Bienvenidos. Hola, buenos días, buenas tardes, buenas noches a su podcast Charlando y Conectando. Y hoy eh tengo a una persona que es brillante, que es profundo y que al mismo tiempo tiene un estilo muy claro y muy cercano. Hoy está conmigo Vidalmill. Es alguien a quien admiro. Lo escuché hace muchos años en una conferencia y me cautivó. Eh, él es escritor, es conferencista, es pedagogo, es un hombre con mucha experiencia y que sé que hoy la plática que vamos a tener con Vidal nos va a llegar a todos al corazón y nos va a servir mucho, nos va a dar herramientas seguramente muy útiles como a mí alguna vez me las dio y me sirvieron mucho. Entonces, bienvenido Vidal, qué gusto tenerte hoy aquí con nosotros. Muchas gracias y espero cubrir la la expectativa con esta presentación que acabas de hacer. Eh, Vidal, ¿cuántos años llevas trabajando en esto? ¿Por qué? Del 84 a la fecha. Okay, pues del 84 a la fecha, o sea, sí, toda una vida en ello. Eh, muy temprano, mi especialidad son los adolescentes, pero muy temprano en mi trayectoria me di cuenta que si no trabajaba con mamás, papás, profesores, pues no había mucho hacia dónde avanzar porque es pues el punto de influencia más importante, ¿no? Los amigos también, por supuesto que lo son. el entorno social afecta, pero si los adultos no somos adultos de confianza para el adolescente o para los niños, no hay manera de que podamos tener una influencia educativa real, ¿no? Bueno, a ver, todo el mundo habla que la adolescencia, el adolecer y es que está mal eso, perdón, para empezar no es de la raí la etimología es errónea decir que es de pérdida o de carencia de algo como adolecer. es el que está creciendo. Lo que significa adolescencia. Adolescencia tiene que ver con una persona que está en crecimiento. Adulto que tiene la misma raíz es el que ya creció. Pero por lo tanto tendríamos que ver al adolescente como ese ser humano al que hay que acompañar para ayudarlo a que crezca de una manera pues que socialmente sea funcional, ¿no? Finalmente que desarrolle, acompañarlo en este desarrollo o crecimiento. Sí, eh podríamos usarlos como sinónimos, eh aunque la palabra crecimiento puede tener otras connotaciones también, ¿no? De de otro tipo, espirituales, afectivas, emocionales, pero sí por etapa de desarrollo necesitamos acompañar, necesita es una etapa particularmente vulnerable. Ahora, muchas veces pensamos que es muy difícil comunicarnos con el adolescente. Eh, ¿crees que eso es verdad? Yo no estoy tan segura de eso. Pues es que depende si es muy difícil para una persona o que los trata como niños o que los trata como si fueran adultos. Eh, ya eres grande, eres responsable y ahora te corresponde tal cosa. Un chico necesita una comunicación menos formal, pero sí directa, abierta, asertiva. Eh, la asertividad es un concepto que me gusta recalcar y enfatizar mucho, porque la asertividad es una comunicación sin doble intención. No te digo para que supongas, te lo digo con toda claridad, incluso para establecer límites. Por ejemplo, el chico requiere límites. Hablo de cualquier edad, de en las relaciones humanas necesitamos establecer límites a lo que sí se puede, lo que no lo que es aceptable o no en el entorno social que estamos viviendo. Encuadre, un encuadre. Exacto. Hasta aquí. Entonces, el gran problema es que los papás podemos tratar a los adolescentes como si fueran pequeñitos, a los que les indicas y les instruyes sobre lo que tiene que hacer, dejando de lado una necesidad fundamental del adolescente, que es encontrar una identidad. ¿Quién soy? La primera pregunta que se hace, un chico de 12, 13, una chica de 12, 13, aunque las chicas tienen un proceso más rápido antes que los hombres, 2 3 años más o menos es el promedio. Eh, es una búsqueda de de identidad, quién soy. Y posteriormente se va a cuestionar por qué no puedo o por qué tal, qué pasa si hago tal, ¿no? Todo adolescente va a cuestionar los valores que le has inculcado durante su infancia. Los valores se han inculcado o se han fomentado no por discursos, sino por prácticas, por experiencias, por lo que ha vivido en el entorno. Los valores muchas veces están introyectados. ¿Qué quiere decir eso? que no tienes conciencia de por qué crees en lo que crees, simplemente lo crees. No sabes, fue introyectado y eso es parte de la crianza de un pequeñito, de una pequeñita. Pero el adolescente va a poner en duda esas creencias y por eso es tan difícil para el adulto lidiar con una o relacionarse adecuadamente porque el adolescente va a cuestionar todo lo que le hemos inculcado. lo va a cuestionar, no necesariamente porque esté en desacuerdo, quiere tener sus propias conclusiones, o sea, tiene que tener, quiere tener esa certeza para construir esa identidad. Así es. y y quiere tener certeza de que lo que le han dicho le va a servir y es real para el mundo que él está viviendo. El primer cuestionamiento que hace el adolescente hacia el adulto es es que tú no entiendes lo que está pasando hoy. Me estás educando como cuando tú eras adolescente o lo que tú creías en otro mundo. Acuérdate que el adolescente también, y aquí si es un punto que hay que reconocer, puede tener una tendencia a la soberbia, ¿no? Al creer que ya está más allá de los riesgos y de todo tipo de situaciones, no ve no necesariamente está viendo lo que el adulto sí puede ver como posible consecuencia negativa, ¿no? Que ese es un proceso, es una función ejecutiva de nuestro cerebro. que ocurre en la etapa de la juventud adulta, no en la adolescencia. La gran carencia del adolescente es que toma pésimas decisiones por lo general. Eh, ¿y por qué por qué por qué lo dices así tan seguro? ¿Por qué toma pésimas decisiones un adolescente? Por lo general, eh, no estoy diciendo que todas sus decisiones sean erróneas. Exacto. Pero pues porque hay una un desarrollo neurológico que todavía está en proceso y que en las mujeres se logra la madurez de la corteza prefrontal que te permite tomar decisiones más basándote en predicción de lo que puede ocurrir, contención de impulsos. Hay toda una serie de elementos que se llaman funciones ejecutivas que ocurren en las mujeres entre los 21, 23 años, 20, 22, 23 en las mujeres, en los hombres más o menos a los entre 23 y 25 y a veces nunca, ¿no? Entonces, [risas] no, bueno, por experiencia, el punto es que un joven adulto puede empezar a tomar mejores decisiones por lo general que un adolescente. El adolescente simplemente tiene el impulso, lo hace, ¿para qué reactiva? Sí. Y tú le preguntas, «¿Por qué lo hiciste? ¿Por qué se robó el auto y se fue con sus cuates y bebió y se estampó?» Y le preguntas y dice, «Pues no sé, ¿eh?» y no sabe. Y no sabe. Bueno, ¿eres tonto o qué? Le dice su papá. No, no, no es que sea tonto, es fue un impulso. No sabe ni siquiera por qué. Tampoco quiero decir que el adolescente es un un ente completamente inconsciente de lo que hace, de ninguna manera. Pero sí puede tener eh decisiones o no decisiones, reacciones y acciones que no pasan por un análisis basado en estas funciones ejecutivas del cerebro. Entonces, por eso digo que son particularmente vulnerables, porque además las consecuencias de lo que pueden hacer a veces son irreversibles, desde un embarazo o desde un consumo que lo lleva a una adicción o de situaciones de conducta de alto riesgo, conducción temeraria. eh es una de las principales causas de muerte y y ahora con todo el tema de adicción digital está fuertísimo, durísimo. Eh ha habido un incremento de de depresión, de suicidios en población muy joven. Entonces si si es un es un tema que los papás debemos de verdad estar actualizándonos permanentemente y las neurociencias son un gran avance, hay un gran avance en ello y los mamás y papás y los abuelos tendríamos que estar poniéndonos al día en ello y no tratando nostálgicamente de volver a como eran las cosas antes. Necesitamos de verdad actualizarnos. El eslogan que yo tengo en mi sitio escuelaparapadres.com es los hijos de hoy necesitan madres y padres de hoy. Y va más allá de un eslogan. Estoy, considero enunciando una necesidad fundamental de cualquier persona que se atreve a tratar de educar a un niño o a un joven. No, no es que lo dices, o sea, yo creo que hay que escuchar más, ¿sí? ¿Cómo está nuestro adolescente de hoy para realmente podernos dirigirlos? Mirar y escuchar eh, con esa sensibilidad. Mirar al hijo, mirar a los hijos, ser mirado, ser visto es una forma de validación. Escuchar sin dar tantos sermones. Esa es otra, Rosana. Damos una gran cantidad de conferencias no solicitadas. Me encantó. [risas] discursos no solicitados y mira en la vida lo que necesitas y el niño entra, lo llamo en broma, en modo avión o modo vuelo, como cuando pones tu celular en que no entren llamadas porque estás en el vuelo, el chico por educación no se va, te deja te deja el cuerpo en prenda. Me encanta y se va. Ya no está ahí. Y tú puedes observar cuando estás en tu gran discurso moralizador y educativo, que el chavo ya se fue, ya no te está escuchando, ya está pensando en otra cosa y pendiente de su celular y de los mensajes que le están llegando. Entonces, entonces, a ver, ¿y como papás, ¿cómo podemos comunicarnos entonces con un adolescente? Hablando menos. Te voy a decir, te voy a decir algo que parece contradictorio. Hablando menos y escuchando más. Eh, deja de dar discursos no solicitados, deja de replicar a cada cosa que te menciona el chavo, ¿eh? ¿No te parece algo que está decidiendo? Bueno, puedes preguntar en un momento, todo depende de la gravedad y del contexto, porque si te está diciendo algo que es serio, grave, peligroso, tienes que intervenir, pero hay muchas cosas, como su opinión sobre un maestro que le considera que es malo. Es que lo odio, es que me cae gordo, es que sí, si es el maestro y mira, tú quisiste estar en esta escuela. A ver, ¿quién te preguntó todo eso? cállate. Me encantaría que me [risas] fascina como lo estás diciendo. Cállate. Escucha y cállate. Y si acaso usa la técnica del espejo, espejeo emocional. ¿Qué significa eso? Es mencionar, sí, es horrible que un maestro te caiga mal porque pues se dificulta la clase. Sí. O sea, te estoy entendiendo, no te estoy dando por tu lado. Es debe de ser difícil esto que estás viviendo. O sí da mucho coraje. O te cuenta, es que mi amiga me traicionó y habló mal de mí y armó un chisme y posteó no sé qué cosa o me bajó al novio, lo que sea. Eh, sí. E incluso puedes decir, «Sí, es espantoso eso y duele mucho cuando un amigo deja de serlo.» Al decirle que de verdad veo lo que está pasando sin juzgar, que conecta el chico, tal vez en ese momento no te diga más, pero te va a seguir contando. En el momento que tú te la pasas, entras a tu discurso a sermonear, ya perdiste el contacto. Entonces, y todo depende. A veces no tienes que decir nada, eh, ni siquiera pejear. A veces es solamente escuchar. A veces es solamente estar ahí y decirle, «Oye, aquí estoy. Si quieres platicar un rato, ¿eh? ¿Qué tal si vemos una peli juntos?» Ahí estoy. O vemos la serie o vemos videos tontos que nos hagan reír en en YouTube o en alguna red. Eh, eso es a lo que voy. Eh, pasar un poquito más de tiempo. Y otra cosa que también nos desconecta mucho es que no entendemos el humor negro del adolescente, del adolescente. Se vuelven particularmente ácidos en su crítica y es válido este cuestionamiento moral, vamos a decirlo así, el que hace a tus valores, a los valores que le has intentado inculcar. ese cuestionamiento moral, y digo moral porque viene de mores, que significa costumbres, es lo que en la sociedad se acostumbre. Eso es la moral en términos muy muy muy acotados, pero bueno, en lo general, para convertir su moral en un criterio ético es diferente la moral a la ética. Eh, la moral es lo que las costumbres, la sociedad te ha inculcado. La ética tiene que ver con una reflexión, con un cuestionamiento y con una conclusión propia. Y el adolescente va a desarrollar un proceso de de de ética, de criterio ético, que no necesariamente va a ser contrario a la moral que le inculcaron, pero si la va a cuestionar. Este cuestionamiento es indispensable para ser adulto con criterio propio. Claro, para hacer algo tuyo. Pero nos aterra a los papás que tu adolescente tenga un criterio ético que no coincide con el tuyo. Y tenemos una bronca brutal con toda distancia guardada, pero por ejemplo toda la cuestión de identidad de género o de situaciones que ahora los jóvenes te dicen, «Oye, ¿eso qué tiene de malo? cuestiona absolutamente todo tu esquema de creencias porque él será un adulto con criterios éticos propios. Ahora, que puede haber una influencia y toda una serie de elementos en las redes sociales y en todo un entorno que lo pueda llevar a conclusiones que lo confundan más y que lo lleven a peores decisiones para su vida. Eso es real. Pero estoy hablando en sí del fenómeno adolescencia. adolescente y por qué no conectamos con él, ¿no? Ahora, muchas veces el adolescente es aísla, ¿no? Necesita su espacio, se mete a su cuarto, a lo mejor no quiere ver a nadie, pero de repente los papás, pero ¿por qué está tan solo? Porque hasta dónde un papá o una mamá se debe de preocupar o no, porque su hijo busca esos espacios de soledad, de la búsqueda de soledad es válida, como bien mencionas. de privacidad, pero el problema es que no está en soledad ni en privacidad, está conectado a a su celular. Eh, es un problema muy serio porque entonces no está ni solo, está conectado con la gente que quiere conectarse con influencers que pueden ser una pésima influencia, muy enfermos, muy trastornados. Gente muy trastornada es influencer. Y digo trastornados porque puedes ponerlos hasta en el DSM5 de trastornos del de la conducta de de la cantidad de de cosas enfermos y psicópatas que hay en redes. Entonces, no está solo. Ojalá estuviera en soledad, ojalá estuviera viendo el techo, ojalá estuviera viendo o averiguando sobre cosas que a él realmente le gustan e interesan. sin la influencia de sus papás. Ojalá estuviera en eso, pero en realidad está siendo influido o influenciado por quién sabe quién y qué tenemos un serio problema actualmente ya no por ser adolescentes, sino porque estamos frente a una generación ansiosa. Es una generación ansiosa y tiene que ver directamente. Hay estudios ya demostrados, ya pasó suficiente tiempo para que deje de ser hipótesis y ya estamos planteando realmente datos y tenemos información que nos dicen que a partir de la aparición de los celulares ya la gama de de no quiero decir marcas, pero toda la gama de teléfonos inteligentes combinado con red con la expansión de redes y todo el proceso está relacionado directamente con un incremento de ansiedad y de depresión en la población joven. Claro, estás acostumbrado a tener todo el mundo en tus manos con un y todo lo que quieras con un pic. Sí, pero todo el mundo, eh, ¿qué implica? implica también la porquería del mundo, ¿no? Nada más lo maravilloso de la comunicación simultánea. Yo tengo una hija, por ejemplo, que vive en España y puedo platicar con ella en tiempo real en este momento y tener una conferencia con ella a través visual, así como en los supersónicos, perdón, la generación que acabo de de manifestar. Yo de niños yo via los supersónicos y veíamos eh la televisión, eran como llamadas telefónicas que podías ver a la gente, era como la maravilla y ahora es lo común. Eso está muy bien. El tema es la falta de límites que los papás eh pues no establecemos la falta la ausencia de límites para la moderación del uso de la tecnología. ¿Y por qué no ponemos límites? nos da miedo. Uno por ignorancia, ¿okay? Porque nos creemos en desventaja, porque no sabemos programar o utilizar una app. Mm. Entonces, creemos que somos unos le dices a tu hijo que te configure Netflix y te configure tal aparato porque no le entiendes y tu hijo llega y en 3 segundos le da tres teclaos y ya sabe qué hacer lo porque está acostumbrado a eso. Y es ridículo decir que los niños ahora vienen con otro chip y ese tipo de comentario como de tía. Este nacen diferentes que no no es cierto. Simplemente lo ensartaste a un celular desde que tiene un año. Pues por supuesto que sabe manejarlo, ¿no? Porque así los ves en las carriolas. Es que ese es el Ahí está la bronca. No le das una sonaja, no le das un peluche, le das un celular. Eh, ¿qué le enseñas a jugar? Eh, mira, hay estudios también que indican y recomiendan los tres primeros años de vida, cero pantallas, cero. Tal vez la que vea de lejos porque está alguien viendo la tele, pero no es sentarlo en la televisión. No necesita nada de baby Einstein. No necesita nada de esas cosas un niño para desarrollarse adecuadamente. Esos son aspectos de mercadotecnia que hemos comprado a ciegas. Ay, mi hijo va a ser más inteligente con eso. No es cierto. No hay estudios que avalen que por haber visto esos programas los niños tienen un IQ más elevado. Falso. Es mercadotecnia. Son buenos negocios. Pero si hay estudios que dicen que si están conectados, era lo que nos estabas platicando, desde muy chicos a las pantallas. Así es. Así es. Mira, hay un texto para que las personas puedan buscarlo. Está es un libro editado editado por Paos. Mm se llama La generación ansiosa. Jonathan He, lo recomiendo ampliamente como mamá, como papá, de verdad no puedes dejar de ver los avances y los estudios que se han hecho en ese sentido. Y la prevención no ocurre cuando es adolescente. La prevención ocurre desde que es chiquito. Entonces, estamos volvemos al punto de no enchufar a tu hijo a a los celulares. Yo recuerdo hace muchísimos años que decían la niñera electrónica hablando de la televisión, ¿no? Entonces lo enchufabas a ver televisión. Bueno, ahora muy pocos niños ven televisión. Eh, bueno, depende de las zonas, ¿no? De de las regiones. ¿Ven? A lo mejor este deportes o ven, sí, pero en general la televisión va en general incluso los deportes ya los ves en línea y y a la hora que quieras y cuántas veces quieras. No, no estoy hablando de de dispositivos. Es una problemática muy seria y hablando de de la pregunta original de por qué no nos comunicamos con los mucho tiene que ver esto, porque estamos ya eh nos vamos distanciando porque cada quien va haciendo su mundo con esa digitalización y me meto a mi mundo y tú estás en el tuyo que y no son los mismos. Es válido tener espacios donde cada quien esté en su mundo digital un rato, no toda la tarde, no hasta la 1 de la mañana. Los chicos, los adolescentes tienen un déficit de descanso y de sueño. La falta de higiene de sueño es otro de los grandes problemas que puede traer una serie de trastornos y una serie de comportamientos que pueden ser mal diagnosticados como depresivos o como que tiene TDAH o algo así porque todos tienen cuando lo único que tiene es carencia de sueño. Lo que necesites dormir 8 horas, nueve. Sí. Un chico de 11 12 años necesita de 9 a 11 horas de sueño. Dime que niño de 12 duerme es ese número de horas. Sí, ya no. Ahora, no les da sueño temprano como a los niños. Eso es un hecho fisiológico. El punto es, ¿qué estructura le estoy dando? ¿Qué necesitan los niños? ¿Qué necesitan los jóvenes? Estructura. Y cuando digo estructura estoy hablando, a ver, hay una forma correcta de hacer las cosas, vamos a llamarle un procedimiento, una forma de operar o de funcionar que debemos convertir en rutinas. Los jóvenes y desde muy chiquitos hacer esto, pero los jóvenes lo requieren, necesitan realizar tareas domésticas, necesitan limpiar su cuarto, eh ayudar en la a recoger la mesa, aunque ellos no hayan ensuciado lo que estás pidiendo que limpie. Yo no lo hice. Pues yo tampoco ensuci mi hermana, mi hermana. Yo tampoco ensucié tus calcetines y los estoy lavando. No es parte de la comunidad, o sea, no es que te ayuden a ti mamá o papá, le corresponde a cada quien hacer algo, levantar la pupó del perro, este, regar la planta, eh sacar la basura, eh ese tipo de cuestiones son indispensables a hacerlas rutina. No te estoy diciendo que diario, pero semanalmente. Sí, a lo mejor los sábados, los domingos. Exacto. Sábado en la mañana. Nadie sale hasta que esto está acabado. No les va a aparecer. Te van a decir que te van a aplicar los ojos de huevo cocido. Te van a a a decir que les estás echando a perder su juventud. Eh, acuérdate que todo adolescente te va a invitar, dice la psicóloga Julia Borbolla, a dos funciones diarias, una de melodrama, de teatro melodramático, hace una tragedia de prácticamente todo, y a una pelea de box también. A veces simplemente amanece de mal humor por cuestiones y cambios que también sí, hormonales y demás, hormonales y demás, amanece de malas. Deja de preguntar qué le pasa. Está de malas. Ya lo viste la cara que está de malas. Procura no platicar nada. Al rato se le quita. Pero, ¿qué tienes? Exacto. ¿Por qué estás así? ¿Qué te pasa? Hay nada. No me hables de esa manera. Y entonces hacemos una dramatización. Eh, ya entraste a la función de Vox a la que te invitó. Sí, claro. Ahí estás. está poniendo los guantes. No tengo que ponerme. Soy el único que no tiene el último dispositivo digital número 16 o 17. Eh, a ver, eh, te está invitando a la función de teatro o a la función de box. No la aceptes. No la aceptes. Sé que es difícil. Suena muy bonito desde aquí, desde el micrófono en una cabina o con un PowerPoint que muestro hablar de esto. Tienes que hacer el esfuerzo. Tienes que hacer el esfuerzo de, a ver, para manejar una mejor comunicación con el adolescente, lo primero que recomendaría es que veamos los adultos cuáles son nuestros botones reactivos, qué botón aprieta el joven que ya te conoce, que sabe que te desquicia y lo aprieta como hobby. Y tú caes. Y tú caes. Somos muñecos activables de los niños. Entonces, ya sabe desde chiquito, no come o le pega a su hermano o dice una mala palabra y tú reaccionas como como muñeco activable y te van conociendo. Ah, claro. Bueno, haz de cuenta que tomaron un curso intensivo de cómo sacar de quicio a tus papás en dos lecciones. Pero nosotros no, no, no. Exacto. Ni siquiera te conoces. ¿Qué es lo que te aprieta ese botón reactivo? Puede ser cosas tan aparentemente superficiales y absurdas como un gesto, como una entonación de voz. Vamos a poner que te dice, «No, mamá.» Y ese no mamá, algo te activa a ti. Ve tú a saber qué. No me voy a meter a a ver si de chiquito te tu papá hablaba igual, pero algo te activa cada vez que te dicen, «No, mamá,» o cada vez que usa un tono de voz específico o cada vez que molesta a su hermano o cada vez que lo ves acostado a las 11 de la mañana el domingo, algo en ti empieza a subir de temperatura y pegas de gritos y entonces entras a lo que yo llamo en broma. El fenómeno de la gárgola. Te engargolas. Sí, has visto esa figura. Son unas figuras de piedra con una cara espeluznante. Es el verbo que yo acabo de acuñar. Yo me engargolo, tú te engargolas, él se engargola. Es mucho más que enojarte. Es mucho más que una molestia circunstancial por algo que en un momento dado no te pareció. No, estoy hablando de un círculo vicioso donde él aprieta el botón y tú te engargas, pierdes el control y entonces el chico responde igual y luego queremos ponerle límites a una mala conducta atacando a la persona en lugar de atacar la mala conducta. Eso siempre. A ver, usamos adjetivos y etiquetas, ¿no? Eres un olgazán. Bueno, en ese momento ya perdí. Ya perdiste porque se va a defender del ataque a su persona y no perdiste el foco de lo que querías que hiciera o dejara de hacer, que se levantara y arreglara su cuarto y que cooperara en algo de la casa. En lugar de enfocarte a la conducta negativa y tratar de corregirla. A ver, vamos a poner un caso que puede suceder. hipotéticamente. A ver, vamos a poner, tiene su cuarto asqueroso, vamos a poner un caso poco común, ¿no? Tiene su cuarto asqueroso, pesta rata muerta y encontraste sobras de un sándwich con hongos detrás de la detrás del colchón. Podría pasar, ¿no? Y tú eres cerdo o qué? ¿Quién te enseñó a vivir en este mugrero? O sea, lo atacas de una manera que el chico entonces se pone defensivo, ataca más y va a haber un pleito permanente. Dirás, «¿Qué tienes que hacer entonces?» Porque ya le he dicho mil veces, de mil maneras y no obedece. No, sí entiende. Y qué bueno que no obedezca. La obediencia no es una virtud a fomentar en los hijos. Eh, una cosa es que te haga caso, una cosa es que tengas influencia en él y otra cosa es que sea obediente. Cuidado con la obediencia porque la hemos puesto como si fuera una gran meta educativa y no lo es. Una persona ciegamente obediente es fácilmente manipulable y es muy vulnerable ante personas ante personas malintencionadas. Claro. Así es. Entonces, no, yo no quiero gente obediente. Yo quiero gente que colabore, que coopere, que pueda hacerme caso porque tengo credibilidad. Yo influyo en mis hijos, no los controlo. El premio y el castigo tradicional, y podemos adentrarnos en ese tema todo lo que gustes, mi libro Disciplina Inteligente, justamente es todo el tema es sobre el premio y el castigo, cómo salirte de esa dinámica e influir en tus hijos realmente pues es tratar a tus hijos con premios y castigos como si fueran mascotas amaestradas. Entonces, pues no y desde chiquito el dulce y el cl y te portaste bien y si te gana y si pasas de año y le echas ganas te compro tu Nintendo Plus Turbo. Y entonces el niño roba, mata o copia porque quiere el Nintendo. Porque quiere el Nintendo, no porque aprender en la escuela tenga valor alguno. Le estás quitando valor con el premio y el castigo, le estás quitando valor a la conducta que quieres fomentar y le estás dando todo el peso y el valor al premio o a la amenaza, porque el premio siempre viene acompañado de la amenaza del castigo, porque sí, así es, ¿no? Sí. Entonces, bueno, volviendo al punto, eh, enfócate en vea la conducta directo, tienes que levantar tu cuarto y sí, no vas a poder salir a jugar fútbol hasta que tu cuarto se pueda transitar y no huela feo. Tampoco pidas que el cuarto esté impecable. Eh, algunas niñas, algunos niños podrán tener esa disposición a tener su cuarto muy limpio y muy ordenado y le gusta, está muy bien, pero no todos son así. Ahora quiero volver a un punto que habías mencionado, espero no estar divagando. No, no, no, no. Al contrario, mencionabas cómo se encierran en su cuarto y es es importante que tenga privacidad. ¿Cuándo deberíamos preocuparnos? Sí, deberíamos preocuparnos cuando ves que no tiene amigos, amigas, Cuando ves que deja de importarle y de interesarle lo que antes le apasionaba, cuando, vamos a decirlo de otra manera, cuando sí puede haber un proceso depresivo, cuando hay carencia de apetitos. apetitos. No estoy hablando solo de comer. Le gustaba, le encantaba, era su pasión el fútbol, ya no cambió de amigos y los amigos por los que los cambió ves que tienen comportamientos de riesgo, Peligrosos. Cuando roba dinero, probablemente esté consumiendo. Okay. Si sus amigos consumen, él o ella consume. No te engañes. Eso es cierto. También nos engañamos muchas veces. No, pero mi hijo no. Él tiene valores y le hemos inculcado, perdóname, de ese tema. Eso ocurre en cualquier nivel socioeconómico y si tienes que ver que si hay que que todavía tienes un cierto poder de veto, eh, no quiero que critiques a sus amigos porque es atacar lo más valioso para ellos en esa etapa. Pero cuando tú ves que un amigo, una amiga es realmente un peligro y que tiene comportamientos de alto riesgo, si tienes que intervenir y si tienes que restringir. Eso creo que es importante. O sea, un papá sí puede intervenir. Si debes de esto es menor de edad. A ver, ¿de qué estás hablando? Claro que debes de intervenir. Es que luego cuando ya mide un 80 el chamaco es un peludo bigotón de 16 de 16 17 dices, «¿Ya creció?» No es es muy vulnerable todavía. Y perdóname, tú pagas las cuentas y tú pagas el teléfono y el celular que dice y alega que es su derecho y que es de él, ¿no? Pues págo, cómpratelo. Es que luego tener 18, eso es otra. El mito de que a los 18 ya eh bueno, legalmente son mayores de edad, pero ¿sabes por qué? Porque fue conveniencia en los años 60 cuando se cambió esa disposición porque pues para obtener votos. Más votos. Exacto. En realidad a los 18 años eres un chamaco adolescente. Todavía eres 10. Todavía cumples 19. Todavía cumples 19. Eres un adolescente. La mayoría de los chavos a los 18 dicen, «Ah, ahora sí voy a poder tener INE para ir al antro.» Tú dime si eso es ser adulto, eh, ahora ya tengo 18, ya tengo derecho a miles de cosas, está bueno. Entonces, la Pero los derechos traen consigo obligaciones, responsabilidades, responsabilidades, haz las haz que las cumpla. Y un gran error con los hijos es decir que su única obligación es estudiar. ¿Has oído esa? Ah, porque lo decimos lo decimos con un tono así como de todo sublime, ¿no? Tienes todo. Tu única obligación es estudiar, ¿no? También su obligación es hacer tareas domésticas y es cooperar en la casa y es ayudar con labores de la casa y es ir al súper y cargar bolsas y cooperar y limpiar y apoyar si tú estás mal y hacerte el té o hacerte ese día las quesadillas para cenar. Cuidar a la gente que está a su alrededor, independientemente de las posibilidades económicas que tengas. Por supuesto, porque muchas veces eso también no ayuda para lograr esto. ¿Qué? No entendí. El el que como tenemos mucha gente que nos puede ayudar, pues tú no tienes por qué hacer nada en la casa porque tenemos todos los recursos económicos y entonces pues al contrario, a mi niño lindo que nadie o a mi niña preciosa. Así es. Yo lo educo para que eh pago para que entonces él no tenga que hacer esas cosas. Mira, yo asesoro a muchos colegios, muchísimos. desarrollé una metodología para la convivencia escolar y la disciplina inteligente en la escuela y acredito a colegios en esta metodología. Trabajo con profesores, directores, psicopedagogos de los colegios. Acredito a las escuelas. Uno de los graves problemas es la cuando quieren aplicar una consecuencia de reparación o de resarcimiento que el chico vamos a poner que ensucia en el baño, tapa el baño por un mal uso el baño de la escuela. Ay, hay que hablarle a hay que hablarle a la A ver, no, el chico tiene que reparar eso no solo pagando, también puede en determinadas circunstancias deberá limpiar él lo que él ensució. ¿Te puedo poner un caso ya extremo? Me lo p lo pongo. Sí, ponlo, ponlo, ponlo tu. Sí. Unos chicos pusieron eh escribieron cosas con excremento en las paredes. ¿Por qué la persona de intendencia tendría que limpiar eso? Claro. No los pusieron a limpiar. Uh, los papás. ¿Cómo es posible? ¿Cómo es posible? Lo están humillando, lo están exhibiendo. A ver, si el chico no vive, no experimenta la consecuencia negativa, porque la consecuencia también puede ser positiva. La palabra consecuencia no hay que usarla como sinónimo de castigo, algo malo, castigo, como una versión light, O progre de de castigo. Si el chico no le experimenta, ¿cómo va a aprender a moderarse y a contenerse en la vida? Y estamos plagados de Lady Racista y de Lord Paddle y de no sé cuántos lords y ladies viralizados en internet de personas que no son capaces de contenerse. Correcto. ¿Por qué? Porque neurológicamente nunca tuvieron la experiencia. Si nunca tuviste la experiencia, ¿por qué le vamos a pedir a alguien que de pronto así por generación espontánea se conecten en dos neuronas y diga, «No haré esto porque es incorrecto.» Pues si nunca dejaste que viviera una consecuencia. Y ahí está uno de los grandes problemas de los adultos, nos de los papás y las mamás, como los hijos nos duelen. Los hijos duelen, sí, ya sé que es amoroso y es pleno y todo, pero los hijos duelen. Cualquier cosa que negativa que le suceda a tu hijo duele. Duele y mucho y prefieres sufrirlo tú a que él para evitárselo. Eso es por instinto. Está bien. Yo soy papá de cuatro y abuelo debutante. Sé de lo que sé de lo que te hablo, pero si no vive, si no te atreves mamá, papá, abuelo, a dejar que viva el dolor, a que experimente la incomodidad de una mala decisión, estás debilitando el carácter de tu de tu hijo, porque no siempre vas a Perdóname, uno aprende por a veces por golpes, no siempre, pero hay cosas que dices, «Me equivoqué y vivo la consecuencia y ni modo.» Y sí, me quedé sin el viaje, y sí me quedé sin ir a la fiesta y sí me quedé sin celular mucho tiempo porque puse eh, vamos a poner un caso, esto es otro, tengo miles de ejemplos, tengo un catálogo de de ejemplos reales de lo que sucede en en colegios y directo con papás. hizo una encuesta un chico sobre quién era la niña más fea, ¿no? Lo hizo con otros lenguajes y otras palabras, pero Entonces, imagínate la niña que ganó la encuesta de más fea, ¿no? Y de la menos popular y la más así. Obviamente la sanción que los papás pusieron fue dejar de tener el privilegio, no el derecho. Privilegio porque no es un derecho de utilizar, de tener un celular, un celularm por el mal uso que le está dando. toda la presión, los papás eran muy conscientes en ello y lo lo hicieron. La presión fue de la familia alrededor, las la abuela y el tío y pues es lo de hoy. ¿Y cómo es posible? Vas a aislar. Así es, lo vas a aislar y no va a estar en comunicación. Mira, está mejor. ¿Para qué quieres estar en contacto con esas con con ese tipo de person con ese tipo de personas que responden una encuesta así y que se meten en esa dinámica? Entonces, de verdad, los papás y necesitamos para ir aterrizando algunas sugerencias, debemos hablar menos, escuchar más, mirar más a nuestros hijos, dejarle ingenuidad, por favor. Una mamá una vez me dijo en una conferencia y tiene toda la razón, decía, «Cuando los hijos pierden la inocencia, parece que los padres la recuperamos.» Ay, sí, sí. No, mi hijo, yo lo conozco. ¿Te quejas de él o de ella en la escuela por algo que hizo, lastimó a alguien? Insultó, está atacando consistente continuamente a alguien, está acosando y la mamá o el papá, en lugar de ver que tiene un problema encima, dice, «No, es que pues es es que es muy líder.» O sea, confunden el liderazgo con un trastorno de socialización o con un trastorno de conducta antisocial. Y lo que voy a decir es muy fuerte, pero mira con el tema del acoso escolar, qué cuidado. También hay gente que cree que cualquier conflicto que su hijo tiene es bullying, o sea, no no es cierto. Hay criterios diagnósticos muy precisos. tiene que ser reiterativo, tiene que haber una diferencia de de poder muy marcada. En fin, hay una serie de elementos. Si quieres en otra ocasión hablamos de puro bullying, confunden un trastorno de socialización y y decía yo, la lo más eh peligroso es que no vemos la posible conducta antisocial que va a tener nuestro hijo, nuestra hija en el futuro al no intervenir oportunamente. La crueldad de un adulto no surge espontáneamente. Eh, se fue se fue construyendo desde la adolescencia y a veces desde muy temprana edad. Entonces, las escuelas en conjunto con los papás tienen que abordar sistemáticamente eso con protocolos de actuación muy concretos y no nada más decirle a los papás, «Su hijo tiene este problema y si sigue así lo vamos a expulsar.» O los papás diciendo, pues la escuela no hace nada. Sí, claro. Lo tenemos que trabajar en alianza y en cooperación y somos todos corresponsables de Bueno, pues ya llevo, no sé, 40 minutos hablando sobre tu pregunta inicial de cómate y todas las que tengo, ya ni he volteado [risas] a ver todas las que tengo aquí. Ahora, eh, ¿cómo pueden cómo podemos conseguir este equilibrio en sí exigir, pero sí también eh dar este tiempo? Hm. hay dos términos eh dos variables, sí, no es fácil, pero eh entenderlo sí. Salirse del mal hábito es lo difícil. ¿Okay? Vamos a poner por un lado el nivel de responsividad. Vamos a llamarle responsividad al acto de ser empático, de responder a tus necesidades emocionales, de contacto, de comunicación, de afecto y de cariño. Eso es ser responsivo. Puede haber mamás y papás que no somos responsivos. Ahora, la otra variable es la exigencia. ser exigentes, insistir en en que algo se haga correctamente y que un determinado resultado se logre. Combina responsividad con exigencia. ¿Qué pasa cuando solo eres responsivo pero no exigente? Eres sobreprotector. Respondo a tus necesidades, mi amorcito, pero no te exijo nada. Entonces tienes un parásito. Y cuando digo parásito no es broma. Puede haber estilos de vida que son parasitarios, gente que nunca sale de su casa. Nunca. ¿A qué voy? Me dicen, «Duele cuando los hijos se van.» Sí, pero duele más y se quedan. No, claro. No, hasta películas, ¿no? Duele cuando los hijos Cuando los hijos se van. Bueno, hubo un programa en Canal 11 que tuve participación que se llamaba Cuando los hijos no se van. Sí, claro, claro. Cuando cómo planeamos para que ahora se vaya, porque fuiste muy responsivo y muy protector y el chico es o la chica tiene 50 años y está en tu casa. Sí. Y sucede más con hombres, eh, que con mujeres estadísticamente. Ah, mira. A ver, vamos al otro extremo. Soy muy exigente, pero poco responsivo. Soy un papá castrante, violento, incluso una persona que no reconoce, que no valida. Fíjate, un chico en un congreso que organicé con papás e hijos y maestros en León, Guanajuato, en 2016. Un chico dijo una frase que nos dejó mudos a un auditorio de 2000 personas. dijo, «Haga lo que haga, siento que mis padres, para mis padres nunca es suficiente.» Ese es el papá que solo es exigente, pero no es responsivo. Nunca validas, nunca reconoces, solo exiges. Entonces, tampoco. Entonces, fíjate, en un lado tenemos al puro responsivo sin exigencia, que se llama sobreprotección. En el otro es pura exigencia. sin responder a las necesidades, pues es un papá, una mamá maltratador en un momento dado, un autoritarismo, así es, inaccesible emocionalmente. Una mamá o un papá al que no puedes acceder emocionalmente porque no responde. Es que muchas veces también como papás no compartimos nuestros nuestras emociones, no permitimos que nos vean vulnerables. Eso es un error. Vale la pena de vez en cuando. sin victimizarnos. Sí, porque si no somos hoy la el personaje de Héctor Suárez, ¿no? [risas] Un día me va a dar el tramafat y me voy a morir de lo que hacen conmigo. O sea, cuidado con irse a ese extremo, ¿no? Una cosa es decir, «Oye, hoy estoy cansado, hoy me duele la cabeza, hoy estoy de muy mal humor y no quiero hablar.» Y es totalmente válido. Claro. Y así validas también a a al otro que también se pueda sentir cansado, enojado. Así es. No por eso te voy a faltar al respeto. Yo puedo sentirme como tengo derecho a sentir lo que yo pueda y quiera. Eso no me da derecho de hacer lo que quiera. Correcto. Es diferente sentir a hacer. Entonces, el chico puede estar enojado, pero no puedes hablarle así a tu mamá, ni a mí, ni a tu hermana. Y déjáselo bien claro, pero enfocándote a la conducta. No puedes hablar así a diferencia de quién te crees eres un y el bofetón. Ahora, ahí te va una combinación peor entre responsividad y exigencia. Exigencia. La negligencia. No eres ni responsivo ni exigente, eres negligente. Me da lo mismo. Me da lo mismo al final del camino. Tengo otras prioridades, no me interesa. Estoy en otra cosa. Y en realidad esa negligencia es un abandono. Y eso crea huellas de abandono que marcan una estructura emocional desde pequeñitos. los el apego inseguro, evitativo, ansioso, eh los tipos de apego, la teoría del apego es importante conocerla. Hay apego seguro y hay apego evitativo, ansioso, inseguro y desorganizado. Cuando sufren abusos, cuando han sido maltratados, pues ya estamos hablando de otra problemática. Ahora, ¿cuál es la buena alta responsividad? con alta exigencia. Exigencia. Entiendo lo de tu novia y chin, qué mala onda y estoy platicando y lo escucho y estoy en eso. Pero de todas maneras tienes que hacer la tarea e ir mañana a la escuela y si pararte a las 6:30 para irte a las 7:30 y estar ahí en la No, no voy a irme al Ay, hace frío y está triste, mejor que no vaya. ¿Qué te pasa? No, o sea, sé exigente, pero sé responsivo. Estás ahí para lo que necesita. A ver, una niña de 15 quiere ir a una fiesta de paga que se arma. No es un antro, pero es de paga. No sabes con quién va ni que entrar el que sea. Va a entrar el que sea el que paga. Va con sus amigas y va a recogernos el papá. No, no vas a ir. ¿Por qué? Porque Pero a mí no me va a pasar nada. No, no te va a pasar nada porque no vas a ir. [risas] Esa debe ser tu respuesta. Sin agresión, sin estás loca, ¿qué te pasa? Ya te crees que eres la que puede to. A ver, tú mismo, mamá, papá, desactiva tu botón de gárgola y de reacción. Hazle una pregunta como, a ver, yo te amo, mi responsabilidad es cuidarte y que no te pase cosas y que no te pongas en situaciones de riesgo. ¿Por qué estaría bien entonces dejarte ir a una fiesta en que no tenemos control en la que no hay el menor control de nada, ni de consumo, ni de con quién, ni de nada? Acuérdate que en broma les digo en que los adolescentes se creen, son las is del adolescente, se creen inmortales, a ellos no les va a pasar nada. Se creen invencibles, pueden contra el que sea. Se creen infalibles, que ellos no se equivocan. Y la y más peligrosa se creen infértiles. Creen que no les va a pasar, que no se van a embarazar. Bueno, cuando tú le dices a un adolescente, «No vas a ir», y va a ser así, va a ser un berrinchazo, va a azotar la puerta, va a ullarle a la luna, va a decir que le estás echando a perder la vida. Ya acaba la discusión, no discutas. Es, «No vas a ir, se acabó. Uh, va a haber todo ese drama, esa molestia que él tiene o que ella tiene por no haber recibido el permiso ante una situación de riesgo, finalmente va a pasar, pero tú como mamá o papá tienes que aguantar vara, tienes que estar dispuesta y mantenerte en eso. Verás que al rato sale y dice, «¿Qué hay de cenar?» o al día siguiente encerrado eh se levanta y se va con una carota a la escuela y cuando regresa de la escuela a lo mejor no te habla, no te habla, pero luego pasa, va a pasar y y si no pasa y sigue en eso es porque sigue porque considera que con su actitud va a producir tu cambio de opinión y que ahora sí le vas a dar permiso. Entonces es como el manejo del berrinche con los niños pequeños. A ver, un niño pequeño de 3 años se tira al suelo porque quiere una paleta y tú le das la paleta. No, ya perdimos. Bueno, pues de ahí en adelante siempre. A ver, ¿y por qué va a renunciar a una estrategia que le da buen resultado? Claro. Entonces aquí tú cedes porque te hace caras, porque azota la puerta y le dices, «Bueno, pero regresas temprano, ya te amolaste, porque a partir de ahí esa chica va a saber cómo manejar manejarte.» Ay, Vidal, estoy fascinada platicando contigo, pero estamos llegando, sí, al fin de sí, de del podcast y tengo una serie nada más de preguntas rápidas. nos vamos a ir. Lo primero que te venga la a la mente, una palabra que defina un adolescente, aventura. Y una palabra que defina el papá de un lamentablemente temor. ¿Qué preferías de joven tú? ¿Llamadas o cartas? Llamadas mil veces. Una película que recomendarías a una familia para después poder platicar y hacer una buena dinámica. El dilema de las redes sociales en Netflix. Okay. Libro que todo adolescente debería de leer. El lobo Estepario de German Ges. German GZ. Precioso. Un hábito que te hubiera gustado tener a ti de adolescente. Estructura horarios. La frase que más repetías en tu Guardaba yo silencio. Sí. Eh, ¿qué te daba más miedo a los 15 años? Acercarme a una chica que me gustara muchísimo. Un consejo que le darías a tu yo adolescente. Tranquilo, todo pasa. Un maestro que te marcó y ¿por qué? muchos, eh, pero uno en particular por Arturo Shening, un amigo muy cercano, por su actitud de alegría a pesar de todo. Me encanta. Y un momento inolvidable en tu adolescencia. El primer beso. Ah, qué bonito. Pues, Vidal, muchísimas gracias por esta conversación. muy inspiradora, nos dejaste como un millón de temas para poder volver a platicar contigo. Eh, creo que hoy nos vamos eh con mucha certeza, a lo mejor de esto de que comunicación no es dar discursos, ¿sí?, sino crear vínculos. Así es. Y que hablar con un adolescente a lo mejor no es tan imposible como a lo mejor muchos papás pensaríamos. Y pues muchísimas gracias por estar aquí. si nos quieres dar un mensaje final, algo con que poder cerrar este podcast. Bueno, creo que ya de mensajes he dado muchos, pero en principio sí es invitar a la gente que a que de verdad se actualice, a los adultos que estamos alrededor de los adolescentes que se actualicen. Eh, escuelaparapadres.com es una opción. Hay un curso que se llama Entiende a tu hijo adolescente, es en línea. Son creo que 17 lecciones eh grabadas y luego hay comunicación comunicación conmigo cada 21 días en vivo. Entonces, escuela para padres es un recurso que ahí está. Es que luego te dicen, «No hay una escuela para padres.» No, sí hay. La cosa es que tengas constancia en ello. Entonces, la actualización constante por parte de mamás y papás. No intentes educar como te educaron a ti. No tires a la basura lo que te dieron, ve el contexto en el que están los jóvenes hoy. Contextualizar es importante. No solo obtengas información. La diferencia entre información y conocimiento es que el conocimiento ya tiene contexto, tiene aplicación. Ya lo aplico. Claro. Y a los jóvenes, acérquense un poco más a libros. No me importa si son electrónicos, eh, no no no no necesariamente tienen que ser en papel. Lean a los grandes novelistas. Hay una sabiduría ancestral. No, no hay nada nuevo, aunque la tecnología sea novedosa. La inteligencia artificial creemos que está dándonos cosas novedosas. Sí, lo son, claro que lo son, pero son solo recursos. Lo de fondo está plasmado desde hace muchísimos años. Las novelas, que se acerquen a los clásicos de lectura, que que se acerquen a la lectura. No me importa el medio. Si quieres leer en tu celular, lee en tu celular. Pero lee, pero lee a los clásicos. Es la novela. Es una tarea linda. Sí, claro, hazlo. Eh, de verdad puedes encontrar pensamientos, formas de ver la vida que resuenan contigo. Hay libros de adolescencia, ¿no? Te digo, el lobo este pario es es precioso, una maravilla. Eh, lea sidarta. Sidarta. Este lee a Romén Roland, Juan Cristóbal, una biografía sobre la vida de Behoven, sin mencionar que era él. Lee grandes novelas, lee servidumbre humana de Summers atet Mogam, grandes literatos. ¿Te gusta la filosofía? Bueno, te va a gustar Jeh Paul Sacht. Lee a lee las fuentes del feminismo, lee a Simón de Bobo eh, el segundo sexo. De verdad, documéntate. Ser culto en literatura, en música, en pintura, en escultura, va a enriquecer tu mundo y probablemente ahí encuentres. Esto es un mensaje para chavos, chavas, jóvenes. Probablemente en el arte encuentres una gran posibilidad de expresión a todo lo que tienes dentro y que sientes que explotas por no sacarlo. Qué linda invitación. Muchas gracias. Muchas gracias por compartir tu tiempo, por estar aquí. Y a todos me despido, les mando un abrazo, un beso y nos vemos en el siguiente episodio de Charlando y Conectando. Muchas gracias. [música]