quiero decir, no es lo mismo tecnología que pantallas, más bien quiero decir pantallas, ¿no? Porque la tecnología hay tecnología maravillosa, todos los avances médicos, todo lo que se puede hacer con la tecnología es maravilloso, pero cuando se convierte en una pantalla que te roba la tensión, la concentración y muchas otras cosas, es cuando se convierte en un problema. ¿Y cuándo empieza a ser un problema? En el 2010. Se empieza a comprobar en Estados Unidos y en algunos otros países que en 2010 la ansiedad, la depresión, el TDA, la bipolaridad, la esquizofrenia, eh la adicción a sustancias eh y otros otros trastornos empiezan a aumentar indiscriminadamente las autolesiones, cuando siempre había como una un una alza, pero era una alza pues eh paulatina, exactamente, ¿no? Y en 2010 se dispara, por ejemplo, 136% la ansiedad, 103% la depresión y así, ¿no? Entonces, ¿qué es lo que sucede? Se empieza a demostrar que a mayor uso de pantallas, mayor probabilidad de trastornos de ansiedad, depresión, eh mayor e e tasa de autolesiones, etcétera, etcétera, etcétera. Y entonces, ¿qué es lo que sucede? empieza a ver muchos CEOs, por ejemplo, CEOs de Google, CEOs de Meta, que eran CEOs y ellos empiezan a darse cuenta cómo está funcionando el negocio y qué está sucediendo, que ya las grandes corporaciones, y esto se acaba de de mostrar con el juicio de meta hace dos semanas, que las grandes corporaciones ya lo están haciendo eh de una forma consciente el crear la adicción. O sea, ¿qué se hace? Se estudia la mente humana. ¿Y cómo la estudian? La estudian psicólogos, criminólogos, educadores, este, abogados. Estudian todo para ver cómo atrapar al ser humano el mayor tiempo posible en la pantalla. ¿Y por qué? Porque, y eso siempre se los digo a los papás, el mayor, o sea, el tiempo, tu tiempo es dinero para ellos y en el caso de los niños es el tiempo y el cuerpo. ¿Por qué? porque esto ahorita lo platicaremos más a fondo, pero eh mientras más tiempo pase un niño en frente a una pantalla, pues mayor eh remuneración habrá para grandes corporaciones, pero eh también importa mucho su cuerpo. ¿Por qué? Porque México es el primer productor de material de abuso sexual infantil. ¿Qué es esto? lo que conocemos como pornografía infantil, mal dicho pornografía infantil, porque no se puede decir pornografía infantil, pero el 60% de las fotos y de los videos, Rosana, 60% del mundo que usan niños para pornografía infantil sale de México. Sale de México. Y entonces, ¿cómo sucede? Pues sucede a través de redes sociales, de videojuegos. ¿Y cómo es? Están en un videojuego como Roblox y es, «Ay, este, mira este link tan bonito.» Ellos le dan clic al link que dice, «Mira estos gatitos tan bonitos.» ¿Y qué es? pues es pornografía y entonces los empiezan a llevar a mándame una foto, bla bla bla y entonces todo sucede a través de redes sociales y de videojuegos, ¿no? Entonces se empieza a convertir en un problema ahí. Evidentemente con la pandemia, con la pandemia se demuestra pues eh la pandemia nos ayudó, quiero decir entre comillas, obviamente, a saber los grandes eh perjuicios del uso de los de los dispositivos de forma incorrecta. ¿Por qué? Porque todo se concentró, todo se hizo a través de pantallas. Entonces hicieron muchos estudios. Hace 10 años no contábamos con la evidencia científica que tenemos actualmente y actualmente, Rosona, la evidencia científica es super contundente. ¿Qué sucede cuando un niño está frente a pantallas mayor del tiempo debido? Te voy a decir a grandes rasgos porque hay muchísimas investigaciones, pero a nivel psicológico tiene mayor probabilidad de ansiedad, de depresión, de trastornos en general. Eh, evidentemente empieza a haber muchos trastornos. Por ejemplo, quiero platicarte de uno de los casos que recibimos era un niño de 11 años que empezó a desmayarse ante cualquier sensación incómoda. Se desmayaba, se desmayaba. Lo llevaron a todos los doctores a revisar qué estaba sucediendo. Orgánicamente no había nada, o sea, no había ningún problema orgánico. ¿Y qué? Empezamos a comprobar que desde que tenía 2 años las pantallas habían funcionado como un chupón digital. Es decir, el niño en el restaurante ah, le conectaban, lo conectaban al iPad, ¿no? Eh, empezaba a hacer un berrinche, lo conectaban al iPad. Empezaba a hablar por algo, bla, bla, lo conectaban al iPad. ¿Qué empezó su cerebro a registrar? No debes de sentir emociones. ¿Por qué? Porque no es bueno, porque inmediatamente te las apagan, ¿no? Eso fue lo que empezó el cerebro a registrar. Entonces, cuando llega a los 11 años a la adolescencia, que es cuando más empieza a sentirse todas las emociones y demás con mayor intensidad, pues el cerebro lo que hacía era desconectarse, se desmayaba y se desmayaba ante cualquier sensación incómoda, ¿no? Entonces, eh todos los todos la los problemas de de salud psicológica se está comprobando que a mayor uso de dispositivos, mayor probabilidad hay. Por ejemplo, una niña, las redes sociales afectan mucho más a niñas que a niños. La pornografía afecta más a los hombres. Una niña que utiliza redes sociales entre los 11 y los 13 años, que es la edad más crítica para el uso de redes sociales en niñas, tiene tres veces mayor probabilidad de tener ansiedad y depresión que una niña que no utiliza redes sociales. Claro, es normal. ¿Y por qué digo que es normal? A mí me pasó cuando tuve a mi quinta hija, este, estaba en Instagram, estaba lactando, viendo Instagram y lo único que me salía postparto eran puras mujeres divinas, postparto con abdómenes planos, ¿no? Y en algún momento yo me descubrí pensando él, ¿por qué yo no estoy así? Si yo, mujer de 43 años me sucede eso, ¿qué no le va a suceder a una niña de 11 años que está viendo puras vidas fantasía, vidas que no existen? Aquí se está comprobando, por ejemplo, que el autoconcepto y la autoestima se forman a través de lo que tú ves de ti mismo y de lo que los otros ven de ti mismo, ¿no? Y de lo que tú ves de los otros. Entonces, ¿qué sucede? ¿Qué estamos cómo cómo se están validando actualmente la juventud, la adolescencia y también los adultos? nos validamos a través de likes, a través de vistas y entonces eh se empieza a hacer un autoconcepto sumamente frágil y una autoestima sumamente este pues frágil también, ¿no? Basada en todo esto, que nunca vamos a ser lo suficientemente guapas como un filtro de Instagram, nunca vamos a hacer lo suficientemente eh de nada, ni suficientemente dinero, ni la casa tan bonita, ni las vacaciones tan hermosas como lo que ves. ¿Por qué? porque lo que estamos viendo no es real, ¿no? Y entonces, evidentemente, está todo esto afectando a toda la eh salud mental. Y en cuanto a salud física, rosana, que es superpreocupante, se empiezan a comprobar muchísimas eh muchísimas afectaciones. Una afectación, por ejemplo, estamos trabajando con una eh pediatra que está haciendo su tesis en uso de pantallas y está demostrando lo que ya algunos estudios están demostrando a nivel internacional, sobre todo a nivel asiático, que a mayor uso de pantallas menor materia blanca. O sea, estamos diciendo que la materia blanca del cerebro está disminuyendo por utilizar las pantallas. ¿Y por qué? Porque la materia blanca se forma cuando hay conexiones neuronales. Entonces, cuando no hay estímulo, las conexiones neuronales no se van no se van a hacer. ¿Por qué? Porque no hay un estímulo más que una pantalla. Entonces, no tienes el estímulo de hablar con alguien, de enfrentarte a alguien, de ver a alguien a los ojos, de negociar, de todo esto hace que se hagan conexiones neuronales, sobre todo en la adolescencia. en la adolescencia es cuando más conexiones neuronales se hacen para la materia blanca. Entonces, ¿qué está sucediendo con los jóvenes? No están teniendo estímulos más que la pantalla y entonces no está no se están haciendo conexiones neuronales. ¿Qué otros efectos a nivel salud física existen? Evidentemente obesidad. A mayor uso de pantallas, mayor obesidad. Problemas en la vista. El otro día estamos escribiendo un libro sobre pantallas, este, con todas las afectaciones y entonces estamos entrevistando a diferentes profesionales de la salud para que, aunque nosotros ya lo sabemos, ya sabemos todo eso porque además lo estamos viendo nuestros pacientes en Restart. En Rest tenemos ahorita 75 niños, niñas, adolescentes que tienen o dependencia a pantallas o que han vivido alguna violencia digital, ¿no? Y ahí lo estamos viendo, ahí estamos viendo todas las afectaciones, pero es muy diferente que te lo diga un doctor a nivel eh médico, ¿no? Y un oftalmólogo me estaba diciendo, el ojo de los cer a los 6 años se desarrolla y se fortalece. Ah, me lo explicó, pero bueno, explicándolo grandes rasgos, es no va a poder desarrollarse después de los 6 años. lo que no desarrolló de los ceros los 6 años. ¿Me explico? Entonces, ¿qué sucede? La visión periférica, por ejemplo, si un niño tiene un dispositivo a 20 cm, el ojo nunca va a desarrollar visión periférica. Entonces, ¿qué va a suceder? Si él no lo hizo antes de los 6 años, ya no lo va a hacer. Entonces, ¿qué va a suceder? En 2050 vamos a tener al 50% de la población con miopía. Y eso no se puede quitar. ¿Por qué? Porque nunca desarrollaron la visión periférica, ¿no? Este, ¿qué otro daño existe? Síndrome de Texneck. ¿Cuál es el síndrome de Texnec? Dolor en el cuello por la postura. El 86% de la población mexicana tiene síndrome de Texneck porque estamos 86% no he hecho ni una pregunta, ¿te fijas? O sea, me tienes no no me tienes. O sea, porque todo por la postura estás sentado, estás con los hombros hacia arriba y con el teléfono aquí. Estás acostado, estás igual. estás eh parado, estás de la misma forma, ¿no? Entonces, todas las afectaciones que va a tener a nivel eh a nivel salud física, ¿no? Y eh y bueno, pues como estas hay muchísimas, pero creo que eh la mano, dolores musculares y todo lo que todo lo que se deja de hacer, ¿qué sucede? Eh, las afectaciones son, ¿por qué suceden las afectaciones? Esto nos preguntan mucho mis hijos, es muy chistoso, porque ya me dicen, «Ese es contenido inmersivo o no.» Y el otro día vuelta mi hermana y me dice, «¿Qué es el contenido inmersivo? ¿Y por qué tu hija de 5 años está hablando así? No. Sí, sí, sí. Y entonces le dije, «El contenido inmersivo es el que tiene mucha luz, mucho movimiento, mucho sonido y es el que mayor daño causa a los niños porque y a los adultos también.» ¿Por qué? Porque básicamente hace que todos tus sentidos estén en eso y entonces tú dejas de poner atención a todo lo demás. Te como su nombre lo dice es inmersivo, ¿no? Todas las series actualmente, todos los reels, piens en un reel, luz, movimiento, sonido, luz, movimiento, sonido. Entonces, ¿qué hace? hace que los cerebros de los niños nada más pongan atención a esa cantidad de estímulo. Es un cerebro sobreestimulado. Evidentemente llegan a la clase de matemáticas el día siguiente con la maestra que no tiene ni luz, ni movimiento, ni sonido y habla a velocidad 1.0 y no hay forma de que le puedan poner atención a la maestra. Y entonces en ese hablando de niños más chiquitos, pero de niños más grandes, pues no hay forma de que puedan tener una conversación a profundidad con sus papás, con sus compañeros. ¿Por qué? Porque ya no pueden poner atención más de 20 segundos. El foco atencional, Rosana, es a mí cuando hablo de este tema se me pone la piel de Ginita porque digo, es que no puede ser. En 1950 podíamos poner 45 minutos de atención, así una atención que no te distraes ni tengo que hacer el súper, hace calor, ese tipo que y luego regresas a poner atención, ¿no? Actualmente un adulto tiene 6 segundos de atención, 6 segundos. 6 segundos y los niños están por debajo de eso y tú nada más piensa en ti misma y no por ti, sino cualquier cualquiera que nos esté escuchando. ¿Cuánto tiempo podemos durar sin desbloquear el teléfono? O sea, sin estar pensando en voy a desbloquear el teléfono. Son minutos a lo mucho, ¿no? Entonces, que evidentemente la tensión y la concentración de todos los seres humanos está supercrometida y mucho más de niños y adolescentes que están formando su cerebro de esta forma, ¿no? Y algo muy eh hablando de consecuencias, una de las consecuencias más graves es la liberación de dopamina. La dopamina es este neurotransmisor, la sustancia que liberamos eh que siente que nos hace sentir placer, ¿no? ¿Qué pasa con los dispositivos? Los dispositivos eh las pantallas nos hacen liberar dopamina demasiado rápida, ¿no? La dopamina es buena. Sí. No, el otro día mi hijo de 9 años me decía, «No, pero la dopamina no es no es buena.» Yo, «No, sí, sí, sí, no amo tu casa.» O sea, los términos. De hecho, uno estaba jugando videojuegos, los dejó jugar 10 minutos del fin de semana y entonces hizo un berrinche y le decía, «Ya ves, tu corteza prefrontal no está formada, por eso no puedes jugar videojuegos.» Dije, «No, bueno, pero bueno.» Este, ¿qué sucede con la dopamina? La dopamina la neamos durante todo el día. El desayunar te da dopamina, el tomarte un té te da dopamina, una relación sexual te da dopamina, ¿no? Pero si acostumbramos al cerebro a liberar torrentes de dopamina, más o menos, Marián Rojas Estape ha estudiado mucho este tema. Por ejemplo, cuando te comes un chocolate, liberas 55 de dopamina. Una hora de ejercicio, 100, 200 de dopamina. Una relación sexual, 400 de dopamina. Un video de TikTok te puede liberar 600 de dopamina. Entonces, ¿qué sucede? Tenemos jóvenes y también nosotros personas adultas que ya pierden interés por todo lo demás. Los que nos están escuchando seguramente se identificarán. Dejas de leer, dejas de tener hobbies, un instrumento, salir a correr todo por ver el teléfono. ¿Por qué? Porque tu cerebro te va a decir siempre lo que te cause mayor placer y te exija mayor satisfacción y te exija menor esfuerzo. Y evidentemente mover un pulgar, mover un índice es el menor esfuerzo que podemos hacer los seres humanos, ¿no? Entonces, ¿qué sucede? Estamos volviéndonos, convirtiéndonos en sociedades que estamos perdiendo interés por todo lo demás, porque nuestros cerebros nos están diciendo, «Vete a la dopamina rápida y ya no te esfuerces por una dopamina este trabajada, ¿no?» Y de hecho, cuando hablo con papás me dicen, «Bueno, ¿y qué pasa si ahorita ya todo te da dopamina rápida?» No, lo que está sucediendo es que nos estamos volviendo eh sociedades que somos inmediatas, ¿no? Necesitas algo, un eh lo que necesites en 15 minutos, Amazon te lo lleva a tu casa. Quieres comer crepas con cajeta y nuez, en ese momento Uberits y en ese momento lo tienes en tu casa. Este, ¿quieres una investigación de algo? ¿Tienes una duda de algo, chat GPT y te lo da en tres bullets para que no tengas que leer mucho, pero qué sucede? Las cosas más importantes de la vida no son inmediatas. Una relación amorosa, una relación de amistad, eh el éxito profesional, el éxito académico, no son inmediatos. Todo eso requiere de tolerancia a la frustración, de trabajar, de luchar por tu objetivo y las pantallas no se están acostumbrando a lo contrario. Y ya me voy a callar porque tuve un monólogo. No, no, a ver, me encanta y te voy a decir, me dejaste así mi cabecita eh, dando vueltas y y me das una explicación que yo desde hace mucho, de verdad, tenía. Yo llevo 15 años, como te comentaba, dando clases y mis alumnos de hace 15 años ahorita no son los mismos. Por ejemplo, totalmente. Me pasó algo y lo voy a compartir. Eh, hubo un sitidio en un puente peatonal a unos metros de la escuela. Cuando yo salgo no puedo circular y qué pasa qué pasa. Una señora me dijo, «Es que se tiró un señor de aquí.» ¿Cómo? Entonces, yo al día siguiente llegué de verdad eh muy afectada porque dije como o sea, en nuestra comunidad, o sea, está pasando esto, o sea, en qué sociedad estamos, o sea, ¿qué está pasando en tu sociedad que una persona se tira, o sea, de un puente así? Entonces se los llegué a platicar a mis alumnos. Oigan, chavos, ¿qué creen que me pasó ayer? Estoy verdadera. No sé si cuando ustedes salieron de la escuela les tocó también el tráfico, estaba cerrado. Es que nadie me hizo caso. Es que nadie se conmovió, nadie conectó con lo que yo me había pasado a mí, o sea, su maestra, pero tampoco con lo que le estaba pasando a esa persona que que que tuvo esta situación. Entonces, ahorita tú me estás diciendo, es que no hay nada como atraer su atención. A mí me cuesta hoy muchísimo más dar una clase, como tú dices, claro, soy la no la de matemáticas, soy la de formación cívica y ética, que por más que qué creen y a ver, o sea, no lo logro y son 6 segundos y he leído y me dicen, «Es que somos una sociedad que estamos en involución, o sea, vamos a hacer estas generaciones ya ya no vamos a evolucionar, vamos a involucionar.» Entonces, claro que nos debe asustar y mi te voy te estoy haciendo, ¿por qué como sociedad no estamos tomando esto con tanta seriedad? Es tanta la fuerza económica que como sociedad preferimos tirarnos tierra a nosotros y no eh tomarlo con la seriedad que merece. Mira, ahí quiero tocar dos temas y luego voy a a esta pregunta que hiciste, pero quiero tocar el tema de la empatía, porque lo que tú dijiste es no no dijiste es no hay empatía, ¿no? O sea, no hubo forma de que tus alumnos dijeran, «¿Qué dolor? ¿Qué le habrá pasado a esa persona? ¿Por qué se suicidó?», ¿no? Y aquí tiene tiene su explicación científica y es la empatía se desarrolla, no es solo con lo que tú naces y dices, «Ah, es un ser empático, ¿no? Las la empatía se desarrolla con las neuronas espejo, ¿no? Los seres humanos y los niños chiquitos, los abuelas siempre decían, «Ay, los niños son como esponjas, ¿no?» Claro que son como esponjas porque tienen algo que se llama neuronas espejo. Yo hago, ellos hacen, ¿no? Entonces, ¿qué sucede? Somos una sociedad que estamos detrás de pantallas. O sea, no es un problema nada más de adolescencias, no es un problema de infancias, no es un problema de juventudes, es un problema de todo el mundo. Estamos atrapados, estamos atrapados totalmente. Y hay una mamá, y eso yo lo hice consciente con mis hijos. Claro, todos trabajamos en el teléfono y es nuestra justificación, ¿no? Porque además sí quiero decir justificación porque todo el mundo siempre en todos los cursos que damos porqueamos muchísimos cursos, damos cursos de digitales, trabajo en el teléfono. Muy bien. A ver, saca tu teléfono. El fin de semana no tienes que trabajar. ¿Cuánto tiempo estuviste en el teléfono? 8 horas, 7 horas, o sea, no. Entonces, si tú lo ves y que nos están escuchando o viendo, háganlo. O sea, vean cuánto tiempo están realmente trabajando, que sí, tal vez estás mucho tiempo en WhatsApp, por ejemplo, ¿no? Pero, ¿cuánto tiempo estás en redes sociales? ¿Cuánto tiempo estás el fin de semana? ¿No? Entonces, pero bueno, ¿a qué voy? Que los adultos también estamos detrás de teléfonos. Entonces, para que un niño desarrolle la empatía, necesita un adulto que le diga, «Oye, mira, le hiciste daño. Ve a pedirle perdón. A ver, mira, es que cuando tú le pegas a alguien, esa otra persona siente. Mira, si yo te hago así, ¿tú qué sientes? No, neces que al otro le está haciendo daño. No es algo natural, no es algo que viene en el ser humano, es algo que se desarrolla. Es una habilidad. Y aquí te lo quiero decir. Hace 6 años escribí el libro de un sicario cada hijo te dio, que es una investigación sobre niños coptados por delincuencia organizada. lo coescribí con otras eh personas y eh aquí yo en esa investigación me di cuenta es que a un niño de 9 años le puedes anular la empatía en un mes, ¿no? Porque qué hacían eh lo el el narcotráfico lo que hace es les da un perrito, lo tiene que cuidar un mes y al mes matarlo, ¿no? Y entonces, ¿a qué voy? La empatía eh como cualquier otro músculo se desarrolla, ¿no? Entonces, ¿qué sucede si todas las sociedades, si todos los seres humanos estamos detrás de una pantalla, hasta tú vees a un parque, si en un parque hay una mamá cuidando, hay un papá cuidando, pero están detrás de un teléfono, entonces sucede algo, no intervenimos para decir, «Mira, le dolió, bla, bla, bla.» No, eso en cuanto a la empatía. Y a lo que dijiste de involucionar, se está comprobando que todos los que nacieron después del año de 1996 son las primeras generaciones que tienen menos coeficiente intelectual que sus papás. Es la primera vez en la historia de la humanidad que estamos involucionando, como tú bien lo dijiste, ¿no? Que tienen menos materia blanca que sus papás. O sea, nunca había sucedido, siempre habíamos sido a más a más a más. Y ahora todas las generaciones que nacieron después de 1996 tienen ese riesgo de que que si crecieron entre pantallas. ¿Y por qué 1996? Porque es justo los que nacieron en el 96, la adolescencia ya les tocó en estas en estos años que te dije 2008, 2010 que ya estábamos detrás de pantallas. Y entonces te decía hace ratito, no es solo el contenido que están viendo en pantalla, sino lo que dejan de hacer. O sea, sí un una mamá llegó el otro día restart y nos decía, «Es que mi hija pasa 5 horas en en ¿cómo se llama este? aplicación de idiomas. Duoling duolingo. 5 horas en Duolingo está muy bien porque son está aprendiendo un idioma, ¿no, señora? O sea, es que 5 horas que su hija tendría que estarse peleando con su hermano, solucionando el problema, haciendo la tarea, este, haciendo casitas en su casa con eh colchas. Exactamente. ¿Por qué? Porque del y ahorita este tema no lo toqué hace ratito, pero los niños necesamos aburrirnos. Y entonces, ¿qué sucede con un niño que no se aburre? Que actualmente tenemos como un miedo absoluto a que nuestros hijos se aburran. Con un niño que no se aburre no va a tener ideas nunca. Nunca va a tener creatividad. Entonces, no esperes que a los 18 años te diga, «Voy a crear tral la empresa con esta.» no le va a salir porque además las ideas que salgan de la inteligencia artificial, las ideas que salgan de chat GPT van a ser las mismas ideas, o sea, que tenemos ya que tenemos todos, porque lo único que hace la inteligencia artificial es reciclar la información que existe, mezclarla y presentarla, ¿no? No, no hay ideas nuevas. Entonces, ¿qué sucede? Los niños no están creando, ¿no? Entonces, no vamos a tener futuros arquitectos, futuros creadores de cosas nuevas. O sea, lo que dices ahorita es estamos como normalizando tanto uso, o sea, por ejemplo, el duolingo pues es normal porque está aprendiendo, está haciendo y dejamos eh a un lado el exceso, o sea, sin querer ver el exceso. Totalmente. Y ahorita tu tu última pregunta fue, ¿por qué no hacemos nada? O sea, si ya estamos sabiendo todo esto, ¿por qué no hacemos nada? Y aquí yo es una pregunta que llevo años intentándome contestar, pero sí creo que tiene que ver mucho con que todos tenemos la adicción, ¿no? Es muy diferente que tu hijo, tú tienes, no sé, 45 años, tienes un hijo de 18 años y es adicto al alcohol o es adicto a la cocaína, pero tú no. Y entonces tú dices, «No, pues le voy a ayudar porque esto no es normal, porque bla bla bla bla, ¿no?» O tienes un familiar que es adicto a las metanfetaminas, lo que tú quieras, al fentanilo, a lo que sea, al juego. Sí, pero tú no. Y entonces tú ahí ves que eso está mal, ¿no? Pero aquí, ¿qué sucede? Que todos tenemos la adicción. Entonces uno no tenemos la conciencia para despertar, para decir, «Está pasando algo.» ¿Por qué? Porque vamos caminando por la calle con el teléfono, vamos manejando con el teléfono, llega la noche el teléfono y entonces no hay momentos de aburrimiento para decirte, «Oye, algo está mal.» O sea, algo está mal. ¿Por qué en una sobremesa no platicamos? algo no está bien, ¿no? Y por otro lado, en cuanto a nuevas generaciones que están criando nuevas generaciones, o sea, ya papás de 25, 30 años, 30 y tantos años, evidentemente es el chupón digital perfecto, o sea, perfecto. Y te digo, yo con mis cinco hijos he tenido eh también doy clases, clases que digo, apago la cámara y salte de aquí, ¿no? Porque y si yo les pongo una película, eso no sucede. Claro, tengo que este tengo podcast, tengo entrevistas, me ha pasado en entrevistas en tele en vivo yo en mi casa que estoy por aquí haciéndole así de vete por acá, vete, ¿no? Pero, ¿por qué? Porque si yo los estuviera conectados, evidentemente eso no sucedería, ¿no? Y yo te lo estoy hablando desde el privilegio, porque yo puedo estar en mi casa, tengo una señora que me ayuda, mi esposo trabaja, yo trabajo, tenemos todos los medios económicos, pero luego hablo con sociedades que digo, «Uf, no es madre soltera, el papá no existe, tiene tres hijos y lo tiene que dejar toda la tarde.» Y entonces, evidentemente, ¿qué hace esa persona con además si no tiene herramientas, no tiene educación? Pues evidentemente le va a dar un teléfono y los niños se van a crear un teléfono toda la tarde porque así no les va a pasar nada, obviamente entre comillas porque no ven todo lo que les puede pasar, pero no se van a caer, no se van a salir a la calle, no se van a perder, no les va a pasar nada y yo les puedo hablar y saber que están ahí. Claro, porque ahí se vuelve eh la pantalla, la niñera, hermana, el tercer padre. Totalmente. Sí. Y la escuela paralela. O sea, entonces me lo está, o sea, pues están algo van a aprender, están contenidos, ¿sí? Y están entretenidos. Totalmente, totalmente. Y en cuanto a lo que están viendo, que a eso no nos hemos metido, eh, los adultos pensamos adultoscentriste. Siempre, ¿no? Y así va a ser siempre porque tú piensas desde tu perspectiva, tú juzgas desde lo que tú vives, ¿no? ¿Qué sucede? Tú piensas que el internet que ven los niños y el internet que ven los adolescentes es el mismo que tú ves y no hay nada más erróneo de eso. ¿Por qué? porque existe el algoritmo y existe toda la mercadotecnia que hay detrás y es el gran negocio de la actualidad. Entonces, evidentemente, a mí los anuncios que me llegan en mis redes sociales es Walmart. ¿Por qué? Porque voy a hacer el S en Walmart y porque hago el S una vez a la semana para siete personas, para nueve personas, ¿no? Pero evidentemente a mi hijo no le saldría eso. A mi hijo que le va a salir, eso ya lo tenemos comprobadísimo. Quiero decirte, eh, Maite, mi socio y yo, cuando empezamos con esto, las dos bajamos Snapchat. Ella puso que era una niña de 13 años y yo puse que yo era un niño de 13 años porque dijimos, «A ver, es la que más están utilizando, la que los papás dicen que es segura, bla bla bla». Ella que era la niña de 13 años, a la semana no le pusimos nada, eh, más que nuestro nombre y nuestra edad. A la semana tenía pura belleza tóxica, baja de peso, Sephora, Kids, ¿por qué ten abdomen plano? El cutis es muy importante, el físico es lo más importante. Y yo quería niño de 13 años, tenía violencia y pornografía. ¿Qué quiero decir? Eso es lo que llega a nuestros niños y nosotros siempre pensamos, «No, mi hijo no lo va a hacer.» No, claro que no. Tu hijo de 7 años, claro, tu hijo de 7 años no va a buscar pornografía, ¿no? Pero la pornografía, por supuesto que lo va a buscar a él. O sea, en cuanto tenga un dispositivo con internet abierto, la pornografía lo va a buscar a él. ¿Por qué? Porque si tú tienes a un niño adicto a los 7 años a la pornografía, vas a tener un cliente para toda la vida. Si tú tienes una niña adicta a los productos de Sephora Kids, vas a tener una niña clienta para toda la vida. Entonces, el contenido que están viendo es eso. Ese es el contenido que están viendo nuestros niños. Ahora, ¿en qué momento? Ahorita lo lo comentaste, la adicción, o sea, ¿en qué momento yo sé que le estoy dando un uso normal a mi pantalla y en qué momento yo ya puedo decir tengo una adicción? Mira, en cuanto a niños hay como dos tipos de respuestas. Eh, lo que han estudiado las acciones de pediatría, la Asociación Española de Pediatría, por ejemplo, ha estudiado cuánto tiempo no les hace daño. Ni siquiera que les haga bien, sino que no les haga daño, o sea, bien, ¿no? Que no les haga daño el planteamiento. Ajá. De los cero a los 6 años es cero tiempo de pantallas, Rosana, o sea, y eso lo han modificado. Al principio decían una hora y después de hacer todos los estudios dijeron, «No, o sea, es que les hace muchísimo daño.» Entonces, cero tiempo de pantallas de 0 a 6 años. Si pasan más de ese tiempo, la adicción que desarrollan puede ser inmediata. Y yo lo veo, por ejemplo, yo tengo dos hijas menores de 6 años y todo el tiempo estoy pensando, tienen menos de 6 años, no deberían de estar viendo tele, bla, bla, bla, ¿no? Este, la de tres, la que va a cumplir 3 años lo he logrado y es impactante. Tú la pones, por ejemplo, este, vimos una película en el avión, la pones enfrente de una pantalla, se cansa, no hay forma, no hay forma de que se enganche y los que más han visto se enganchan inmediatamente, ¿no? Entonces tiene que ver con eso. Y luego de 7 a 12 años, una hora máximo de pantallas, una hora, incluido el tiempo de escuela. Y cuando digo pantallas es teléfono, eh tablet, computadora, absolutamente todo, incluido el tiempo de la escuela, ¿no? Okay. Y de 13 en adelante 2 horas máximo, ¿no? Eso en cuanto a tiempo que no te haga daño. Ahora, ¿cómo saber si mi hijo, por ejemplo, tiene una adicción a las pantallas? Es uno, llega de la escuela y lo primero que pides está en una pantalla. dos, pierde interés por otras actividades y tres, si se la quitas, o sea, si le quitas el dispositivo, eh su su reacción es descomunal, o sea, no es algo que va acorde a a a retirar un dispositivo, ¿no? Y en cuanto a los adultos, eh aquí en China, y eso tenemos un testimonio de consumo de pornografía y eso lo aprendí de él, él da su testimonio y dice, «Aquí en China la adicción es trata de dejarlo y si no puedes es una adicción.» O sea, así de sencillo, ¿no? Entonces, tú, evidentemente, el punto aquí que siempre es la primera discusión es pues trabajo en el teléfono, ¿okay? Quita todo lo demás del trabajo y nada más, nada más hazlo del trabajo. Si lo logras, no tienes una adicción. Si no lo logras, no hay forma, ¿no? Y aquí también hay que ver como adulto qué tanto tu vida depende del teléfono, ¿no? O sea, si todo lo tienes que hacer a través del teléfono. Para eso tenemos un un taller superinesante en el cual analizamos los la relación que tienen los adultos con las pantallas, ¿no? Y ahí hacemos una lista de todas las de todo lo que hacen a través del teléfono, ¿no? Las funcionalidades. Hemos sacado 40 funcionalidades distintas, ¿no? Y cuando lo hacen, los adultos dicen, «No, pues es que yo no sabía que lo usaba para tantísimo.» No, pues tratar de quitar ciertas funcionalidades. Yo no estoy diciendo que nos vayamos a vivir, ya me gustaría, eh, pero no, que nos vayamos a vivir a al monte y que no tengamos teléfonos, ¿no? Pero, por ejemplo, quita funcionalidad. ¿Y qué me refiero? Tu lista de súper. tu lista de oa haz la mano, o sea, llévate tu papelito totalment el reloj de mano, las personas que usan reloj de mano ven menos, ven, prenden su teléfono 15 veces menos al día, porque además, ¿qué sucede? Tú quieres ver la hora, lo prendes y ya viste todas las notificaciones que tienes y ya te vas. O sea, no es un uso que tú estés haciendo consciente, ¿no? El despertador e lo si generalmente todas las personas lo primero y lo último que hacemos en el día es ver el teléfono. Eso está comprobadísimo que es lo peor que puedes hacer en tu día. ¿Por qué? Si es lo último que haces en el día, no dejas que tu cuerpo produzca la suficiente melatonina. La melatonina es la hormona que te induce al sueño, ¿no? Y entonces, ¿qué sucede? Se está comprobando actualmente que es cuando la la humanidad ha dormido peor, peor y eh menos tiempo, menos tiempo y menos calidad del sueño, porque tal vez ya nos acostumbramos porque el cerebro es magnífico, ya acostumbraste a tu cerebro a ves el teléfono y te quedas dormido, ¿no? Aunque no hayas producido la suficiente melatonina, pero no estamos llegando al sueño profundo y al sueño REM, que es cuando tú cargas la batería para el para para el día siguiente. Entonces, por eso tenemos, no, pero si duermo mis 8 horas, sí, pero no estás ren porque no produjiste la suficiente melatonina, ¿no? Entonces, ¿qué pasa si es lo último? Uno, no produce suficiente melatonina y dos, te quedas pensando siempre en, ay, este mensaje, entonces tengo que hacer tal cosa, bla bla y echas a volar tu mente cuando tu mente tiene que descansar, ¿no? Y si es lo primero que haces en el día, eso está como muy comprobado por todos los coaches de vida y demás, dicen, «Los primeros segundos de tu día tú decretas el día, ¿no? Aunque no lo hagas conscientemente. Voy a hacer tal, tal, tal y lo voy a lograr inconscientemente, ¿no? Hoy tengo que hacer tal, tal, tal.» Y entonces ahí ya estás decretando que vas a lograr eso. Si agarras el teléfono, no decretaste nada, más bien empezaste a ver todos tus pendientes que tengo que hacer. Y entonces tu mente otra vez empieza, y esto yo lo digo mucho, tu mente está este digitalizada. ¿Qué quiere decir? Es como si tú piensas en tu computadora y tienes 30 pestañas abiertas. Así está tu mente y no logras cerrar esas pestañas y estar presente. De hecho, el otro día en un en un taller les preguntaba a los papás, «¿Qué nos han robado las pantallas?» Me dijeron como 40 cosas y no llegaron a la que yo quería. Pero realmente lo que nos ha robado es la presencialidad. O sea, tú no puedes vivir el momento presente porque estás si estás en una reunión estás hablando con las personas que no están en esa reunión, no con esas personas, ¿no? Si estás en una clase estás haciendo el súper cuando tendrías que estar en esa clase. Entonces realmente nunca estamos viviendo el presente. Entonces eh de las cosas más complicadas es volver a vivir el presente y eso es lo que más nos ha robado las pantallas. Y si tú empiezas el día sin vivir el presente, ya todo tu día está completamente digitalizado, ¿no? Y es que existe, lo único que realmente existe es el presente. Es el presente y el futuro todavía no. Entonces, ¿qué está pasando con esta sociedad? Se está volviendo inexistente. Totalmente. No estamos viendo fuertísimo lo que como lo estás diciendo. ¿Y qué señales puedo yo eh como papá a lo mejor este darme cuenta? Eh, a ver, decías, por ejemplo, llega del colegio y luego luego quiera el teléfono. Yo les hago un ejercicio, a ver, denme sus teléfonos. Es una angustia. Los tienen aquí enfrente, o sea, enfrente en el escritorio y así me pasa. A ver, deja tu teléfono aquí en la mesa, no lo vamos a ver. Y es como, ¿y si vibra? Y si alguien me, o sea, no va a pasar nada si alguien te escribe. Ahorita tú no estás con teléfono y yo seguramente nos están hablando, no están mandando mensajes, pero bueno, acabaremos el podcast y atenderemos en su debido tiempo lo que está ahí pendiente. O sea, eh, ¿cómo le podemos ayudar o cómo nos podemos más bien o no, porque todos estamos inmersos, cómo nos podemos ayudar a librarnos un poco de de esa ansiedad, a querer estar conectados con la humanidad? Porque así pensamos. todo el tiempo. Mira, cuando lo logras es maravilloso. O sea, yo ya que lo logré es fuf, o sea, no tener que estar viendo el teléfono todo el tiempo es una paz absoluta. Pero, ¿qué les quiero decir? Eh, tal vez todo lo que hemos estado platicando es como muy desesperanzador y dices, «¿Cómo le vamos a hacer?» Eh, nos ha causado mucho daño. Ya cuando lo empiezas a pensar, pero el cerebro es maravilloso y el cerebro de los niños es tres veces más maravilloso aún que el de los adultos. ¿Por qué? Porque hay una cosa que se llama neuroplasticidad. que es que el la el cerebro es como si fuera una plastilina, ¿no? Entonces, mientras más chiquitos, la plastilina la puedes moldear más rápidamente. Entonces, un cerebro de un niño de 0 a 6 años que estuvo expuesto a pantallas, ponle el número de horas que quieras. De hecho, te quiero platicar el primer caso que recibimos en Restart. Fue una niña de e de 4 años chiquita, no podía hablar, 4 años, no podía correr, no podía ver a los ojos, tenía un posible autismo, caminaba de puntitas, no tenía control de esfínteres y tenía un posible abuso sexual. ¿Qué sucedió? Pasaba 10 horas frente a pantallas. 10 horas. retiramos pantallas paulatinamente con todo un sistema que desarrollamos para poder retirarlas porque además yo como criminóloga decía, «Quita todo le decía a mi socia, ¿no? En este momento me decía, no se puede, no se puede porque es la persona de apegoí. Y además para un bebé es su mamá, su papá, su cuidador, su todo, entonces no lo puedes quitar, ¿no? Entonces desarrollamos toda una metodología de cómo sí quitarlo. Este y para ¿Por qué te expliqué todo esto? Porque a los 5 meses es era una niña completamente funcional. Te digo completamente funcionales 5 meses. 5 meses. Pero más algo más impactante aún es que el cerebro y eso lo están demostrando actualmente los investigadores, el cerebro de un niño de 0 a 6 años que estuvo expuesto a pantallas de esta forma se restablece en 24 horas un día. ¿Por qué? Porque un niño, un bebé tiene 1 millón de conexiones neuronales al segundo. Entonces en 24 horas lo tienes, ¿no? Luego un niño de 7 a 12 años se puede tardar un mes, 2 meses y un niño de 13 años en adelante depende la adicción, ¿no? Pero a qué voy es como también como los hábitos en adultos también, los que nos estén escuchando adultos, ustedes intenten. Les les propongo tres cosas, que no sea ni lo primero ni lo último que hagas en el día, que sea una hora. Se oye muy fácil, no está fácil. Una hora antes de dormir, que no lo veas. Una hora antes de dormir. Y eh esto me ha funcionado a mí. Esto no he encontrado como un un parámetro que te diga cuánto tiempo después de despertarte, pero por ejemplo un periodo razonable. Tal vez ya te bañaste, ya hiciste ejercicio, ya desayunaste, ahí ya lo agarras, ¿no? Eso es lo primero. Este, lo segundo, que te pongas un tiempo para contestar WhatsApp, o sea, que te pongas horarios para contestar WhatsApp. Cuando hago el curso, cuando hacemos el curso de detox digital, es el que lo que más nos cuesta es el WhatsApp, porque muchas veces ya muchas personas muy convencidas dicen en redes sociales, ¿no? Muchísimas cosas ya no, pero ¿cómo le hago con WhatsApp? Entonces, ponte horarios para contestar WhatsApp o ponte horarios en los que no vas a contestar WhatsApp, ¿no? Por ejemplo, en el caso mío, en mi caso es en las tardes en las que estoy con mis hijos, de 4 a 7 de la noche, ¿no? Y entonces dejas que el cerebro descanse, es que tenemos que lograr que el cerebro descanse y este y con estas tres cosas que logres, si las logras, como bien se dice, un hábito 28 días, vas a empezar a ver cambios en tu vida, pero al principio te va a dar muchísima ansiedad, vas a decir, «No se puede. ¿Para qué lo hago si el mundo está así?» Es normal. En cualquier adicción sucede esto, no es la negación, pero si lo logras en este tiempo vas a empezar a ver hasta que puedes hablar diferente. O sea, ¿por qué? Porque también hablamos ya cortado. ¿Por qué no logras hilar ideas? Porque ya no tenemos un pensamiento hilado, porque todo es tun tun tun tun. Entonces, ¿qué tenemos que hacer? lograr estar en silencio con nosotros mismos, una lectura, algo que te implique mucho más el estar presente y entonces vas a ver hasta que tu atención y tu concentración cambian muchísimo. Bueno, a ver, algo que tocaste al principio que también quiero como que retomar un poco, eh la emocionalidad del ser humano, o sea, si algo nos distingue y algo eh nos hace únicos estas emociones que tú decías, es que estamos dejando de vivir. Entonces, ¿qué va a pasar en un futuro si yo estoy como el caso que decías del chavo que se desmayaba? Si yo no sé eh ni identificar mis emociones, ¿cómo las voy a poder gestionar en un futuro? Porque no me da tiempo, la pantalla no me permite conocer qué estoy sintiendo y después saber cómo voy a reaccionar a ese a esa situación y después poder gestionarla. Sí, definitivamente es un conflicto muy fuerte porque como tú bien lo dijiste, o sea, ni siquiera estamos permitiéndonos sentir esas emociones, ¿no? Aunque actualmente son las generaciones que más eh clases de inteligencia emocional tienen y demás, pero realmente la práctica no la tienen. O sea, un niño actualmente sí te puede decir, «Espérame, porque estoy sintiendo ira, ¿no? O estoy enojado, ¿no?» Eh, que tal vez anteriormente, hace 20 años no encontrabas un niño que dijera eso. Pero lo que está sucediendo es que cada vez tienen menos tiempo para sentirlo. ¿Por qué? Porque todo esto se siente en el juego, por ejemplo, en los niños, en el juego libre. Un niño actualmente tiene 48 horas menos de juego libre que al mes, que lo que nosotros tuvimos. 48 horas. Entonces, ¿qué sucede? no tiene este tiempo para jugar con sus emociones, ¿no? Porque tal vez en la escuela es haz esto, haz esto, haz esto, haz esto y todo está dirigido. Él tiene que estar en un ambiente en el que él esté sin estar dirigido para poder sentir cómodamente, para poder sentir, gestionar y todo esto, ¿no? Entonces, evidentemente vamos a ser sociedades que no sabemos gestionar nuestras emociones, controlar nuestras emociones, nada. Y algo eh que a mí me preocupa más, Rosana, es que no hacemos comunidad, que no estamos criando en comunidad ni estamos siendo ya comunidades. Y esto lo traigo ahorita muy presente porque una de mis hermanas acaba de tener un hijo y este y yo pensaba, hice un libro anteriormente tengo algunos libros todos de violencia, pero este libro es de violencia obstétrica y se hablaba mucho de cómo se debe de tener un hijo, pues es en comunidad, ¿no? Y y entonces con las las mamás y las señoras y las dulas y las matronas anteriormente se hacía así y todo se hacía en comunidad y actualmente veo que todos nos estamos aislando. ¿Por qué? Porque si tú antes necesitabas un consejo, pues ibas con tu mamá y le decías, «Oye, mamá, ¿cómo hago tal cosa?» O si necesitabas algo, le hablabas por teléfono a alguien o veías a la vecina, «Oye, ¿me prestas tal cosa?» Y ahorita esa ese intercambio se anula. ¿Por qué? Si necesitas sal, pues mejor la pides por Amazon a que vas con la vecina a tocarle a la vecina, ¿no? Si necesitas un consejo, gran parte de los adolescentes actualmente en lugar de pedir un consejo, le preguntan a chat GPT, ¿qué haces? ¿Qué me voy a poner? ¿Qué me voy a poner? Este, y entonces creo que eh este sentido de comunidad que es lo que nos hace sostenernos como mundo, se está difuminando cada vez más. Entonces creo que es evidentemente todo el toda la parte de las emociones, pero me preocupa aún más la comunidad como tal, porque entonces si anteriormente ya teníamos un problema de individualismo, pues actualmente si todo el mundo encuentra las respuestas en un aparatito en tu mano, pues entonces nunca vas a acudir al otro y entonces eso se empieza a convertir en un problema muy fuerte, ¿no? A ver, gravísimo, porque que nos sostiene como sociedad también esta comunidad y si no educamos en comunidad, es un poco lo que yo te comentaba del de del caso que te de la persona que se tiró de del puente, no había comunidad, no había este respaldo. Claro, claro. Sí. Y por ejemplo, y obviamente por eso están aumentando tantísimo todos los trastornos de salud mental, las autolesiones a partir del 2010 se triplicaron. Los suicidios. Actualmente, ahorita en la hora que vamos a estar tú y yo platicando, va a haber entre cinco y seis suicidios en el mundo por un problema de salud mental relacionado mayoritariamente, no únicamente, pero mayoritariamente con el uso de redes sociales y de videojuegos. Entonces, ¿qué sucede? Somos sociedades que no estamos no nos estamos vinculando. O sea, lo único que te puede dar una estabilidad total es la vinculación con el otro. Lo único que te puede dar una felicidad total es la conexión con los otros y que estas y nos estamos haciendo seres completamente individualistas con un dispositivo enfrente, ¿no? Y te sientes acompañado. A mí la película The Hair me o sea, aquí está y entonces ya me acompaña, ya me lleva, ya platico y eso está pasando. Entonces ya no no me vinculo con absolutamente nadie porque el aparato, la pantalla me resuelve todo y más. Sí. y me y me está no me de verdad me tienes, o sea, de verdad impactada. Ahora, a ver, tú tienes eh una organización eh que se dedica a dar apoyo a a estas personas. ¿Cómo saber si yo tengo esta adicción, si tengo que acudir a ti, si mis hijos tienen y qué va a pasar si vamos contigo? Mira, tenemos tenemos eh muchos servicios, pero tenemos el servicio psicológico especializado. Tenemos ocho psicólog nueve psicólogas ya. que tienen la especialidad o que han trabajado adicciones y nosotros les dimos todo el experti de eh de pantallas, de adicción a pantallas, ¿no? Porque ¿por qué nos dimos cuenta? Pues que dijimos, «Sí, vamos a poner el centro, okay, vamos a estudiar ya formalmente para certificarnos.» No había nada, o sea, no existe nada. Entonces desarrollamos el modelo, hicimos todo el modelo de cómo se tiene que atender a un niño, a una niña, a un adolescente, a un joven. También tenemos muchos adultos con adicción a la pornografía y a y y ludópatas, la ludopatía. Entonces también todo ese el modelo está este desarrollado para también esta esta población, ¿no? Entonces es buscamos que sean procesos psicológicos breves. ¿A qué me refiero? Eh, máximo un año, entre un año o 2 años, dependiendo de la adicción, ¿no? Que no sea un proceso eh mucho más largo porque tenemos que modificar ciertas cosas y tenemos que modificar pautas comportamentales familiares. O sea, porque aquí no es nada más cambiar lo del niño, la vida del niño. Tienes que cambiar el ejemplo que le da la mamá, la presencia que tiene la mamá, la presencia que tiene el papá, las sobremesas que están teniendo, los fines de semana que están teniendo, este, la tal vez si está teniendo mucho en la escuela. Nos hemos encontrado muchos niños que tienen 5 o 6 horas de pantallas en la escuela. Entonces, evidentemente todo eso se tiene que modificar. Entonces, por esto mismo también estamos trabajando en escuelas. En escuelas tenemos conferencias para papás, tenemos conferencias para alumnos y llevamos testimonios. Tenemos un testimonio de pornografía, tenemos un testimonio de trastornos de la alimentación de una niña que todo todo lo que le afectó a las redes sociales que cayó en un trastorno. Este, tenemos capacitación para maestros. Justo lo que tú decías, eso se me hace super importante. Capacitación para maestros. explicarle al maestro. Tú como cualquier otro maestro actualmente te das cuenta que tu alumno de hace 15 años no es el actualmente. Pero les explicamos por qué no son los mismos, o sea, por qué el internet ha modificado el cerebro de nuestros alumnos, ¿no? Y cómo trabajar con ellos. Damos todas las herramientas de cómo trabajar con los alumnos. Entonces, tenemos capacitación para maestros y también consultoría para las escuelas. Eso se me hace fundamental porque así como dices que hay que cambiar esta estructura familiar, tenemos que cambiar la estructura de educación. Y a nivel mundial. El problema de las pantallas es un problema de solución colectiva, o sea, no no se puede. Yo Mercedes llamas con mis cinco hijos no puedo hacer un búnker digital y decir, «Nadie ve pantallas aquí porque eso no es viable. Tengo que cambiar la comunidad de mis hijos, el entorno de mis hijos, ¿no? Y evidentemente por eso ya las leyes están yendo hacia allá. O sea, ya tenemos Australia, España, Francia, este Dinamarca y ayer leí eh Grecia, países que ya legislaron o están por legislar menores de 16 años, ¿no? Redes sociales, por ejemplo, ¿no? Entonces, evidentemente es un problema que se tiene que que se tiene que atender colectivamente. Una sola persona no puede, una sola familia no puede, tiene que ser colectivamente, ¿no? Bueno, y y sabes que me estás dejando, o sea, lo y estamos llegando casi al final ya del programa. Es que tengo 1000 preguntas que que te quiero hacer. Eh, no necesitamos más pantallas, necesitamos más presencia. O sea, ese mensaje ahorita de todo de escucharte es eh lo que me queda. Sí, más presencia de de mi amigo, de mi vecino, de mi compadre, de mi amiga, o sea, hacer esas conexiones y los niños necesar a los a los huérfanos y los huérfanos que fueron que vivieron en institución los primeros años de su vida, dicen que lo que más les cuesta trabajo es aprender a ver a los ojos. ¿Por qué? Porque de los cer a los 6 años es cuando se aprende a ver a los ojos y entonces es cuando alguien te baja la mirada, ¿Qué sucede? Ya no. O sea, cuando cuando yo lo hice consciente dije, «Es que no necesitan ser huérfanos. Es que son todos los huérfanos digitales actualmente. O sea, todos los los que nacieron después del año 2000 son huérfanos digitales, que tienen a sus papás presentes, pero que están ausentes, que no están disponibles porque están detrás de un teléfono. ¿Cuántas miradas? Si contábamos el número de miradas que no tenemos con nuestros eh hijos ojo a ojo, de verlos a los ojos fijamente, han de ser miles y millones que hemos dejado de tener o de tocarlos, ¿no? Eh los niños eh nos hacen cartas a sus papás, hacemos una carta de huérfanos digitales hacia sus papás y muchos nos ponen, no no va uno, van muchos que nos ponen, quiero que mi papá o mi mamá me vea con ojos y con oídos. ¿Qué quiere decir? ¿Qué estamos haciendo? Estamos diciendo, «Ajá, sí, te estoy escuchando, te estoy escuchando y no, sí, dime.» No, entonces no estamos ni viendo ni escuchando con ojos y con oídos. Estamos a media siempre, ¿no? Bueno, ya para cerrar y llegar a nuestra parte preguntas rápidas. Eh, hace relativamente poco en un restaurant, una familia, cuatro personas, los cuatro, toda la comida, toda la comida con pantallas, o sea, con sus teléfonos cada uno. O sea, me volté y le dije a mis hijos, o sea, como para qué salen, piden una pizza cada quien en su cuarto, o sea, ni para qué le invierten al restaurant. Sí. Entonces, eso es lo que estamos viendo en la calle, cómo vamos, chocas con las personas porque conectado, o sea, todo el tiempo. pero bueno, vamos a llegar a las preguntas rápidas y te voy a volver a invitar y vas a venir con tu socia, porque quedaron muchas cosas pendientes. Pantallas son la más palabra más que se te ocurra, a lo mejor después de el enemigo. El mayor riesgo hoy, el contenido dañino para niños. Un error común de los padres, soltar teléfono antes de tiempo. Un error de los adolescentes. Refugiarse en los teléfonos. Redes sociales, en una palabra. Vidas fantasía. Tiempo ideal frente a la pantalla. Ya, ya nos lo contestaste. Algo que todos deberían saber. Las pantallas dañan una señal de alerta. Si no quieres ser otra cosa, pierdes interés por otras cosas. Un hábito saludable. Ya lo dijiste, pero repítelo en breve. Eh, no ver pantallas antes de dormir. Una recomendación para los padres. Retomen el control. No tengan miedo a retomar el control sobre la vida de sus hijos. Una recomendación para los adolescentes. Vivan la vida física. Ay, me encantó eso. Vive la vida física. Qué bonito. Desconectarse es conectar con el otro. El celular en la mesa, nunca. Dormir con celular, TikTok en una palabra, un negocio. La atención hoy es difuminada, inexistente y nula. El mayor peligro invisible. La anulación del pensamiento crítico. Presencia. ¿Ves? Qué fuerte eso. Estar en el aquí y en el ahora. Una regla en tu casa. Pobres de mis hijos. Hay muchas. No hay teléfonos en las Bueno, no tienen dispositivos, evidentemente. No hay teléfonos en las comidas. Este videojuegos 10 minutos los fines de semana, tele media hora al día y somos una familia feliz. Y somos una familia. y tu mensaje más importante, que no pierdan la esperanza, que sus hijos y ustedes mismos tienen neuroplasticidad y podemos reeducar a nuestro cerebro y que no dejemos que las grandes corporaciones se lleven nuestra vida porque realmente se están llevando nuestra vida. Híjole, de verdad, no, sí quiero que vuelvas a venir. Quedaron de verdad mil cosas, ¿eh? Además, me encanta cómo lo platicas, cómo lo nos lo hiciste ver de una manera tan cercana y a la vez no nos asustaste, nos explicaste. Entonces, muchisísimas gracias eh tus redes sociales, todo para que te sigan por si tenemos alguna adicción o queremos apoyar y ayudar a alguien, por favor. Claro. El WhatsApp es 5656 731803 y por Instagram @restart centro tenemos asesorías, se me olvidó decir, asesorías de crianza digital para aquellos que no quieren una terapia para sus hijos, pero que la mamá, el papá te dice, ¿cómo le hago? Te damos una asesoría nada más para decirte, haz esto, esto, esto, esto, ¿no? Entonces creo que pedir ayuda es de valientes, este, y que esto puede modificar completamente la vida de sus hijos y de ustedes mismos, ¿no? Muchísimas gracias, Mercedes. Me me encantó. Además, sigue cumpliendo con las guapas del mes, porque de verdad estás también muy linda. Muchísimas gracias a todos por escucharnos y nos vemos en el siguiente episodio de Charlando y Conectando.