T5E8 Constelaciones Familiares: Sanar el Árbol Genealógico | Denise Leyendo

Duración: 57:27

En este episodio converso con Denise Leyendo, psicóloga y especialista en constelaciones familiares, quien nos invita a mirar nuestra historia desde una nueva perspectiva.

Un episodio profundo y revelador para entender, sanar y transformar desde la raíz.

Ve este y todos los episodios de Charlando y Conectando en YouTube y Spotify. ️

Gracias a @roomtone.media por ser parte de este proyecto.

Conecta con Denise Leyendo:
Instagram: https://www.instagram.com/constelacionesdeniseleyendo/
Website: https://www.constelacionesdeniseleyendo.com/

Conecta con Rosanna Kelly:
Facebook: https://www.facebook.com/people/Rosanna-Kelly/61555577057075/

Instagram: https://www.instagram.com/rosannakellyy/

Spotify: https://open.spotify.com/show/19CJJQoipWGThc6Vxna25t?si=8ac56e406eb94587

Especialista del Episodio

Buenos días, buenas tardes, buenas noches. Bienvenidos al podcast Charlando y Conectando. Hoy está con nosotros un especialista, bueno, les voy a decir porque así estamos empezando en todo tipo de constelaciones familiares. Ahorita nos irá platicando porque yo no las conozco todas. Eh, tenemos a Dení leyendo con nosotros. Ella es psicóloga, es es eh tiene una maestría en desarrollo humano, es especialista en gestal, en terapia sistémica y obviamente en el tema que vamos a platicar el día de hoy, constelaciones familiares. Bienvenida, Denis. Muchas gracias. Muchas gracias. Muchas gracias. Es un gusto tenerte hoy aquí y hay muchísimas cosas que quiero preguntarte. Me encanta el tema del cual vamos a platicar, eh, pero lo primero que quiero saber es qué te llevó a interesarte en este tema de constelaciones familiares. Bueno, yo tengo 53 años, hace 17 años que vivo acá en México y desde que soy chica, desde que tengo 19 años, que siempre estoy interesada en en la psicología y en todo lo que sea como encontrarnos y en la evolución de los seres humanos y en y en tratar de estar mejor con todas las historias y todas las cosas que nos fueron pasando en nuestra infancia y en nuestra vida. Y cuando llego a México, cuando llego a México, después de muchos años de estudio allá en Argentina y mucho análisis personal también, eh sigo estudiando acá en México. Apenas llego encuentro gente y sigo eh trabajando en mi desarrollo personal y como profesional y estudiando acá en México. Y una de las maestras que tuve me dijo, «Tú deberías ir a constelar.» Y yo decía, «Ay, no. ¿Qué es eso de contarle tu historia, de contarle tus miserias a una persona, a una persona que no conoces, a encuerarse el alma adelante de un grupo de 30 personas que uno no conoce, que me van a juzgar, que qué vergüenza, que qué pena. Entonces, al principio dije, muchas gracias, pero no. Y después, en un momento dije, «¿Sabes qué? Voy a ir, voy a ir.» Y cuando fui, eso fue un parte aguas en mi vida, porque yo sentí, yo traía mi tema más fuerte era un desorden sistémico. Ahora, si querés lo lo vamos Sí, lo vamos a hablando. Entonces, lo que yo sentí era que fue que en ese taller de constelaciones familiares, en ese taller grupal, yo realmente me metí como en en lo más profundo de cuál era mi tema. Y no solamente que alguien me lo interpretaba o que yo lo veía, sentí que algo me atravesó y que se me conectó la cabeza con el cuerpo. O sea, como que pudiste entender a lo mejor por qué te muchas cosas de tu historia que a lo mejor no habías entendido. Lo entendía intelectualmente. Yo sabía más o menos cuál era mi tema, pero nunca eso, ese entendimiento me había atravesado el cuerpo de esa manera. ¿Viste? Cuando enterape algo te cae el 20 y decís, «Ya lo vi, ya lo vi y ya no puedo no verlo.» ¿Entendes? Ya ahora el camino es puro para adelante, ya no es más para atrás. Eso fue lo que sentí. Sentí que la sesión esa de constelaciones familiares había equilibrado, no me acuerdo la palabra, no me sale, a como uno o dos años de terapia profundo. Okay. Equivaldría. Equivaldría ahí, equivaldía. A ver, ya empezamos a hablar de esto y a lo mejor mucha gente que nos escucha o que nos ve entiende o no sabe qué es una constelación familiar. ¿Me podrías explicar así como con detalle qué pasa o qué sucede en un taller, como tú le llamaste ahorita, de constelación familiar? Bueno, primero lo que estaría bueno que expliquemos es qué es una constelación. Una constelación. Una constelación es una herramienta terapéutica que creó un señor que se llamaba Ver Hellinger, un señor alemán que era un sacerdote, donde se trabaja todo lo que son las dinámicas familiares, donde vamos a ver cuál es el nudo, cuál es la dinámica oculta, cuál es lo que nos está impidiendo fluir en nuestra vida hoy. como mirar la raíz las raíces de todo lo que de todos nuestros problemas hoy. Ahora verme te ahorita dices eh y tú estudiaste en con en Alemania, ¿no? Con Sí, sí. Eh era sacerdote. Él era sacerdote. Sí. Muchas veces se tiene esta creencia que si la energía llega a ti de la de tu mamá, de eh y está fundamentado en un sacerdote, creado por un sacerdote, eh eso a mí me llama un poquito la atención. ¿Qué me podrías decir como al respecto? Él cuando él es sacerdote, cuando empieza es teólogo y es pedagogo. Con esta formación él se va a Sudáfrica a trabajar con los UES y él durante muchos años trabaja con ellos y él se da cuenta, él se hace esta pregunta de cómo puede ser que esta gente tenga muchos menos problemas de todos los problemas que tenemos nosotros allá en la otra parte del mundo. Entonces empieza a prestar atención y lo que descubre es que ellos honraba mucho a sus ancestros. Okay. Entonces él sigue trabajando con ellos y de repente vienen vienen unas personas a capacitarlo y le hacen una pregunta que para él fue un parteaguas en su vida y le preguntan, ¿qué es más importante para ti? ¿Los ideales o las personas? ¿Y qué contestó? deja el sacerdocio. Ya sabemos evidentemente lo que contestó. Para él eran más importantes las personas. Entonces él deja el sacerdocio, vuelve a Alemania y ahí empieza a estudiar y se hace psicólogo. Se hace psicólogo, se hace psicoanalista, estudia psicoterapia gestalt, estudia psicoterapia sistémica, estudia terapia familiar, estudia PNL, programación neurolingüística e hipnosis erxoniana. Y está muy basado también eh esto de las constelaciones familiares en análisis transaccional, que también es conocido como análisis transpersonal. Entonces, de él de ahí él crea esta técnica, esta herramienta que mucha gente dice que es una filosofía de vida. Yo lo repetía mucho porque es verdad, yo elijo vivir de esta manera con esto que ahora vamos a ir viendo, pero Sofie Hellinger, que es es su compañera de vida, él ya falleció y es con la que en Alemania uno nos vamos, nos seguimos actualizando, ya sea en Alemania o por Zoom. Yo me actualizo con ella mensualmente por Zoom y una vez al año voy a Alemania. Ella la última vez en Alemania, el año pasado, dijo, «Esto no es una filosofía. Ahí me sacó de onda y dije, ¿cómo? ¿Cómo? Y tantos años aquí. Claro, claro. Porque en realidad las constelaciones eh tienen tres pilares fundamentales, que es el el orden y la jerarquía. Es todos tenemos derecho a pertenecer, la pertenencia y es que tenemos que tener un un equilibrio en todos nuestros vínculos entre el dar y el tomar. Okay. Entonces, esos son los tres pilares de esta filosofía o o de esta técnica donde vamos a entender por qué pasa todo lo que pasa y donde vamos a ir acomodando, ¿no? Y llevando como nuestra vida desde ese lugar. Ahora, ¿y por qué este tema de no constelaciones familiares? ¿Por qué el tema de la familia? O sea, todos venimos de alguna historia y muchas veces no todos conocemos nuestra historia y yo creo que ahí también eh sucede que entonces no entendemos por qué somos de determinada manera o por qué reaccionamos y de repente es que es que eres idéntico a tu abuelito, a tu y a lo mejor tú ni conociste esa persona, pero estás repitiendo las mismas acciones. Eh, ¿qué tiene que ver todo esto con el tema que estamos platicando? Eh, Hellinger hablaba de que todos tenemos derecho a pertenecer y todos somos formamos parte de nuestro sistema familiar y en ese sistema familiar, como todos formamos parte, todos tenemos derecho a pertenecer ahí. Entonces, como los de atrás que estuvieron antes tienen que ir atrás y nosotros vamos adelante, que esto es de lo que habla el orden, ¿okay? Lo que no miramos ahí atrás o lo que juzgamos puede ser lo que más repetimos acá delante. Acá voy a empezar a sacar. Además, no saben cuántas cositas bonitas tenemos para que a mis monitos acá vamos a a que va a ser un poquito más fácil de explicar. Entonces, si la abuela, por ejemplo, entonces si la abuela, por ejemplo, no se pudo quedar, no se pudo quedar y se corrió en desde ese lugar de mamá, quizás mi mamá sí se pudo quedar conmigo, pero si yo no honro a esta abuela sin juzgarla porque no se pudo quedar, lo que puede pasar Es que cuando yo sea adulta, ahora me puse como chiquita, ¿no? Cuando yo sea adulta, yo no me pueda quedar presente y disponible para mis hijos. Entonces, lo que pasa es que repetimos ese patrón, el destino de los que estuvieron antes. Y esto se llama lealtad, porque lo repetimos por amor, porque gracias a esta abuela que se quedó lo suficiente para que naciera mi mamá y para que después naciera yo, gracias a esta abuela la vida continúa. Y entonces yo a través, por ejemplo, de este ejemplo, yo voy a poder sanar mi relación con mi abuela o mi relación con mi hija o a través de honrar a mi abuela, como tú decías, yo sano esa relación con mi hija. Hay una fórmula no mágica, es una fórmula que es mirar, reconocer, agradecer y honrar. A ver, repítanosla. Mirar, mirar, reconocer. agradecer y honrar. Entonces, yo miro el destino de esta abuela sin juzgarla. Yo lo miro y agradezco que gracias a que se quedó lo suficiente, yo hoy sigo en la vida y no estoy juzgando por qué no se pudo quedar como una mamá presente, porque quizás acá atrás tampoco se pudieron quedar o no sé lo que quién soy yo para juzgar a esta a esta persona. Qué bueno que no exige otro camino de no continuar con el embarazo, que es un Camilo que también se puede elegir. Entonces, qué bueno que se quedó lo suficiente. Y a través de esta constelación yo voy a sanar. Entonces, a través de la es lo que tú comentabas en tu caso, que de repente te cae te cae el 20. A través de la constelación yo voy a mirar voy a mirar dónde está el nudo, dónde está mi nudo. Voy a mirarlo. Después, una vez que lo miro, esa imagen interna mío, el pasó, no lo voy a cambiar. El pasado ya está, pero yo voy a generar una nueva imagen interna dentro de mí de alguna forma entendiendo qué pasó acá atrás. Y al entender qué pasó acá atrás, entiendo quizás qué le pasó a esta, sí sé la información. Ahora vamos a qué pasa si no sé, ¿entendés? Yo genero una nueva imagen interna. Entonces, con esa nueva imagen interna ya puedo ir a la vida con más fuerza. Por supuesto que lo que yo digo siempre es que las constelaciones son una maravilla y son una herramienta que vamos al hueso y que lo vemos. Ahora después tenemos que seguir haciendo nuestro proceso terapéutico con lo que a cada uno no le resuene, le gusta y le divierta como para acomodar todo esto que vi, porque esto no es mágico, no es que voy una constelación, ya lo vi, divido, se acomodó, se sanó, ¿no? Y no crees que pasa mucho eso que voy a ir a constelar y van constelan y creen que ya ahí acabó el trabajo. Sí, sí, sí creo, pero yo tengo la responsabilidad de claro de decirle a la gente, esto no es mágico, esto es parte del proceso de evolución y terapéutico y de preguntas personales que tenemos para para seguir creciendo como seres humanos en nuestra vida. Imagínate que algo sea mágico y ya lo acomodé. No, no. Ahora, a ver, dime. Eh, yo nunca he constelado, por eso a lo mejor las dudas, o sea, ah, pero bueno, entonces por eso y creo que a lo mejor mucha gente tampoco ha constado y los que ya constelaron, pues lo van a entender más fácil. Yo llego a constelar, va a haber un grupo de personas que me van a apoyar o cómo se cómo se organiza. Eh, vamos a a quién participa quién participa en ese espacio que vamos a compartir y nada más constela uno o constelan varios. O sea, ve cuántas preguntas te estoy haciendo porque de verdad eh yo te voy a tratar de y si me olvido de algo, me decís y retomamos. Entonces vamos a usar los muñequitos ya que los traje. ¿Okay? Entonces, por ejemplo, este es el grupo que nos esté oyendo y nos esté viendo. Tenemos como dos cu 6. Un grupo en círculo. Un círculo. Grupo. Un grupo. Exacto. Sí. Y acá está la persona y estoy yo que soy la consteladoradora. Esto esto pasa en una sesión grupal. Después vamos a la sesión individual, que ya sé puede ser presencial o en línea. Entonces, en un grupo lo que pasa es que está la facilitadora, está la consteladora y está la persona que se escoge del grupo. Este señor quiso pasar a poner su tema. Entonces yo le pregunto, «¿Cuál es tu tema? ¿Cuál es tu tema? ¿Qué te gustaría mirar?» Y este señor por ahí me dice, «Tengo un tema con mi abundancia. Okay. Entonces, no le voy a preguntar demasiado porque no es una terapia de grupo, no le voy a preguntar demasiado, le voy a preguntar cosas puntuales, muy puntuales. ¿Desde cuándo? Por ahí si es un tema de abundancia. ¿Desde cuándo tú sientes que tienes problemas con tu abundancia? O le puedo preguntar cosas, cuéntame cosas que hayan pasado muy trágicas en tu familia respecto a eso. Respecto a eso o no. Puede ser eh que el abuelo se murió muy joven, eh que hay locura en el sistema, que hay muertes, que hay accidentes, que hay asesinatos, que hay muertes de niños. Estoy buscando como cosas graves y muy traumáticas en el sistema. Entonces, con esta información que él me da, muy breve, cuanta más información me dan, más me mareo, porque yo en mi cabeza voy abriendo hipótesis. Entonces, cuanto menos información es mejor. Yo con la información que él me da, yo genero mi hipótesis. Por eso digo que esto es una herramienta terapéutica y que esto no tiene que ver con magia. Yo genero mi hipótesis en mi cabeza. Entonces, como mi hipótesis le digo, «Bueno, ahora vas a escoger alguien que te represente a ti y alguien que represente tu abundancia.» Entonces este señor se acerca y dice, le dice, «A este, te pido por favor que me representes a mí.» Y lo coloca mirando para acá. ¿Okay? Y después pues le dice, «Te pido por favor que representes a mi abundancia.» Y eloja elige a esta y la escoge mirando acá para acá. Ah, él él dirige la mirada, o sea, él me muestra. Okay. Así es. Él me pone a los representantes y me muestra cómo él los exactamente cómo él lo está sintiendo en el cuerpo y cómo él lo está colocando. Y a través también de la ubicación, esto se vuelve muy interesante porque a través de la ubicación tú vas viendo la relación a lo mejor de la persona con la abundancia, si la pone cerca, si la pone lejos y está de espalda, como tú me estás diciendo ahorita. Esto es puro fenomenológico. Sí, es puro fenomenológico. Es lo que me está mostrando el cuerpo. Entonces, yo a estas personas que están representando les pido por favor que se vacío lo que traen de ellas y que se pongan a servicio de esta persona que está poniendo su tema. Entonces acá van a empezar a pasar cosas. Entonces, por ahí la abundancia se voltea y lo mira. Por ahí se le acerca, por ahí se quiere ir, por ahí se aleja, por ahí se mira para acá, se se va moviendo. Entonces, todos estos movimientos es información, es información que me está diciendo, «A mí tu hipótesis va bien o tu hipótesis por ahí no es.» ¿Entendés? Entonces yo ahí depende lo que él me dijo y como yo voy sintiendo, ahí empiezo a poner más gente que represente. Y el tema de abundancia seguramente voy a poner a la madre. La la madre representa la abundancia, la buena salud y la pareja. El padre representa el éxito en el mundo, los límites, la fuerza, la dirección. Obviamente que que esto no se puede generalizar, ¿no? Cada caso es un caso. Sí, siempre, por supuesto, pero más o menos ahí es a donde me va mostrando y donde se termina de generar esta imagen de solución, donde él termina después de frases y de todo lo que pasa en la dinámica, él él termina mirando hacia el futuro, hacia la vida y quizás con su abundancia al lado. Sí, de la mano. La abundancia es mi termómetro. Yo lo que voy haciendo hace que esta que representa la abundancia se me acerque o se me aleje. Si yo digo una frase que él le le digo a él, «Dile a tu mamá, qué sé yo, prefiero no tener abundancia antes que tomarte. Si la abundancia se me acerca, yo sé que voy bien. Si la abundancia se me aleja, por ahí no es. Me falta algo más. Hay que buscar por dónde, hay que buscar siempre con una hipótesis en la cabeza. Hay veces que sí, digo, la verdad es que hay casos que digo, «Acáí no tengo idea, ¿eh?» O sea, que sí te Sí, hay casos que digo, la verdad no sé por dónde empezar y pruebo, quizás lo pongo solamente a él, digo, bueno, búscame a alguien que te represente a ti y lo pongo solamente a él y con la información que me da él, hacia dónde mira, si mira, si no mira, cómo respira, cómo están las manos, cómo están los pies, qué hace, qué no hace, con esa información ahí ya me da. Ah, bueno, a ver, voy a probar esto y ahí ya Tuki. Ahora, ver, se me hace importantísimo tu papel y creo que aquí valdría la pena hacer como un stop para realmente el día que alguien quiera constelar, busque una persona que esté capacitada realmente para saber y que creo que es lo que a veces pasa, que si llegas con una persona que no tiene la suficiente preparación o está lo suficientemente preparada, ¿cómo vamos a constelar? ¿Qué va a pasar en esa constelación? Entonces, creo que es una recomendación que siempre cuando vayan a constelar, pregunten con quién van a la formación y con quién van a constelar. Esa mesa. Quería hacer ese paréntesis y después tú aquí estás poniendo a lo mejor y cuando el problema es realmente de uno o siempre viene de alguna manera en esta parte de sistema y por eso tengo yo ese esa situación, ¿no? Para no llamarle problema. siempre viene de nuestro sistema familiar. Siempre, siempre, siempre, aunque tú creas que no, aunque tú creas que no. Y ahí a lo mejor lo puedes descubrir, que eso también se me hace muy fuerte, porque tú crees que eh todas esas decisiones que muchas veces tú tomas en esta libertad que tenemos, ¿son absolutamente tuyas o el sistema alpica un poco? Es que no tenemos libertad, no hay No, bueno, nos va a acabar hoy. Sí, ya va a salir aquí. No, creemos que somos libres. A ver, explícame. Claro, creemos que somos libres. Lo que pasa es que eh no somos muy libres porque estamos afectados por todos los que estuvieron antes. No somos tan libres como creemos. A ver, vamos a seguir mostrando. Tenemos muchas cosas heredadas. Muchas, muchas cosas heredadas. nos afectan siete generaciones atrás. Siete generaciones, sí. Y si por si, bueno, ya ni para qué hacemos. Sí, sí. No, ni siquiera necesitamos la cuenta, pero ya de por sí, eh, de por sí está papá y mamá. Este es el buen orden. Papá y mamá. Eh, la hija a partir de los 21 años va hacia delante. Eso es. Va hacia delante. Los padres tienen que darle la bendición, que a mí la mexicana me encanta. Le damos la bendición. mexicana, le decimos, «Ya es suficiente, todo lo que te di, ya te lo ya todo lo que tenía te lo di. Acá sigo disponible con mi bendición, la damos vuelta, la giramos al mundo y le damos su empujoncito a la vida a partir de los de 21 años. Mamá está afectada por su mamá y por su papá y papá está afectado por su mamá y por su papá. Entonces, en realidad, mamá es así porque tuvo una mamá y un papá. Sí. Sí, correcto. Papá es así porque tuvo una mamá y un papá así. Entonces, yo qué voy a hacer así porque nací de un huevo. Sí, ¿no? Claro. Tienes una herencia emocional. Hay una herencia de dicen que las constelaciones no están comprobadas científicamente. Cada vez eh lo que no se puede comprobar es el campo mórfico, pero en realidad cada vez eh la eficacia ya se ve años luz de que esto sí funciona, pero cada vez ya están haciendo más estudios donde el trauma se pasa de generación en generación. Hay un estudio refamoso con toda la comunidad judía, de toda la comunidad, de toda la gente que estuvo en el holocausto y hay un montón de libros escritos que hablan de esto, como ese trauma de la gente que estuvo en el holocausto, que sobrevivió y por supuesto no pudo hablar jamás de semejante dolor porque debió de haber sido terrible. Entonces está comprobado como las como las generaciones que vinieron después repitieron de alguna forma el trauma de los que pasaron la gente con la guerra en el holocausto. Y ese patrón que tú comentas, entonces de alguna manera se empieza a repetir, pero no exactamente igual o sí igual y y es un patrón que de alguna manera yo tengo de manera inconsciente o sí consciente, eh, o es diferente o puede haber de se llaman lealtades. Esta estos patrón est estos traumas, vamos a ponerle estos traumas heredados se llaman lealtades. Las lealtades pueden ser visibles o invisibles. La mayoría de las veces las lealtades son invisibles. Entonces, por ejemplo, una mujer de 30 años, no más te puedo hacer una interrupción ahí. O sea, si es invisible, no está en conciencia, ¿no? Okay. Y visible, estoy consciente y estoy consciente y lo sigo repitiendo. Hay mucha gente, muchas mujeres que vienen y me dicen, «Todas las mujeres de mi clan están todas sin pareja. y yo estoy sin pareja, entonces estoy segura que hay algo, hay una que estoy repitiendo de ahí atrás. Eso es algo que está visible, hay que descubrir ahí atrás porque por ahí ahí atrás hay algo invisible, pero lo que la persona más o menos ya se dio cuenta. Te voy a poner otro ejemplo. Una mujer de 30 años en una lealtad invisible, una mujer de 30 años que hace un cáncer de mamá. Entonces, eh esto es un, de hecho, es un es un caso que que un libro muy famoso. Esta mujer hace un cáncer de mama a los 30 años y la mujer cuando cuando ella empieza a trabajar con el terapeuta, con el psicólogo, se entera y se da cuenta de que su madre había muerto de cáncer de mama los 31, 32. Entonces ella por amor ciego, por esta lealtad invisible, estaba repitiendo ese mismo destino y estaba queriéndose morir a la misma edad en que su mamá se murió. Ella descubre esto, se cura del cáncer y sigue tomada a la vida. Entonces, si tú reconoces esa lealtad, eh la sanas y ya no se sigue repitiendo, o sea, ya no va a haber de cuenta esta generación de esta de esta chica que comentabas de 30, sí se dio cuenta, la trabaja, la sana, y pudo seguir en la vida y entonces la hija de esta chica de 30 ya no va a tener esa, ya no va a repetir eso, ya hay conciencia en el sistema. Ahora, esto no cura el cáncer, ¿no? Aclaremos porque Claro, esto no cura el cáncer. Por supuesto que hay gente que su destino es morir y se van a morir, hagan lo que hagan. Sí, sí, sí, sí. Porque si no lo ponemos en un modo medio Dios que no está bueno. Okay. Ahora, a ver, muchas personas eh no creen situaciones que se han dado en la familia y las bloqueas a lo mejor o no las quieres ver. Esto te va a ayudar a de verdad desmembrarte para que tú puedas hacer ese trabajo interno. Hay gente que hace falta. Lo que te lo que entiendo lo que estás diciendo es que hay gente que excluye excluye si el abuelito. Claro, si por ejemplo el abuelito no se pudo quedar, no se quedó y abandonó y ya nadie del abuelo. ¿Quién sabe qué pasó? El abuelito está excluido. El abuelito está excluido, ya no pertenece, no se nombra al abuelo, quizás porque fue doloroso para la abuela, por un montón de cosas. El abuelo está excluido. Entonces, como en el sistema tenemos derecho a pertenecer, lo que puede pasar es que la descendencia puede repetir el destino del excluido. Entonces, o abandono o me abandono. Abandono. O el hijo puro hombre que no se pudo quedar, que no se puede quedar como el abuelo. Y no sabes por qué y no entiendes por no saben por qué. Pero los excluidos no son solamente los que abandonan o los que no se portaron tamban bien. Los pícaros le digo yo, porque no juzgamos. Los excluidos son un bebé muerto que generó un dolor tremendo en la madre y que la madre no puede hablar de este bebé porque es un dolor. Entonces, un bebé muerto puede ser un excluido. Una abuela que se murió en el parto puede ser una excluida. La locura en el sistema puede ser excluida porque antes daba mucha vergüenza. Un suicidio puede ser alguien que excluimos porque decimos, «Ay, no, qué pena. ¿Cómo vamos a contar que el tío se suicidó?» Entonces, el tío se murió. ¿De qué? No sé, no sé, no sé. Y después acá adelante hay un descendiente que siente que se quiere matar. Entonces, cuando esto sale a la luz, se genera una conciencia en la descendencia y de alguna forma se empieza a tener una nueva imagen interna y se va como limpiando, aceitando de alguna forma y siendo un poquito más libres. Claro, claro. Ahora, a ver, en esta en este trabajo, la persona que va y con Stela, eh, pongamos otra vez el caso de la chica de 30 años, pero tiene todavía padres. Cuando ella constela y saca la luz o hace en conciencia esta situación, también el beneficio va a ir para los que están arriba. Sí, se llama resonancia. Ah, okay. Cuando tú trabajas, la sanación resuena para arriba, para atrás, ahí para los que estuvieron antes, para los costados, para los hermanos, Y para la descendencia, para nuestros hijos. Entonces sí tiene un trabajo de resonancia y cuando estamos en el taller grupal, cuando estamos trabajando en el grupo, si está pasando uno, si pasa uno solo, sanamos todos. Yo también viene eh porque ese trabajo de este está resonando en todo el grupo también, aunque sea algo ajeno 100% que que uno piensa, lo mío nada que ver y tenés una introspección y tenés como algo tan profundo que te está pasando con el trabajo del otro que hay algo tuyo ahí también que por ahí ni te enteraste, pero por ahí estás sanando un abuso de un tío, un ancestro, algo ahí atrás que ahí está, por más que vos no lo sepas. ¿Y por qué? ¿Por qué pasa eso? por la resonancia, porque en realidad nosotros estamos trabajando como un con un campo mórfico. Cuando se arma este semicírculo, lo que pasa es un campo mórfico donde todos estamos conectados energéticamente con todos. Es la idea del inconsciente colectivo de Jung, donde todos estamos conectados con todos. Entonces, esa es la resonancia que empieza a sanar, a generar una satisfación. A mí nunca me llega un caso que no tenga nada que ver con mi historia. De hecho, mi gran historia es el desorden sistémico. A ver, ahí empezamos y ya no la escuchamos. Claro, mi gran historia que yo sané a través de esta herramienta, por eso me me fascinó y me metí tanto y y y sigo estudiando y sigo actualizándome porque realmente para mí es un placer, a mí me gusta de verdad. Y eso es lo que yo sané a pesar de todo lo que venía trabajando, estudiando y demás, acá lo sané gracias a esto. Entonces, a mí me llegan un montón de casos de desóres. Claro, tengo una maestría en desóres. Ahora, hay una cosa, la maestría personal del de la historia mía con mi familia, ¿no? y te han llegado a lo mejor muchísimos casos, un caso así que te haya sorprendido, que tú hayas que no te lo hubieras esperado en esto, que tú empiezas a entender y a comprender cómo se está conformando esa constelación. Eh, ¿nos lo podrías compartir? Sí. Eh, mira, hay varios casos que a mí me atravesaron. Sí. Eh, una vez trabajé por Zoom con un chico de 30 y pico de años que fue antes de pandemia, no trabajaba por Zoom, trabajaba por Skype. Antes de pandemia trabajaba por Skype. Y y este chico venía a trabajar, se sentía muy culpable. Su tema era la culpa. Él se sentía muy muy muy muy culpable. Y en la primer capita de esa culpa había una lógica porque la había tenido, él había vivido en Europa, hoy vivía en Centroamérica y había tenido una novia durante muchos años que la había dejado porque había conocido otra chica y había sido papá hacía muy poquito con esta chica nueva. Entonces, la primer capita de esta culpa era como haber dejado el abandono de esta chica y demás. Y yo decía, «No, obviamente acá hay algo más.» La primer capita, sí, pero acá vamos, vamos al al fondito. Sí, sí, sí, sí, sí. Entonces le empiezo a preguntar, a preguntar, a preguntar y resulta que su papá había sido sacerdote y su mamá había sido monja. Y él sí lo tenía en conciencia. Él sabía, él sabía, no lo tenía consciente y lo que descubrimos juntos era su mamá. Eh, había dejado de ser monja. lo había cuidado a él toda la vida como pudo. El papá no había dejado de ser sacerdote. La madre le había dicho que su papá había sido un guerrillero y que se había muerto en la guerrilla. Nunca le había dicho la verdad. Y hacía poquito le había confesado la verdad. Él había ido a buscar a su papá y no lo conoció. Su papá ya estaba muerto y había sido sacerdote toda su vida. Pero su padre venía de una familia de siete varones. de muchísima pobreza y donde los siete varones habían sido sacerdotes. Pero los siete varones habían sido sacerdotes porque si no los metía su mamá en la iglesia se morían de hambre. Entonces, imagínate la culpa que debió de haber sentido su padre sacerdote en saber que tenía un hijo y que él no había podido estar en en para acompañando al hijo y de la culpa de no haber podido ser su padre, porque Dios le había salvado la vida de morirse de hambre. Entonces este hombre manejaba, la abuela, la abuela la culpa de haber dejado a los siete hijos, ni siquiera me fui más para atrás, no me fui más para atrás, pero esta culpa, lo que descubrimos juntos, era que él sentía esta culpita por lo que le habíao dicho esta chica y demás, pero él estaba cargando una culpa que no lo dejaba vivir. Entonces, esa culpa no era toda de él. Y trabajamos en con amor y sin enjuiciar regresar esa culpa de donde realmente venía y que él se quedara con esta culpita que le tocaba. Pero con esa culpita se puede vivir, con la otra es mucho más pesado. El cambio y la luz de esta persona impactante. Entonces eso eso fue uno de los casos. Tengo un montón de casos que me impactaron, pero eso fue uno de los casos que a mí más me impactó. Y después otro caso que me costó mucho, mucho, mucho fue en un taller grupal una mujer que se le había muerto su hijo en un accidente cuando tenía 16 años y en ese momento mi hijo tenía 16. Y tú conectaste y yo dije, «Dios bendito, sácame de acá.» Sí, yo en general, te voy a ser superhonesta, en general ahora hago estoy haciendo talleres íntimos solamente ya no estoy queriendo hacer talleres tan grandes. Hago íntimos de 10 y hago que las 10 las 10 personas pasen. Siento que que es mejor el chiquitito que el tan grande. En ese momento estaba en uno grande, entonces iba escuchando los temas, iba eligiendo. Entonces, cuando hago la ronda y esta mujer dice cuál es su tema, yo interiormente dije, «Ni loca la hago pasar el siguiente.» Realmente te soy honesta, dije, «Ni loca.» Y bueno, y seguí, empecé a trabajar, tuqui tuqui tuqui tuqui tuqui tuqui. Vengo del break, la miro, le dije, «Tú ven.» Sin darme cuenta. ¿Viste cuando hay algo de nuestro ser superior? Y cuando se sentó al lado, la miré y dije, «Dios, ¿qué hice? Me tiré un tiro en los en los pies yo y dije, bueno, acá yo siempre antes de empezar pido a mi guía, a mi ser superior, que me guíe para hacer el mejor trabajo y para que pueda ayudar a la mayor cantidad de gente posible. Entonces, bueno, dije, bueno, si yo sin darme cuenta le hice pasar es porque por acá es. Entonces empiezo a trabajar y sí, fue muy duro. Fue muy duro, muy duro. Yo tengo una técnica cuando me estoy involucrando mucho y me está angustiando lo que está pasando, doy un paso para atrás y me centro, vuelvo a mi centro, vuelvo a mi centro. En un momento me fui tanto para atrás que siento en la espalda la pared de la puerta, ya no podía salir. Ya me hacia dónde corro. Entonces ahí me da me di cuenta, me vuelvo a sentar, vuelvo a decir, «A ver, como que vamos, hay que ayudar esta mujer.» Entonces ahí volví y ahí como que pudimos hacer este movimiento de esta esta nueva imagen interna y ella se pudo parar porque van sucediendo cosas que nos van diciendo, «Vamos bien, vamos mal, ¿no?». Entonces ella se puso se pudo parar, se pudo despedir del hijo, pudo agarrarse a la vida, pudo mirar a los otros hijos que le quedaban vivos, pero eso para mí fue como uno de de un caso muy difícil. Ahora, ahorita ahorita que lo contaste y todo lo que vi en ti, hay un desgaste fuerte también en la persona que participa en la constelación. Sí, sí. y tiene que estar en presencia absoluta para ir viendo a todos los detalles que están, porque si no creo que la constelación a lo mejor digo tendrá sus frutos, pero no eh de la manera que si tú estás eh observando y pudiendo captar cada detalle. Hay que estar muy presentes. Hay que estar muy presentes y muy atentos a lo que va pasando en la persona y a lo que y a lo que va pasando en el grupo también y a lo que nos va pasando a nosotros como seres humanos, ¿no? Porque acá tampoco se vale inventar nada. Yo no invento porque por digo, ay, hay veces que vienen y me dicen, «No, porque me dijo una consteladora que yo había tenido una hermana gemela. Entonces ahora, qué sé yo, no importa. Eso te lo dijo un médico, obstéra de tu mamá, como que como que a mí como que no se puede inventar. Yo hay veces siento cosas, hay veces que hay secretos y hay veces que yo digo, «Uy, seguramente acá hubo una violación, seguramente acá hubo un abuso, pero qué sé yo si eso no es mío, entonces no lo lo voy a abrir ahí, ¿no?» Y no te consta, no tienes los elementos. No, no puedo inventar. No puedo inventar. Entonces, cuando siento que hay algo, que hay algo más que hay que mirar y no sé qué es porque la persona no lo sabe y yo no puedo inventar, pongo alguien que me represente el secreto. Entonces, no necesito saber qué es, no necesito ponerle de mi cosecha o que la gente que va como las veo que van mirando y van como creando sus propias conclusiónal. Pero entonces yo digo, yo no, no quién soy yo para inventar algo. Entonces ahí pongo alguien que represente el secreto y esa persona ya me va a dar información y yo voy a ver si el que está trabajando ahí, el que está representando, le hace sentido eso o no. Y no necesito saber cuál es el secreto. No necesito saber. Eso es chisme. Sí. No, no, no me interesa. Acá no somos chismosos, acá ponemos representantes y a tu primer pregunta que ahora volvimos. Cuando no hay nada de información. Sí. Cuando no hay nada de información, cuando no hay nada de información, se equivo Sí. Sí, la vida porque la vida viene de esos dos, nos guste o no, los conozcamos, no los conozcamos y esos dos tienen dos más y así sucesivamente para arriba. Entonces son constelaciones que se llaman constelaciones ciegas. componer a los que pertenecen al sistema y que se me hacen movimientos y que nadie diga nada, mientras que a mí la persona que está representando me diga y yo vea que ay, no sé qué pasó, pero me siento mejor, ya la hicimos. ¿Qué tipo? Ahorita qué es ese soy corporal, ¿no? Pero me encanta porque pues soy psicoterapeuta corporal también. ¿Qué tipo de transformación experimenta una persona después de constelar? Mira, después con celar siempre que se van me dicen, «Estoy reventada, no puedo más.» Esto es muy fuerte. Esto es muy fuerte. Pero a ver, lo que estás diciendo es muy muy gráfico también, o sea, me voy llena. Claro. Sí, sí de no sé qué a lo mejor y todavía no le pongo el nombre y no lo acomodo. lo tengo que Y es lo que creo que nos llevamos de tarea a terapia. Exactamente. De que todo esto que estoy borbotoneando, ¿cómo lo acomodo en mi ser? Entonces, así se va una persona después de constelar. Mira, mi experiencia es que toda la gente en general se va se van muy contentas. Hay veces que se van con dolor de cabeza, hay veces que se van confundidas porque hay mucha gente que necesita ponerle demasiado cabeza y que está un poquito más desconectada con el cuerpo y necesita entender de acá. Y hay veces que el cuerpo nos está mostrando que el cuerpo ya entendió. Pero tú todavía no. Pero tú todavía no. Por eso es importante que durante tres semanas después de haber ido constelar, no se lo cuentes a nadie porque tu alma vio. Entonces necesitamos tres semanas para que el cuerpo y esta cabeza logre acomodar lo que tu alma ya vio. Y esta es la eficacia. Hay veces que no entendemos. Yo cuando empecé a trabajar en mi propio proceso hice una constelación, no me acuerdo de nada, no me no no tengo como pantallazos, no me acuerdo, no entendí, no sé, pero se me pasó, fue eficaz, me sirvió, me funcionó. Entonces, si no me acuerdo, para qué me voy a meter ahí a chumear, no me importa, algo se acomodó. Es que ahí cabe como eh cuando cuando ya conoces tu historia a lo mejor, entonces dejas como de pelear con ella. Ya no hay necesidad de que yo esté enfrentándome todo el tiempo porque ya entendí esa historia. Y cuando estamos nuestro modo niño con nuestras expectativas muy altas, ahí es a donde la gente se va un poquito más disconforme, que gracias a Dios me pasa muy poco. En general la gente se va como muy contenta de la sesión individual y de los talleres a pesar que haya cosas que no les gusten, ¿eh? No, que eres un encanto, como se van a ir, o sea, no. Bueno, pero vienen a trabajar, vienen a trabajar. No importa que si un encanto no viene a trabajar y hay cosas que al otro no le gusta. Claro. Ahora, dime una cosa, ¿eh? ¿Es recomendable constelar con algún pariente con la que mamá vamos tú y yo o con el hermana o el hermano? No, no, no es conveniente. No, no, porque la constelación es solamente para los adultos. Los niños no pueden constelar. Si hay un adulto que vi ¿Por qué? ¿Por qué no pueden constelar? porque no tienen la capacidad, ¿no? Porque para eso están los adultos, porque si yo tengo un hijo que tiene menos de 21 años y está teniendo un problema, los chicos son muy amorosos y ponen el cuerpo por los padres. Entonces ahí necesito que venga la mamá o el papá o los dos. No necesito que venga el niño. El tema lo puedo acomodar con la madre o con el padre. Ya cuando el hijo, hay mujeres que vienen y me dicen, «Vengo a constelar a mi hijo.» Ah, sí. ¿Cuántos años tiene tu hijo? 44. no. Bueno, pero ahí tienes que hacer la claro, de inmediato. Claro, claro. Entonces es un tema de adulto. No necesito al niño ahí. Necesito que la madre se ponga ya en su buen lugar o que el padre se ponga en su buen lugar o que dejen de meter al niño eh en el medio de y un montón de cosas que pueden pasar. Entonces, por eso es solamente para los adultos la constelación, ¿no? Un punto importantísimo, ¿sí? No para los niños. Y me había preguntado otra cosa. Fam, la familiar, por ejemplo, cuando vienen, hay muchas mamás, hijas, que vienen, muchas. O me ha pasado familias enteras, eh, que vienen los cuatro, que viene mamá, papá y los dos hijos ya grandes. Entonces, lo que hago es cuando estamos en el taller, los hago que todos estén ahí juntos y cuando le toca a la mamá saco a los otros tres. Ah, no, sí, no pueden ser parte de No, porque lo que hacemos con el orden y la jerarquía es respetar los lugares de cada uno. Entonces, si yo como mamá de este grupo voy a trabajar mi tema y me sale un tema, estoy inventando, eh, sexual con una pareja anterior del papá, que esos también tienen derecho a pertenecer, ¿qué les importa a mis hijos? ¿Qué tienen que andar mirando? ¿Qué tienen que andar enterándose mis hijos sobre la intimidad mía de antes o mi intimidad con su padre? No les importa. Hay que cuidar a los chicos de esto porque esto lo que hace es que los chicos se nos desordenen, se pongan en lugares que no les toca. Ahora has comentado mucho, o sea, y desde tu caso, o sea, lo importante que es el orden y la jerarquía. Sí, son fundamentales acomodar bien como y me encanta desde como tienes ahorita aquí en la mesa acomodados tus muñequitos, o sea, ¿por qué es tan importante ese orden y esa jerarquía en nuestra vida? Okay, vamos a seguir usando más muñequitos, ¿no? Menos muñequitos. Muñequitos. Por ejemplo, el el tema del desorden tiene varias miradas. Entonces, está la hija parentalizada. Okay. La hija parentalizada es la que está cuidando o queriendo salvar o a mamá o a papá. Entonces, se pone en un lugar que no le corresponde. ¿De dónde viene la vida? De estos dos. ¿Con qué derecho? Esta se pone ahí atrás queriendo salvarlos. Es como que el río vaya como nadar en contra de la corriente. La vida va como el río para adelante. Los hijos parentificados van en contra, nadando en contra de la corriente, sacándole dignidad a estos dos, que esta la parió y esto y este puso leito. Algo hizo un montón, un montón. Sin este acá no somos estériles, ¿eh? Sí, sin el el hombre y no tiene que ver con acá ni feminismo ni machismo. Yo no entro, no tiene nada que ver con eso. Pero este es un hijo parentalizado. Entonces este hijo que está cuidando o queriendo salvar a mamá y a papá, después es una hija, después va a tener un novio. Sí. No va a tener un novio, un marido, lo que sea. Entonces este en vez de estar acá disponible en su familia actual, está está acá cuidando estos dos. No voy a estar cerca de ti. Entonces esto va a tener consecuencias porque la ley de la vida es que está se ocupe de sus propios hijos. Pero esta se está ocupando de papá. Exacto. Acá también puede haber un caso de de infertilidad, eh, ¿no? Y ah y está clarísimo el desorden, además. Exactamente. V, viste como se ve, por eso traigo la muñequita, porque se ve se ve literal porque pusiste a la hija atrás de los papás cuando tendrá que estar adelante y entonces al quitar a esa hija que ya era mamá, la niña y el papá se quedaron solos. Porque este está ocupándose de estos y y la cuando los padres nos dan la vida, nos dan la vida para decir, «Bueno, te doy la vida como la bendición a los 21 y adelante.» Y adelante. Obviamente que como mamá sigo disponible, obviamente que ahí estoy y si a mis hijos tengan la edad que tengan, el día de mañana les pasa algo, yo voy a estar para apapachar, para abrazar, para dar un consejo. Yo tengo 53 años. Eh, ahora me voy a tener que hacer una intervención muy chiquitita. Y mi mamá me dijo, «¿Querés que vaya a cuidarte?» Y yo, «Sí, mami.» «Sí, mami, pero claro, claro que sí. Qué rico que todavía está viva y que tengo la suerte de que pueda venir a apapacharme en una intervención.» Claro que se vale, porque a ver, en este orden mamá va a cuidar. Exacto. Esta no se vale que cuide, pero eso no es solamente no es solamente el tema el hijo parente parentificado. Hay veces que el hijo está triangulando de alguna forma, ¿no? Entonces, ve y dile a tu papá que me pague. Claro, porque no me ha dado. Ve y dile, ve y dile. Y ahí va la hija. rápida porque los hijos hacemos todo esto por amor. Claro, claro, claro. Para que todo funcione, además, ¿no? Tú ve y dile a tu mamá, ¿no? Tú ve y dile. Y por ahí esto viven juntos, ¿eh? Por esto viven juntos hace 40 años. Ni siquiera este año No, no, no. Ni siquiera, ni siquiera. O si no está la hija terapeuta, yo te sostengo. Yo soy tu pareja energética. También está el hijo hombrecito de la casa, ¿eh? Cuando mamá no le da lugar a papá y hay desorden y le da mucho lugar al hijo, este puede ocupar el lugar del hombrecito de la casa y este queda excluido aunque esté viviendo en la misma casa y no hay valor, no se respeta al varón, pero este es varón, ¿qué va a pasar después con ese varón? ¿Entendes? Y la jerarquía es lo mismo y este desorden. Y entonces la jerarquía tiene que ver con los que estuvieron antes. Tienen más derecho que los que están ahora. Tienen más fuerza que los que estuvieron ahora. Porque gracias a todos estos nosotros hoy estamos en la vida. Entonces a los que estuvieron antes los tenemos que honrar. se hayan portado como se hayan portado, porque la vida viene de ahí atrás. Entonces, honramos a los que estuvieron antes y no excluimos absolutamente a ninguno, porque lo que más enjuiciamos y lo que más eh excluimos y lo que más nos quejamos es lo que más repetimos, aunque tú no lo quieras, ahí va a estar. Eso es lo que a la gente no le gusta. Oye, dime una cosa, a ver, una frase que te haya marcado de de Berk Herdinger, que digas, esta la tengo todos los días en mi vida. Okay. Okay. Es más importante el amor. Es más importante el orden que el amor. Es más importante, ve qué fuerte se me hizo. Es fuerte. Ahora, en el orden, si hay orden, va a haber amor, ¿no? Exactamente. Sin orden no hay amor. Tú puedes creer que muchas veces sí hay empiezas a descubrir a lo mejor mucho de lo que hemos. Lo que pasa es que esta hija desordenada de alguna forma cuando está cuidando tiene como un papel medio poderosón en el sistema. Claro, porque están todos como mirando, ¿qué hacemos? ¿Viste que entre los hermanos siempre hay alguno más desordenadito, entonces están todos mirando a qué hago? ¿Qué hago yo como ex desordenada? Ex desordenada. Todos tenemos que ser ex desordenada. Una vez que yo estaba acá en México, me llama mi hermana. Mi hermana fue mamá muy jovencita, fue mamá los 17, una muy buena mamá, eh, a pesar de ser tan joven, me llama mi hermana y me dice, dice, «Eh, mandaron a mi hija la psicóloga. ¿Puedes hablar tú con la psicóloga? Y yo le decía, «A ver, hermano, yo soy tu hermana, dejemos de cagarla.» ¿Entendés? Como que ocupa tu buen lugar, vos sos la madre, vos sos la madre, ordenémonos. Dale. Así medio en el chiste. Y mi hermana me decía, «Tenés razón, tenés razón. Yo soy la madre, yo soy la madre.» Como que en esto de yo sí, bueno, soy psicóloga, puedo hablar con la psicóloga, pero es su chama. Ella es la madre. Yo soy la tiga. Claro, claro. Y empiezas a asumir esas responsabilidades que tienes que asumir en la vida. No, yo soy hija uno. Tú puedes sola, eres una super mamá. Tú ve y habla con la psicóloga, hace lo que puedas. Y le fue muy bien, ¿no? Bueno, me encanta. A ver, Denis, si ya no me dijeron aquí que estamos llegando al final del programa y yo estoy fascinada. Este, no, pero para como cinco programas más y voy a ir a constelar. Eh, preguntas rápidas. Eh, tenemos esta sección de preguntas rápidas, te la digo y lo primero, respuesta corta. Eh, una palabra que represente familia, vínculo, un error común que comentemos con nuestra familia, desordenarnos tantito. ¿Qué tal? Que se me fueron mis preguntas. Desordenarnos, estar desequilibrados entre el dar y el tomar y excluir. Ándale. Algo que todos deberíamos entender sobre nuestros padres, que son seres imperfectos y es una mujer, fueron una mujer o son un hombre y una mujer comunes con su propia historia. Me encantó. Eso es para apuntarlo. Sanar significa mirar, reconocer, agradecer y honrar. Me encanta porque para que nos lo aprendamos, el amor en la familia necesita necesita que todos pertenezcamos. Una palabra clave en las constelaciones. Aceptar algo que muchas personas cargan sin saberlo. El destino de algún excluido. Perdonar es aceptar. Una emoción que necesitemos aprender más. Empatía. Creo que necesitamos ser más simpáticos con la historia de los que estuvieron atrás. El mayor acto de amor hacia nuestros padres es aceptarlos tal cual son y tomar de ellos solo la vida. Todo lo demás viene de piloncito, como dicen, ¿no? Bueno, me una lección que la vida siempre nos repite. Lo que no termino de aceptar lo voy a seguir repitiendo. Una frase que te guste decir, no me sentí. Una frase que te gustas decir en todas tus constelaciones. Gracias. Siempre estoy como muy conectada con la gratitud para tratar de que se arme como una energía de mucha gratitud, porque nosotros estamos todos vivos gracias a todos los que estuvieron atrás, ¿no? Me encanta. Y algo que todos deberíamos de decir la además de esto que decías, pues la tengo aquí, decirles a nuestros padres. Gracias por la vida que me viene de ustedes. La tomo y la tomo completa. La tomo con lo lindo y con lo otro también. No, bueno, me encanta como Pues muchísimas gracias y quiero eh invitarlos a todos a que lean, sí, mi libro que no tiene que ver con constelaciones, es un libro que escribí en mis 40 como para proceso personal que es muy divertido, que se llama coaching para cuarentonas y subiendo, porque también es coaching, eso no lo dijimos, eso no lo dijimos. Dijimos, eso no lo dijimos. Y es un libro que nos nos acerca a nuestro proceso personal, porque tiene en cada capítulo tiene varios ejercicios, entonces nos va metiendo para dentro de manera amorosa y de a poquito, de a poquito, de a poquito para entender con qué es lo que tenemos que seguir trabajando, ¿no? Bueno, me encanta entonces a que todos compremos todas las mujeres coaching para cuarentonas y subiendo. vie y pico, tengo que escribir el otro, pero no supero la menopausia, así que no puedo escribir todavía el de la el de las personas y más. Me falta pasar mi menopausia tranquila para pues a comprar todos este libro seguramente dónde lo encontramos en sí de Denise leyendo. Y pues Denis, muchísimas gracias. Eh, creo que, bueno, a mí y a todos seguramente los que nos escucharon, eh, nos hiciste ver cómo nuestra historia eh puede definir o más bien define nuestro destino y cómo tenemos nosotros que ser responsables eh de trabajarla y de descubrir que es aquello que venimos muchas veces cargando sin saber qué es. Entonces, pues muchísimas gracias, un gusto haberte tenido aquí. ¿Algo más que quieras decir, comentar? No, no, que me pueden encontrar en en mi página que es ww.constelacionesdeniceleyendo.com constelacionesdeniceleyendo.com o en todas mis redes estoy como constelaciones de Nice Leyendo. Pues muchísimas gracias y nos vemos en el siguiente episodio de Charlando y Conectando.